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Cómo evitar la conjuntivitis

La conjuntivitis es la inflamación o infección de la membrana de los ojos que está recubierta por los párpados. También se le conoce como inflamación conjuntival u ojo rojo. Hay cuatro tipos específicos:


• Conjuntivitis alérgica.

Es la reacción del ojo a sustancias alergenas como el polen y la caspa; usualmente incluye el enrojecimiento, lagrimeo y picazón de los ojos, pues los vasos sanguíneos en la conjuntiva se inflaman por la liberación de histamina.

• Conjuntivitis neonatal.

Es una coloración roja del ojo en un recién nacido causada por irritación, obstrucción del conducto lacrimal o infección; también conocida como la conjuntivitis del recién nacido u oftalmía del neonato. Esta condición puede ser seria si es causada por una infección de gonorrea, herpes genital o clamidia.

• Conjuntivitis vernal.

Es una inflamación de la cubierta externa de los ojos, asociada con las estaciones; se cree es de origen alérgico. A menudo existen antecedentes familiares. Se presenta en primavera y verano.

• Tracoma.

Es una infección ocular causada por la Chlamydia trachomatis que, si no recibe tratamiento, puede producir cicatrización crónica y ceguera; se identifica como la aparición de pequeñas carnosidades en el ojo. Tiene un periodo de incubación de cinco a doce días. Si los párpados se irritan de manera severa, las pestañas pueden invertirse y rozar la córnea, produciendo ulceraciones oculares, cicatrización posterior, pérdida visual y hasta ceguera. Ésta también es conocida como conjuntivitis granular u oftalmía egipcia.

¿Qué la produce?

La causa más común son los virus. Entre otros agentes causales están los bacterianos, clamidiales, micóticos, el uso de lentes de contacto, sobre todo los de uso prolongado, y pocas veces, los agentes parasitarios. El ojo rojo es una infección viral muy contagiosa; en especial se presenta entre los niños. El virus que la produce es similar al que causa el resfriado común. Se recomienda lavarse muy bien las manos para prevenir la propagación del virus. La conjuntiva está expuesta a las bacterias y a otros irritantes, y las lágrimas ayudan a protegerla diluyendo las bacterias y manteniéndola limpia. Además, las lágrimas contienen enzimas y anticuerpos que matan las bacterias. La infección por bacterias es muy rara. Hay otras causas, como las alergias, exposición a químicos y ciertas enfermedades sistémicas. Los recién nacidos se pueden infectar por la bacteria en el canal de parto, por lo tanto, se debe tratar de inmediato para preservar la visión del bebé.

¿Cuáles son sus síntomas?

Los síntomas más comunes son: aumento del lagrimeo, dolor de ojos continuo, enrojecimiento, sensación arenosa que no se quita con el simple parpadeo, picazón como cuando se ha estado leyendo por mucho tiempo, visión borrosa, sensibilidad a la luz cuando ésta no es tan brillante y lagañas que se forman en el párpado durante la noche. Si cualquiera de estos síntomas aparece es conveniente un examen de los ojos. En caso de que la conjuntivitis sea de tipo alérgico es probable que se requiera de una muestra de la conjuntiva para su análisis.

¿Cuál es el tratamiento más común?

Depende de la causa. La conjuntivitis alérgica puede responder al tratamiento de las alergias o puede desaparecer al eliminar el alergeno causante. También se puede aliviar con la aplicación de compresas frías. Los medicamentos con antibióticos, como las gotas oculares, pueden ser efectivos en los casos de conjuntivitis bacteriana. En cambio, la conjuntivitis viral desaparece sin aplicar nada. La molestia que generan ambas se puede aliviar con la aplicación de compresas tibias (paño empapado en agua tibia) sobre los ojos cerrados.

¿Cómo prevenirla?

• Teniendo una buena higiene.
• Evitando tocarse los ojos con las manos.
• Lavándose las manos con frecuencia.
• Manteniendo las fundas de las almohadas siempre limpias.
• Reemplazando los cosméticos para los ojos con regularidad.
• No intercambiando las toallas ni los pañuelos.
• Dando el uso y los cuidados apropiados a los lentes de contacto.

La infección puede reaparecer o extenderse dentro de una casa o escuela si no se siguen estas medidas preventivas.

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