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Diabetes, uno de los enemigos de la sexualidad

Diabetes uno de los enemigos de la sexualidad
iStockphoto/Thinkstock

La diabetes, el cáncer, la artritis, la menopausia y hasta el estrés diario pueden afectar tu apetito sexual de manera temporal o permanente. Pero ninguna de estas condiciones son una sentencia de que tu vida sexual acabó.

De acuerdo al doctor Miguel Garber

“Hacer el amor es en sí una señal de buena salud y bienestar en general. Una condición física o psíquica nos puede llevar a una disminución del deseo o a una alteración en la respuesta sexual, sobre todo si vemos modificada nuestra imagen corporal o autoestima”.

De hecho, en un estudio sobre la sexualidad conducido por el Journal of the American Medical Association, reportó que el 43% de las mujeres y el 31% de los hombres entrevistados padecieron en un momento de sus vidas algún grado de disfunción sexual.

Por temor o vergüenza

“Esto es revelador porque a muchas personas no les gusta hablar de ese tema. Padecer alguna condición de salud no tiene porqué alterar nuestra vida sexual. Lo importante es que el paciente hable con su médico. Hay tratamientos y terapias que pueden minimizar el impacto de los padecimientos en nuestra sexualidad”.

Diabetes uno de los enemigos de la sexualidad
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Embarazo, post-parto y menopausia

Eventos tan normales como el embarazo y el parto en una mujer joven, pueden desencadenar en anafrodisia (falta de deseo sexual) temporal. De acuerdo con Dr. Garber es muy común la falta de apetito sexual post-parto debido al cansancio, los cambios hormonales y la episiotomía (incisión quirúrgica en la zona del perineo femenino para agrandar el orificio vaginal durante el parto). “La comunicación con tu pareja y con el ginecólogo es esencial para volver a tu rutina sexual”, señala.

La menopausia es un ciclo de cambios hormonales que traen como consecuencia varias molestias, por ello muchas mujeres lo interpretan como el fin de su vida sexual. “Con la disminución de secreción de estrógenos, muchas mujeres pierden el deseo, mientras que otras no se animan a tener relaciones sexuales por el dolor que les provoca la falta de lubricación”, explica el médico, quien asegura que con estrógenos y lubricantes vaginales la mujer podrá disfrutar del sexo nuevamente.

La contraparte masculina es la disfunción eréctil

Que suele ocurrir como un efecto colateral de algunos medicamentos, el uso y abuso de las drogas y/o el alcohol, “algunos han encontrado la cura en la famosa pildorita azul”. Sin embargo, es necesario que la persona asista con el doctor para que le recete la cantidad correcta dependiendo de su estado de salud y su estilo de vida; por ningún motivo debe automedicarse.

Existen otras condiciones crónicas que afectan tanto a la mujer como al hombre, y que tienen serias repercusiones en la vida sexual

La diabetes es una enfermedad que está ocasionando cada vez más estragos. La disfunción sexual suele ser uno de los padecimientos más comunes (65 por ciento de las personas lo han experimentado ) porque altera el sistema circulatorio y la transmisión nerviosa. “Las enfermedades cardiovasculares y la presión alta también pueden afectar tu vida sexual.

El miedo de la gente a sufrir dolor de pecho, falta de aire o un infarto, inhibe la actividad sexual, así como los medicamentos para controlar la presión que bajan el flujo de sangre de las áreas genitales”, asegura el Dr. Garber. Condiciones dolorosas, como la artritis y el reumatismo, causan problemas de movimiento y control; la molesta incontinencia urinaria también deteriora la relación sexual. “Muchas personas con incontinencia reconocen que no tienen sexo por la ansiedad y la incomodidad que supone el escape de orina durante el coito”.

Asimismo, padecimientos tan serios como el cáncer tienen su impacto tanto físico como psicológico

Existen ciertos tipos de cáncer que impactan directamente en el acto sexual como el de la próstata, los ovarios o el útero. En otros casos, los tratamientos de quimioterapia y sus consecuencias, como la fatiga y las náuseas, causan estragos emocionales en una persona. Existen otros cambios físicos como la caída de cabello y la remoción de órganos (testículos y senos) que afectan la autoestima de quien lo padece. “Es importante enfrentar esos cambios y buscar apoyo tan pronto como sea posible”. Otras condiciones que intervienen negativamente en la vida sexual son el uso y abuso de drogas y/o alcohol, factores psicológicos como la depresión, convicciones religiosas, culturales o el estrés excesivo. “Lo importante es hablar del tema, ser honesta con tu pareja y buscar ayuda médica”, finaliza el doctor Miguel Garber.

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