Enfermedades respiratorias: costos y consecuencias

Las enfermedades respiratorias crónicas son un conjunto de padecimientos no transmisibles que afectan el sistema respiratorio y sus componentes. A nivel mundial, las enfermedades respiratorias crónicas, como el asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y la rinitis, afectan a cientos de millones de personas.

Las enfermedades respiratorias representan una de las cargas más importantes a la salud pública en América Latina, se calcula que en época de frío las consultas relacionadas a enfermedades respiratorias incrementan hasta 45% en México[1]. En general representan un problema importante de manera permanente, no sólo para los servicios de salud, sino también para las familias de aquellos que las padecen.

En toda América Latina la situación se agrava pues intervienen factores de riesgo como la atención médica deficiente, la falta de medicamentos o la falta de especialistas, esta combinación provoca que la región enfrente mayores problemas a la hora de atender estos padecimientos. La alta mortalidad de algunos de estos padecimientos es bien conocida por autoridades y el público en general, sin embargo hay otras consecuencias menos graves, que al ser ignoradas pueden tener efectos muy negativos y duraderos.

Las principales épocas en las que la gente debe tener precauciones para evitar estos padecimientos respiratorios son el invierno, por la baja de temperaturas, y la primavera debido a la presencia de alérgenos como el polen. Mientras el público haga conciencia de los riesgos durante estas épocas y tome medidas para prevenirlas, tendremos una situación manejable” comentó el Dr. Álvaro Rojas, Director Médico Regional de Abbott para América Latina.

A su vez, el Dr. Álvaro Rojas ahondó en las principales recomendaciones para prevenir estos padecimientos: “Se trata de acciones muy sencillas que se pueden hacer a diario, como lavarse las manos constantemente, evitar fumar y mantener los espacios ventilados. Y también acciones más especializadas, como evitar la automedicación o mantenerse al corriente en el esquema de vacunación en su país.”

Enfermedades respiratorias crónicas y los proveedores de cuidados

Un aspecto pocas veces mencionado sobre las enfermedades respiratorias, es que tienden a afectar con mayor gravedad a públicos vulnerables como los adultos mayores y niños, pero en muchas ocasiones son personas jóvenes en edad productiva quienes se hacen cargo de cuidar y procurar la salud de esos públicos vulnerables.

En la mayoría de los casos, los cuidadores también tienen la responsabilidad de adquirir los medicamentos o pagar por la atención médica, adicionando una carga económica y emocional a aquellas personas encargadas del cuidado de adultos mayores y niños, que pueden desembocar en ansiedad, irritabilidad, depresión y una disminución general en la calidad de vida.

Padecimientos como la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, el asma o la rinitis están entre los más prevalentes en América Latina, según cifras de la Organización Panamericana de la Salud, alcanzan tasas de 14%, 17% y 30% respectivamente, lo que las coloca entre los padecimientos más comunes en la región.

Enfermedades respiratorias y ausentismo laboral

La preocupación por la mortalidad que conllevan algunos de estos padecimientos llega a opacar otras consecuencias, como el costo en horas de trabajo, ya sea por padecer la enfermedad o por fungir como cuidador. Estudios realizados en México demuestran que las principales causas de ausentismo laboral por temas de salud se relacionan con enfermedades respiratorias[2] como las mencionadas previamente.

Dichas ausencias llegan a causar pérdidas hasta por 1,600 MDP en un año y se calcula que para 2030, una quinta parte de la fuerza laboral en México esté compuesta por trabajadores entre 50 y 64 años, lo cual agrava la necesidad de proveer servicios médicos de calidad.[3]

El Dr. Alfonso Moguel, Director Médico de Abbott en México, comentó: “Es evidente que estos padecimientos tienen consecuencias importantes que han alertado a autoridades y a todos los que estamos involucrados con la salud de la sociedad mexicana. Por ello es vital tomar acciones preventivas y correctivas, en nuestra área de actividad contribuimos con medicamentos que atienden la mayoría de los padecimientos más comunes.”

Enfermedades respiratorias y calidad del aire

Algunos factores de riesgo que hacen más peligrosas estas enfermedades son el tabaquismo y la contaminación del aire que se vive en las principales ciudades de la región, se calcula que 100 millones de personas viven con mala calidad de aire en sus ciudades, y que 98% de las ciudades en desarrollo están contaminadas.[4]

Las principales ciudades de América Latina superan los niveles de contaminación permitidos, entre ellas destacan dos ciudades colombianas, como Medellín y Bogotá, y tres mexicanas: Monterrey, Guadalajara y la Ciudad de México.

Los gobiernos locales han implementado diversas medidas para reducir la contaminación ambiental, que a su vez tienen un costo económico real. Por ejemplo, estimaciones del INEGI en México, indican que el costo derivado de la actividad industrial equivale a 5.3% del PIB, y esa es la cantidad que se tendría que invertir para revertir los efectos negativos de este fenómeno. [5]

Estos efectos, poco estudiados, demuestran que el alcance y consecuencias de las enfermedades respiratorias tienen impactos en esferas muy amplias y variadas, que las sociedades de la región podrían atender en la lucha contra estos padecimientos.

[1] Fuente: Hospital Civil Juan I. Menchaca

[2] Fuente: http://www5.diputados.gob.mx/index.php/esl/Comunicacion/Boletines/2016/Octubre/06/2238-Ausentismo-laboral-por-enfermedades-han-generado-este-ano-una-perdida-economica-de-mil-647-mdp

[3] Fuente: Idem

[4] Fuente: Clean Air-OMS 2013

[5] Fuente: INEGI

También podría gustarte

Comentarios