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Diálogo transomático: cuando el cuerpo te habla

Cuando padecemos algún dolor, físico o emocional, nuestra primera intención es apagarlo. Para lograrlo, usamos desde medicamentos hasta terapias alternativas, o recurrimos al análisis psicológico, que puede durar años. Desafortunadamente, el dolor suele volver a asomar su rostro de mil formas, e incluso puede llegar a convertirse en una condición o enfermedad crónica. ¿Por qué? Las enfermedades crónicas y recurrentes son prueba clara de una cuestión muy lógica: cuando el problema no se trata de raíz, no se resuelve. Ésta es la premisa básica de la Terapia de Diálogo Transomático (TDT), un método desarrollado por uno de los discípulos más cercanos de Osho, llamado Devageet.

El origen del malestar
El Diálogo Transomático reconoce a cada malestar o enfermedad como un mensaje de la mente inconsciente, que busca expresarse. Utiliza la conciencia superior como una herramienta para entender este mensaje y “sanar la causa original rápida y efectivamente”. De acuerdo con este enfoque, todo malestar –físico, emocional, psicológico o espiritual– tiene origen en un evento o eventos del pasado. No necesariamente tuvo que tratarse de algo violento o “grave”. Pudo haber sido alguna situación, frecuentemente suscitada durante la infancia (o en vidas pasadas), que en su momento no supimos resolver o manejar.

Nuestra mente nos protege de las emociones que suscitó, reprime el recuerdo y los sentimientos que lo acompañaron, pero quedamos predispuestos a actuar y sentir de cierta forma al enfrentar situaciones similares, sin comprender la razón conscientemente. El suceso queda grabado en la memoria de la “mente-cuerpo” de manera indeleble y lo aloja en algún lugar del cuerpo. Mientras las memorias estén escondidas en el inconsciente, actúan como “quistes energéticos”, creando turbulencia y disfunción dentro del balance mental y corporal. El desarrollo de malestar y dolor son su manifestación. La TDT busca utilizar los signos y síntomas de las enfermedades y malestares para “encontrar la razón por la que el flujo energético ha sido reducido o bloqueado” (no necesariamente el órgano que te duele es el afectado por tus recuerdos) y el camino para regresar a la salud.

Cómo funciona
Sólo un puñado de personas en todo el mundo están certificados para aplicar esta terapia. En la Ciudad de México, son sólo dos: Nirdosh Eidels y Gulistan Plevri, ambos practicantes certificados de la Multiversity de Puna, India.

A grandes rasgos, el proceso es descrito así por Nirdosh: Primero, se guía al paciente a entrar en un estado trance, es decir, una relajación profunda del cuerpo, con un estado de conciencia totalmente lúcido y claro. En ese estado, el paciente puede sentir su cuerpo y entablar un diálogo (utilizando su propia voz) con la parte en que se manifiesta el signo, síntoma o enfermedad. Es decir, el lugar que contiene la memoria del evento original que propició el bloqueo. Ya que el paciente está en un estado de conciencia elevada (awareness), puede ver, sentir y comprender con todo detalle lo que sucede. En ese momento, puede expresar lo que había sido reprimido, libera la energía y las emociones que se habían quedado guardadas y de esa manera regresa el flujo natural de energía… se restaura la armonía e inicia el proceso de sanación. A decir de Gulistan, se trata, “a la vez, una manera fácil y profunda para llegar a la raíz de una enfermedad y encontrar el mensaje que nos quiere transmitir”.

Quién es Devageet
Swami Devageet, nacido en Inglaterra, es cirujano dental. A partir de los 25 años trabajó en diferentes corrientes como Yoga, La Misión de Luz Divina, Radha Soami, Zen, Sufismo, Cabala, Quakeris y Filosofía Oriental. Descubrió al maestro espiritual Osho (conocido entonces como Bhagwan Shree Rajneesh) en 1976. Pasó los siguientes 23 años con él en la comunidad meditativa y terapéutica más grande del mundo: Osho International Meditation Resort, en Puna, India. Durante ese tiempo se entrenó y practicó diversas corrientes de terapia alternativa del cuerpo-mente, incluyendo hipnosis, colorpuntura, terapia primal, tantra, vidas pasadas y diálogo con sueños. Se convirtió también en el dentista personal de Osho y su discípulo cercano. Fue desde la silla dental que Osho le dictó los libros Glimpses of a Golden Childhood, Notes of a Madman y Books I Have Loved. Antes de morir, Osho también le indicó ciertos lineamientos, que Devageet luego desarrollaría hasta encontrar el método del Diálogo Transomático y sus ramas.

Las críticas
• Recuerdos reprimidos. Una de las críticas más fuertes a la TDT es que la psicología moderna ha descartado en gran medida la idea de las vidas pasadas y recuerdos reprimidos. Sin embargo, es básico comprender que estas técnicas se mueven en un universo distinto (no por nada Osho escribió un libro llamado Beyond Psychology). “Hay una vasta diferencia entre recordar y revivir. Recordar con la mente puede ayudar a sanar heridas psicológicas. Revivir tu vida pasada, no sólo removerá tu enfermedad mental, sino toda la oscuridad que rodea a tu ser. Te dará crecimiento espiritual y la diferencia es tremenda”. Zen, The Mystery and The Poetry of the Beyond; Osho.

• Vidas pasadas.
“La realidad de las vidas pasadas ha sido aceptada en Oriente desde hace mucho tiempo. Ahora, en el Siglo XXI está siendo más aceptada en Occidente… una experiencia auténtica de vida pasada permite a una persona experimentar su inmortalidad viviente; está aquí y ahora”. Devageet, Puna, 2007.
Respeto al paciente. Lo que hace único al Trance y Diálogo Transomático es que el paciente guía el proceso, no el terapeuta. En todo el proceso existe un absoluto respeto por el paciente. El método no tiene ninguna base religiosa.

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