Comunícate mejor y aprende de tus hijos

Si tienes hijos, sin importar la edad de cada uno de ellos,
es seguro que en más de una ocasión te hayan sorprendido
en una plática por la forma en que dominan algún tema en especial, por sus habilidades para realizar algún deporte o
por esos consejos tan dulces y bien estructurados que te
ayudan a resolver un problema que sentías que no tenía
solución.

Confía en su experiencia

Por naturaleza, los niños observan y cuestionan, y su misma inquietud por resolver sus dudas de manera inmediata los hace adquirir conocimientos que no siempre obtienen a través de sus padres, sino que sus fuentes de información son variadas e incluyen libros, programas de televisión o sus propios hermanos, amigos, maestros, familiares, e incluso aprenden empíricamente.
Los padres están acostumbrados a ser ellos quienes enseñen a sus hijos y les ayuden a resolver sus problemas.
Es muy difícil que los adultos aceptemos que también podemos aprender de ellos y valoremos sus aportaciones; simplemente basta con recordar que cuando queremos referirnos a que un asunto es fácil o no tiene importancia,
la frase preferida es: ‘esto es cosa de niños’, sin darnos cuenta que un niño o joven es capaz de generar excelentes ideas y de resolver conflictos de cualquier magnitud, pues su misma ansia por aprender y la forma que tienen de ver la vida los convierte en personas creativas y generadoras de buenas ideas.
Los tiempos cambian y los adelantos tecnológicos, las costumbres y las facilidades con las que ahora crecen tus hijos les permiten tener una visión más amplia en muchos temas que pueden compartirte y que, sin duda, te sorprenderán.

Dedica tiempo para aprender de ellos

La convivencia con tus hijos representa un excelente canal de comunicación que te ayudará a tener una relación más estrecha con ellos y te permitirá aprender de su mundo.

• Muéstrate sencilla y dispuesta a aprender de él. No pretendas que todo lo sabe ni te sientas incómoda si descubres que él sabe más que sobre algún tema.

• Interésate en todo lo que hace, pregúntale acerca de sus juegos o de sus ideas para elaborar algún trabajo escolar.

• Házlo partícipe de tus problemas y pregúntale qué haría para resolver determinada situación que te preocupa.

• Comenta con él las noticias o algún evento importante que se suscite y pídele su opinión.

• Si ya detectaste algún tema que a tu hijo le apasione –por ejemplo, los deportes, los animales o la música–, muestra interés en ello e inicia una conversación. Te sorprenderás de todo lo que sabe al respecto.

• Invítalo de vez en cuando a comprar un libro sobre un tema que desconozcan, a disfrutar de algún programa de televisión o a visitar un museo y después intercambien opiniones.

Consejos para una mejor comunicación
• No minimices las opiniones de tu hijo; escúchalo y analiza sus aportaciones.
• Reconoce sus habilidades y agradécele por compartir sus experiencias.
• Tómalo en cuenta al momento de tomar decisiones: lo hará sentir responsable y como un verdadero miembro de la familia.
• Consúltale sus dudas sobre el tema que él domina o pídele que te enseñe a realizar algo que se te dificulta, pero que él hace sin ningún problema.
• Ofrécele la oportunidad de aprender y experimentar; esto lo animará a compartir sus nuevas experiencias contigo.

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