Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

11 Enfermedades del amor


Cuando cupido juega sucio puede enajenar, causar delirio, dolor, tristeza e incluso histeria y depresión. Debido a que el amor tiene razones que la razón no entiende, existen las llamadas “enfermedades o patologías del amor”, es decir, cuando no hay un amor sano.

Desde que nacemos necesitamos ser abrazados, acariciados y sentirnos que amamos y que nos aman. El amor nos dice que somos valiosos. Cuando sabes que eres amada, puedes superarte y ascender. Sin embargo, cuando sospechas que no eres amada, puedes desmoronarte.

Amor maníaco

Se trata de un exceso de sentimientos irracionales que provoca que no se disfrute la relación de pareja. Quienes son víctimas de un amor maníaco sufren porque se sienten presionados, ya que la pareja está al pendiente de fallas, gestos e incluso malinterpreta frases. Tanto el hombre como la mujer muestran un deseo impulsivo de agradar, visten de manera provocativa, realizan constantes derroches en regalos y detalles, quieren controlar todas las situaciones a la perfección. Los enamorados maníacos tienden a enamorarse locamente con un flechazo incontrolable de todo aquel que se cruza en su camino.

Amor imposible

Hay hombres y mujeres que viven enamorados de alguien que saben que jamás les corresponderá por motivos sociales. Es lo que los psicólogos llaman “amor con dos voluntades”, el enamorado puede vivir así toda su vida y no es capaz de proyectar su amor hacia otros individuos que no se encuentren en el “club de los prohibidos”.

Síndrome de Cyrano

Son seres que no se atreven a declarar su amor bajo ninguna circunstancia y tratan de ser felices a través de la felicidad de otros enamorados. Quien padece este síndrome delega su propia satisfacción y hace que sean otros los que disfruten, aparecen rasgos de defensa altruista y de complejos.

Fobia al sexo

Es cuando alguno de los dos enamorados le tiene miedo a las relaciones sexuales, se ama el espíritu y se odia la carne. Existe una aversión extrema al sexo y puede tener su origen en el temperamento sexual, un trauma en la infancia, una educación represora del erotismo o por un malestar emocional intenso hacia la pareja. Los casos más comunes consisten en episodios de ansiedad y estrés ante la perspectiva de un encuentro sexual. Este mal puede ser de por vida o sólo ocasional.

Amor disociado

Es la creencia de que uno está enamorado de varias personas y a cada una de ellas se le ama de manera diferente. Este síndrome suele ser masculino y se relaciona con el conocido como “Agar y Sara”. En este caso, los hombres tienden a catalogar a las mujeres en dos grupos: las santas, puras y benévolas, con las que nunca podrán tener una relación sexual aunque las amen; y las aptas para producirles placer en la cama. El hombre que padece este síndrome no ama ni a la mujer que hace la función de madre de familia ni a la amante extraconyugal.

Amor fóbico

Son quienes están locamente enamorados, pero a la vez huyen del amor. En toda relación amorosa existen miedos, principalmente al rechazo. Quien padece este tipo de amor es como un “Quijote” que se pasa la vida persiguiendo a su adorada “Dulcinea”. Sin embargo, no son capaces de establecer ni siquiera una amistad, ya que el enamorado se limita a merodear a la amada o viceversa, pero esquivando a la persona en todo momento. Hombres y mujeres evitan contraer lazos de unión por temor a sufrir una decepción y no admiten ningún riesgo.

Narcisismo morboso

Lo padecen quienes solamente pueden amarse a sí mismos. Generalmente son personas que tienen pobreza en afectos. Se muestran distantes, son incapaces de demostrar admiración por una acción o una cualidad ajenas, carecen de empatía o habilidad para detectar el estado de ánimo del otro, son seres torpes socialmente y sus relaciones románticas suelen ser fugaces.

Síndrome de amor-odio

También es conocido como “el amor ambivalente”, es decir, entre querer y odiar hay sólo un paso. Esta forma de amar puede tener su origen en la infancia: las niñas aman al padre y rechazan a la madre y viceversa en los niños. Aman a su pareja, pero a la vez le tienen odio cuando ven frustradas sus expectativas.

Bovarismo

Es cuando el enamorado exagera irracionalmente las virtudes y cualidades del ser amado, lo imagina y altera la realidad, adjudicándole virtudes. Proyecta en la otra persona cualidades falsas, exageradas y sin fundamento racional. Si la persona enamorada es más o menos estable, se sentirá frustrada cuando descubra la verdadera imagen de su amado. En cambio, si es una persona inestable, vivirá “ciegamente” el amor e incluso sufrirá.

Síndrome de Wendy

Es un mal exclusivo de las mujeres en el que se ve a la pareja como un niño: lo sobreprotege, lo mantiene siempre vigilado y se desvive por agradarle. Llega a renunciar a su propia satisfacción personal por satisfacer al hombre que ama. Es difícil distinguir si se trata de un enamoramiento verdadero o de una mala proyección de los sentimientos de protección y compasión hacia un ser que se considera desvalido. Esta mujer organiza, cuida, limpia, cura las enfermedades y alimenta a su pareja, mientras que él recibe todo de ella e incluso se enoja y hace berrinches infantiles. Así, mientras ella domina, él se somete.

Celopatía

Es un tormento de difícil curación, ya que se trata de los celos excesivos y enfermizos en la pareja. Se ama en exclusiva a una persona y no se comparte con nadie. Los celos son una de las más habituales locuras de amor y tienen su origen en el complejo de inferioridad que se pretende superar mediante una manifestación posesiva de la relación. Este mal puede llegar a ser responsable de una buena parte de los casos de violencia doméstica.

También podría gustarte
Comentarios