¿Dejarlo? ¡Si estoy enamorada!

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En diversas ocasiones puedes llegar a confundir los celos y la violencia con el amor y la forma en la que tu pareja expresa sus sentimientos; una relación sana se trata del respeto y el común acuerdo entre los integrantes.

iStockphoto/Thinkstock

Un tema muy recurrente es hablar del maltrato en la pareja, lamentablemente ocurre con tanta frecuencia que los medios de comunicación dedican espacios importantes a la prevención y detección de la violencia, pues muchas veces ésta se disfraza de amor, por ejemplo, cuando tu novio te revisa las llamadas que has hecho y recibido en tu celular, te impide salir con tus amigos porque sólo quiere estar a tu lado o te explica que le dan celos verte con alguien que no sea él. A ti, esto puede confundirte y hacerte pensar que sí, que te ama mucho y que se preocupa por que estés bien, pero en realidad lo que quiere hacer es ejercer poder sobre ti.

Por lo general cuando hay violencia física la puedes detectar más fácilmente porque hay golpes, jaloneos o empujones, pero cuando se trata de violencia psicológica, la cosa cambia, porque el daño llega directo a tu autoestima y poco a poco hace que te sometas a condiciones con las que no estás de acuerdo, pero que tampoco te atreves a decir porque tienes miedo de que tu novio te deje, sin embargo, estar con él no te hace feliz, sólo que crees que nadie más te va a querer como él lo hace.

¿Cómo sé que es violencia?

El psicólogo Hans Olvera, experto en temas de pareja, nos explica: “La violencia emocional es sinónimo de violencia psicológica, cualquiera impacta en el plano emocional, porque deprime, baja el autoestima y lleva a experimentar algún estado de enojo e ira. La violencia impacta en los pensamientos, las emociones y la conducta, necesariamente afecta a la persona y así nos damos cuenta que ésta es violentada”.

La vida en pareja debe buscar que los dos integrantes se sientan cómodos, que se respeten y se apoyen en todo momento. Bajo ningún concepto se puede aceptar una muestra de agresividad o de limitación en tus actos, como el que no te deje salir con tus amigos, que tomes decisiones por ti misma o hasta que quiera controlarte por medio del dinero, nada de eso representa amor ni atención hacia tu persona.

Cuando alguien soporta situaciones como las que ya describimos, es porque probablemente en algún momento de su vida ha pasado por abusos similares y lo da como un comportamiento normal, cree que no le hacen ningún daño y que por el contrario, es lo correcto. Haz un recuerdo de tus anteriores relaciones y tal vez puedas descubrir que ya habías pasado por la agonía de convivir con una persona que te violentaba. Ahora tienes que trabajar en tu autoestima y reconocer que tú no mereces un noviazgo con esas características.

iStockphoto/ThinkstockLa decisión está en tus manos

Tú no dependes de una persona en especial para sentirte feliz y plena contigo misma, eso está en ti, como lo explica Andrew Matthews, autor del libro Sé un adolescente feliz, Editorial Alamah:” a veces nos decimos: ‘Me siento triste, ¡pero si tuviera un novio sería feliz!’ Te equivocas otra vez. Eso ocurre en las canciones y en las películas, pero no en la vida real. Si quieres ser feliz con una pareja necesitas ser feliz antes de encontrarla. Mientras sean un manojo de tristeza, las personas felices no te verán siquiera en su radar. Los miembros de parejas desdichadas normalmente eran desdichados antes de conocerse. Ahora, simplemente comparten ese sentimiento”.

“Al tipo de violencia moral hay que ponerle mucha atención, porque como no lleva insultos ni daños físicos, es difícil de percibir, sobre todo porque la víctima puede tener ya un historial de ansiedad o depresión y no saben reconocer el origen de ellas. Este tipo de abusos se presenta sobre todo en esferas sociales donde el dinero no es un problema, aparentemente son parejas que tienen una vida estable y normal, pero a la mujer no se le permite sumarse al mundo laboral o realizar una actividad que a ella le agrade, con el pretexto de que su economía la tiene resuelta. Esto las hace sentirse desdichadas, pero no detectan la violencia porque piensan que su pareja está muy al pendiente de ellas, empujadas por el amor”.

“Amor” no es sólo una palabra, es todo un acuerdo en donde el maltrato no está escrito ni de broma. Si ya reconociste que sufres algún tipo de maltrato, no tengas miedo de hablar y denunciar tu problema. Puedes acudir a algún centro para solicitar ayuda profesional. No dejes que tu tiempo de vida sea mal gastado con la persona incorrecta.

Para saber más
www.origenac.org
Teléfono: 55 20 44 21

Para leer
El diario azul de Carlota

Gemma Lienas
Editorial El Aleph

“La perseverancia es el motor del éxito”.

borjorge@teleton.org.mx

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