Un anticonceptivo para cada edad

Los métodos anticonceptivos, además de ofrecer protección, brindan beneficios adicionales: regulan la menstruación, disminuyen los cólicos menstruales, mantienen el peso estable y el equilibrio hormonal.

En la adolescencia
En México, menos del 20% de los adolescentes con vida sexual activa utiliza algún método anticonceptivo. Durante esta etapa es recomendable que las adolescentes utilicen métodos de acción prolongada que brinden la oportunidad de disfrutar una vida sexual saludable y placentera, sin que tengan que preocuparse por un embarazo no deseado al olvidar tomarse la píldora día con día.
El anillo vaginal, además de ser un método discreto e íntimo, es una buena opción para las mujeres adolescentes, ya que además de protegerlas de un embarazo, regula su ciclo menstrual acortando los días de sangrado y lo hace menos abundante.
Este anticonceptivo presenta menos efectos secundarios como náusea, dolor de cabeza o tensión mamaria, debido a las bajas dosis hormonales. Su administración vaginal evita que las hormonas pasen por el estómago y el hígado.

En mujeres lactantes
Muchas mujeres confían en que la lactancia es un método anticonceptivo eficaz, ya que se presenta un período sin sangrado, pero esto es un gran mito, pues aun cuando no se presenta la menstruación, existe la posibilidad de ovular y en consecuencia, un embarazo no deseado.
La lactancia no siempre es tan efectiva, ya que cuando no responde puntualmente a la demanda del lactante, la leche disminuye y la ovulación regresa.
Existen opciones anticonceptivas que se pueden utilizar a partir de la sexta semana del parto, como la píldora anticonceptiva cero estrógenos o el implante subdérmico, compuestos únicamente por progestina, que además de ofrecer un 99% de eficacia, no modifican la cantidad y la calidad de la leche materna y tampoco afectan el desarrollo del bebé.

En la perimenopausia
A partir de los 45 años, las mujeres entran en una etapa conocida como perimenopausia, durante la cual alternan ciclos en los que pueden o no ovular; de tal forma que si aún tienen vida reproductiva y continúan con su vida sexual, pueden embarazarse, lo que es un gran riesgo tanto para la madre como para el bebé.
Algunas opciones anticonceptivas que tienen las mujeres en esta etapa son los métodos orales, pues además de ser altamente eficaces en la prevención de un embarazo no deseado, ofrecen beneficios adicionales como la reducción parcial de algunos síntomas de la transición a la menopausia, regulan el ciclo menstrual, disminuyen la posibilidad de padecer osteoporosis y protegen del cáncer de endometrio y de ovario.

El condón, a todas las edades

Obviamente, no podemos dejar de mencionar el uso del condón, para evitar las ETS (enfermedades de transmisión sexual), tales como el VIH/SIDA (Virus de Inmunodeficiencia Humana/Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida) y el VPH (Virus del Papiloma Humano), que puede provocar cáncer cervicouterino.

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