¿Cómo ser una compradora amigable con el medio ambiente?

A veces no somos conscientes de que nuestros patrones de consumo, las decisiones de compra que tomamos a diario afectan, entre otras cosas, al medio ambiente. Pensar antes de comprar y hacer conciencia de que cada decisión de compra es una señal de mercado que modifica los sistemas de producción y distribución de bienes y servicios es una de las cosas más relevantes que podemos hacer para mejorar nuestra calidad de vida y la calidad ambiental.   El ciclo de vida del producto también afecta tu vida Al ir de compras, nos fijamos en el precio del producto que necesitamos. Pero muchas veces el precio del producto no refleja los costos ambientales, es decir, todos los impactos que se generan durante el proceso de producción, en la distribución y finalmente en el desecho del mismo; esto se conoce como “ciclo de vida” de un producto. Analizar el ciclo de vida de un producto nos ayuda a preguntarnos con qué tipo de materia prima se hizo. Por ejemplo: un mueble de madera; cómo saber si la madera proviene de una tala indiscriminada o de un bosque que ha sido manejado sustentablemente. Aquí entra la certificación. La certificación de un producto asegura que su proceso de producción no tenga efectos negativos: la madera certificada nos dice que en ese bosque no se están cortando más árboles que de los que en forma natural, o mediante la ayuda del hombre, se regeneran. Lo mismo sucede con la pesca sustentable, muy importante de conservar para permitir el equilibrio de la vida en el mar.   Al comprar alimentos Ya tenemos el etiquetado de productos que se realiza por ley y mucho nos ayuda a hacer una buena decisión de compra. Las etiquetas nos indican el contenido del producto. En la medida de lo posible, es preferible comprar el alimento menos procesado y cocinar en casa. Es deseable también reducir el consumo de carne; piénsalo así, los granos que alimentaron a la vaca podrían haber alimentado a 100 personas, mientras que la carne sólo alimenta a 10, ¡ésa es la proporción!   ¿De dónde vienen? También es importante checar el origen del producto. Un producto importado, particularmente de China, puede ser mucho más barato que uno mexicano, pero el transporte que requirió lo hace que sea ambientalmente muy dañino, sobre todo para el cambio climático que causan los energéticos que provienen principalmente del petróleo. Hay que preferir los productos locales, ya que los costos de transporte son menores y además ayudamos a los productores nacionales, particularmente a los del campo.
Los aparatos domésticos Hablando de cambio climático, otra cosa que podemos hacer es fijarnos en el etiquetado de los enceres domésticos que adquirimos. Desde un tostador hasta un coche, tienen que llevar por ley una etiqueta que indique la eficiencia energética del producto, es una NOM mexicana, hay que comprar el que menos electricidad consuma o el coche que más kilómetros nos dé por litro de gasolina. Las marcas GE y WHIRPOOL han probado tener los productos de mayor eficiencia energética.   ¿A dónde van los desechos? Y por último, la disposición final del producto: qué sucede cuando lo acabamos de usar. ¿A dónde se va tanta basura? Aquí, de nuevo, hay que preferir aquellos productos que contengan la menor cantidad posible de empaques, pues todo eso se va a los rellenos sanitarios, en el mejor de los casos, pues muchas veces se va a la calle a tapar coladeras que luego causan inundaciones. Por eso, hay que preferir empaques de papel o plástico reciclado o reciclable. El ciclo de vida del producto analiza qué sucede de “la cuna a la tumba”: cómo se produce un bien, cómo llega al consumidor y cómo se dispone de él. Se analizan los efectos al agua, al aire y al suelo de cada producto, pero ahora hay un nuevo enfoque que es de la “cuna a la cuna”. Este enfoque sugiere diseñar los procesos de producción de manera que el desecho de una empresa sea el insumo de otra.   Comercio justo Otro tipo de certificación que nos habla sobre la forma de producción o de los efectos al medio ambiente es el Fair trade o “comercio justo”: significa que el productor de la materia prima recibió un pago justo por el producto. En muchos casos, lo que se le paga al productor es un precio tan bajo que no permite que las personas que trabajan el campo salgan de un círculo de pobreza. El Fair trade asegura que reciban un mayor beneficio. No solamente tiene que ver con qué compramos, sino dónde y cómo lo comparamos. En esta época cibernética, comprar por Internet puede ahorrar mucha energía.   12 acciones “muy verdes” 1. Compra productos fabricados localmente, esto minimiza los daños ambientales que el transporte ocasiona y genera empleos en tu localidad.   2. Lleva contigo la tradicional “bolsa del mandado”, así se reduce la generación de bolsas de plástico que tardan 400 años en biodegradarse.   3. Prefiere los productos concentrados, esto disminuye los costos de transporte.   4. No compres aerosoles, pues dañan la capa de ozono.   5. La mejor solución es siempre consumir menor o reusar. Considera comprar algo usado, el “Segunda Mano” es una buena opción. Dona tu ropa y enceres usados, seguro le servirán a alguien más.   6. No adquieras ropa que requiera lavado en seco, ya que en ello se usan químicos contaminantes.   7. ¡Infórmate! Si puedes, habla con el gerente de la tienda, pregunta de dónde proviene la fruta, la verdura, si venden productos que no dañe al medio ambiente.   8. Escribe a tu representante, diputado local, gobernador o al presidente. Aunque parezca tiempo perdido, así se han logrado muchos cambios importantes.   9. Ajusta tu dieta a las estaciones, no es lógico comer mangos en diciembre, eso requiere de mucha refrigeración o de agentes químicos, muchas veces tóxicos para mantener la frescura.   10. Cultiva tus verduras y frutas. Si vives en un departamento, lo puedes hacer en macetas o infórmate sobre la existencia de parcelas comunales. En el D.F. hay una en el Ajusco, llama al 55.73.20.82   11. Compra detergentes y productos de limpieza biodegradables, se encuentran en tiendas especializadas. Por ejemplo: la marca ARM AND HAMMER usa bicarbonato de sodio en lugar de químicos dañinos.   12. Evita los productos que digan flamables o peligrosos, así como derivados del petróleo.

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