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Cuidados para la piel durante el frío

Cuidados para la piel durante el invierno

Para muchas mujeres, el invierno es súper romántico: hace un viento helado que sólo se quita con muchos suéteres, chocolate caliente y abrazando al chico que te gusta. Pero cuando ya pasaron dos semanas y pensar en chocolate basta para empalagarte, empiezas a notar otros detalles. Por ejemplo, que la piel de tu rostro está muy estirada y a veces hasta se enrojece, que tus manos no quieren permanecer suaves y que la piel en tus codos y en tus rodillas está súper áspera, por más que siempre traigas manga larga o pantalones.

Los frentes fríos están a la orden del día, por eso debemos protegernos

El aire frío y las bajas temperaturas reducen la circulación de tu sangre. Tu cuerpo, entonces, manda la sangre que sí tiene a los órganos que más la necesitan, como tu corazón o tu estómago. A tu piel, y en especial a la de tu rostro, le llega muy poquita sangre y, por tanto, poco oxígeno y nutrientes.

Cuidados para la piel durante el invierno

La situación no mejora cuando te encuentras en interiores:

La calefacción y la falta de humedad en el ambiente resecan también tu piel. Los cambios bruscos de temperatura (ejemplo, estás calientita dentro de una fiesta pero necesitas irte a casa) rompen el equilibrio de tu piel, lo que la enrojece e irrita. Añade contaminación, rayos de sol y daños a la invisible capa de grasa que protege a tu piel… ¡y desastre seguro!

El secreto para tener una piel saludable y hermosa durante el invierno está en ayudarle a conservar su humedad natural. Algunas de las rutinas de belleza que sigues durante el verano pueden lastimarla cuando hace frío, así que aquí tienes varios tips para mantenerla humectada.

Cuidados para la piel durante el invierno

Los básicos

Permanecer mucho tiempo o usar agua demasiado caliente destruye la capa grasa que ayuda a que tu piel conserve su humedad. Para evitarlo no te bañes con agua muy caliente o durante mucho tiempo. Ya si estás en el estrés y un baño de tina sería muy útil, añade al agua un poco de aceite de almendras.

Cuando te seques, no frotes tu piel. Dale ligeros golpecitos.

Bebe al menos ocho vasos con agua al día. Si no se te antoja tomar agua en esta época (y nadie te culpará), la sopa de verduras y los tés de hierbas también cuentan.

Come muchas frutas y verduras. No es comercial, sus vitaminas B, C y E fortalecen tu piel. No quieres regresar a cuando eras niña y tu mamá te daba aceites y vitaminas líquidas, ¿verdad?

Exfolia tu piel para eliminar las células muertas. Hazlo una vez a la semana, de preferencia con ingredientes naturales como la avena y la miel.

Cuidados para la piel durante el invierno

¿Qué producto usar?

Las cremas que usas durante el verano podrían no servirte igual durante el invierno. ¡Lee las etiquetas para comprobar que estás usando los correctos!

Reduce el uso de los jabones, desmaquillantes, cremas y cualquier producto que contenga alcohol. También afectan la barrera grasa que te protege. No es pretexto, eso sí, para no desmaquillarte, así que prefiere las leches, espumas limpiadoras y jabones con ingredientes naturales.

Si necesitas usar un producto para el acné, consulta con tu dermatólogo sobre cuál es la mejor opción para esta época.

Ponte una crema humectante de 30 a 60 minutos antes de salir a la calle o de maquillarte. Para matar dos pájaros de un tiro, ponte una crema con protector solar, que el sol sigue quemando aunque esté detrás de una nube.

¿Y el resto de tu cuerpo?

Manos

La piel de tus manos necesita tanta ayuda como la piel de tu cara. Para cuidarlas durante el invierno:

Recuerda: la crema es tu mejor amiga, y lo mismo aplica con tus manos. Ponte un poco después de lavártelas y en cualquier momento en que las sientas ásperas.

No te muerdas los dedos. Además de las razones que siempre menciono, si estás chupándolos los estás resecando.

Trae tus uñas protegidas con barniz. Si no quieres darle mantenimiento al manicure, ponte un brillo transparente o un tratamiento endurecedor. El chiste es que las traigas cubiertas.

¡Exfólialas! Mezcla dos cucharadas de azúcar con una cucharadita de miel y frótalas de cinco a 10 minutos. Enjuaga y humecta. Hazlo antes de irte a dormir para que ya no se expongan al frío.

Cuidados para la piel durante el invierno

Codos y rodillas

El frío no es el único enemigo de tus codos y rodillas: aunque no lo creas, estas partes de tu cuerpo son todavía más vulnerables por su roce constante con la ropa. Sigue este tratamiento todo el año para que siempre estén muuuuuuy suaves y presumibles.

1. Date un baño con agua tibia para que la piel de tus codos y rodillas se suavicen.

2. Sin secarlos del todo, aplícate un tratamiento exfoliante. Puede ser un producto comercial o un tratamiento (recuerda, la avena con miel y el azúcar con limón son las mejores mezclas para esto). Masajea cada rodilla y cada codo con movimientos circulares, de cinco a diez minutos. Enjuágalos con agua tibia.

3. Aplícales una crema hidratante y espera a que tu piel la absorba antes de vestirte.
Lo ideal es que hagas este tratamiento una vez por semana, pero aplícales crema todos los días. Si tus rodillas y tus codos están muy lastimados, necesitarás ser todavía más constante: empieza con un par de veces por semana y, cuando empieces a notar cambios, reduce la frecuencia a una vez por semana.

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