Alegría, la mejor terapia

Jupiterimages/Brand X Pictures/ThinkstockLa época en que vivimos con sus características tan propias de velocidad, exigencia de productividad, cambios vertiginosos y globalización desmedida, es complicada para encontrar la paz y la felicidad.

Estamos en la era de familias que se rompen y matrimonios que se debilitan, lo que ha dado paso al nacimiento y la proliferación de una sociedad que en ocasiones siente miedo y ansiedad.

Estamos en una etapa de “producir mucho y disfrutar poco”, ensalzamos la comodidad y el confort, pero no siempre estamos a gusto con nosotros mismos. Buscamos lucir radiantes en el físico y a veces nuestra mirada ya no brilla. Se buscan diversas parejas, rara vez se vive a plenitud el amor.

¿Qué podemos hacer ante estas cuestiones que no siempre dependen de nosotros? Hay una receta que por simple parecería sencilla: cultivar diariamente la alegría.

La alegría, además de ser un estado de ánimo, es una virtud y una meta que se puede ansiar y cultivar, hasta hacer de ella el marco de nuestra personalidad.
Sin duda, hay ocasiones que no es difícil estar alegre. Hay otras que el humor y los sentimientos se revelan y tiran en contra, pero si hacemos uso de la inteligencia para saber que procurar la alegría es un bien para nuestra vida y para quienes nos rodean.

Cuando aprendemos a ver a los nuestros como un privilegio y no como una carga, cuando veamos nuestros errores como oportunidades de cambio, entonces podremos toparnos con la alegría.

Reacción en cadena

Al igual que la tristeza y la melancolía, la alegría es contagiosa. Nuestro estado de ánimo y nuestra perspectiva personal de la vida influyen de manera fuerte, directa y profunda a quienes nos rodean.

En el caso de la mujer, este hecho cobra doble relevancia. El humor de la mujer impregna de manera decisiva e imperceptible el ambiente del hogar. Ambiente que puede ser amable, noble, acogedor, sereno y sano.

No es fácil actuar bien cuando uno se siente triste, agobiado o deprimido, pero es imperante por nuestra salud mental y la salud de aquellos que nos rodean hacer un esfuerzo por mantener un ánimo adecuado, un ambiente acogedor, un espíritu alegre.

Para lograr esto, debes poner en tu lista de objetivos primordiales el buscar, cultivar, disfrutar y compartir alegría. Busquemos ser agentes positivos para la vida de los demás, hagamos este mundo más noble y habitable.

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