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Cómo usar las brochas en tu maquillaje

De acuerdo: uno de los secretos de los grandes maquillistas es la calidad de los productos que usan. Pero lo que no se comenta tanto es que dichos productos incluyen a las brochas y aplicadores de maquillaje.
Aunque casi todas las bases, sombras y blushes que adquieres ya traen aplicadores, los expertos afirman que no tienen la calidad necesaria para garantizar una buena aplicación. Vale la pena que inviertas en un buen estuche de brochas y aplicadores: de momento el gasto puede ser fuerte, pero su larga duración representa un altísimo valor para ti. Los más recomendables están hechos de cerdas naturales, dado que la calidad de las fibras sintéticas depende de cada marca.

¿Cuáles comprar?

Aunque compres un estuche de brochas lo más completo posible, necesitas saber para qué sirve cada una. Hay aplicadores muy especializados y otros son para crear ciertos efectos, por eso aquí tienes una lista de los básicos que no deben faltarte.

Aplicador para base
Las esponjas son una buena alternativa para una aplicación rápida de base líquida o en mousse. Pero si tu tipo de piel requiere una base en polvo, te conviene usar una brocha. Sus largas cerdas y silueta plana ayudan a aplicar el polvo de forma pareja, además de que es más fácil fundirlo con el corrector.

Aplicador para corrector

Los dedos son las mejores herramientas para aplicar el corrector cerca de los ojos, pero prefiere esta brocha para el resto de tu cara. Como tiene las mismas virtudes que el aplicador para base, ayudará a disimular el corrector por completo.

Brocha para polvo
Es una de las más conocidas, pero debe usarse hasta el final. Además de cubrir las áreas brillantes de tu rostro, ayuda a fijar el resto de tu maquillaje y a prolongar su duración.

Aplicadores para sombras
En una situación ideal, necesitas tres aplicadores para sombras: una grande para el área que está debajo de las cejas, una mediana para el párpado y una pequeña para la zona cerca del lagrimal. Si de momento no puedes conseguir las tres, opta por la mediana.

Brocha para blush
La identificarás porque es la más grande. Fíjate que tenga cerdas suaves, pues así evitarás que se tracen diminutas líneas de blush cuando lo apliques.

Aplicadores para labios
Además de permitir una aplicación más precisa, ayudan a prolongar la duración del maquillaje. Muchos limitan su uso al labial líquido o al gloss, pero haz la prueba con el labial en barra. ¡Te sorprenderá el resultado!

Pinceles limpios
Si quieres que tus aplicadores disfruten la larga vida para la que están diseñados, lávalos por lo menos una vez cada 15 días. En general, basta con que los coloques bajo la llave, esperes a que la corriente elimine todos los rastros de maquillaje y que los dejes secar al aire con las cerdas hacia arriba. Dales forma con tus manos mientras estén húmedos. Para garantizar la eliminación de gérmenes y bacterias, busca un limpiador especial para brochas de maquillaje.

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