Chi Running, corre sin esfuerzo

Stockbyte/ThinkstockEl Chi Running propone que correr sea una especie de meditación en movimiento, al involucrar en el trote la concentración, la mente y la calma. Esta técnica ha ganado popularidad, porque es la manera más sencilla para mantenerte activa y puedes aprenderla a cualquier edad.

Esta disciplina expone que al moverse el cuerpo, se mueven los chakras y la energía interna de tu organismo se incrementa, lo cual provoca bienestar físico y emocional. Además, el Chi fluye por todo tu cuerpo, el cual es la energía extraída de tu propia inercia, sumada al ahorro energético, siempre y cuando, adoptes una buena postura.

Si logras correr “limpia” y “armonizada”, el Chi alimentará todos tus músculos y los ventilará. Esto también ayuda a que no tropieces ni hagas zancadillas, que lo único que logran es que te lesiones tendones, tobillos y rodillas.

Con la sabiduría de Oriente

Los principios de esta actividad física se basan en que tu cuerpo corra relajadamente y que tu movimiento sea liviano. Una de las primeras reglas de esta técnica es la postura, ya que tu cuerpo debe estar bien alineado, las caderas en armonía con los tobillos, los hombros con las caderas, y el cuello erguido pero siempre libre de tensiones y en una misma línea con el mentón. De esa manera, tu cuerpo fluirá a medida que avanzas en la carrera.

Para que logres una postura alineada mientras corres, los músculos abdominales inmediatamente posteriores al ombligo deben estar firmes, para así permitir que la pelvis se balancee suavemente al ritmo de cada paso.

El pie es otro punto importante a tomar en cuenta, ya que lo primero que debes apoyar en el suelo es la parte media de la planta del pie. Así, la distribución del peso es más natural y el impacto sobre las articulaciones es mucho menor.

Los principios

Además, al correr debes tener en cuenta los siguientes puntos:

1. Es la mente la que realiza la mayor parte del trabajo, y hace que los músculos se muevan o relajen.

2. Debes poner atención a las señales de tu cuerpo. Al escuchar sonidos y movimientos de tu organismo, rectifica la postura.

3. Procura respirar a fondo, ya que la mayoría de las personas se olvida de esto y por lo tanto, se cansan más rápido. Mientras más oxígeno ingiere el cuerpo, más eficiente será el ejercicio.

4. Relaja los músculos para que el oxígeno cargado por la sangre pueda entrar más fácilmente a las células. Si hay estrés en los músculos, es difícil moverlos y te cansas más.

5. Adopta una buena postura al salir a correr. Practica frente al espejo y recuerda cómo se siente, para que al correr puedas mantenerla todo el tiempo.

6. Empieza de manera lenta, sin prisa y poco a poco podrás ir incrementando tu velocidad.

Más información:

  • Libro “Correr Chi”, de Danny Dreyer
  • Guía para progresar como corredor de Bakoulis.

También podría gustarte

Comentarios