Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

Dientes blancos y sanos

Las mamás nos decían que no estábamos completamente vestidas hasta que sonreíamos. ¡Y es cierto! Una sonrisa es capaz de abrir todas las puertas, de solucionar las dificultades y darnos otras sonrisas a cambio. Pero, ¿cuántas personas no se atreven a sonreír abiertamente? Muchas veces unos dientes maltratados nos impiden lucir una sonrisa espectacular, lo cual nos hace parecer tímidas, inseguras y hasta falsas.

Tus dientes
Por algún motivo, los dientes suelen ser una de las partes más descuidadas de nuestro cuerpo… a pesar de que los usamos para comer o hablar y de que no hay forma de ocultarlos. Para tener unos dientes hermosos, sanos y resistentes, sigue estos prácticos tips.

Mastica con cuidado
Procura no masticar alimentos muy duros (esto incluye hielos y las deliciosas palomitas que no reventaron), en especial si no preparaste tu comida y, por tanto, no estás segura de que no se haya colado un hueso o una piedrita. Si se te rompe un diente, visita a tu dentista lo antes posible; llámalo de emergencia únicamente si sientes dolor.

Evita el desgaste
Al despertar, ¿notas que apretaste los dientes toda la noche? Es muy posible que, sin darte cuenta, también lo hagas durante el día. Apretar los dientes (o frotarlos unos contra otros, especialmente cuando te concentras o estás molestas) no sólo provoca dolores de cabeza o de cuello: también desgasta tus dientes. Peor aún, el desgaste constante puede hasta cambiar las proporciones de tu rostro y darle un aspecto envejecido. Aunque la alternativa ideal para dejar de apretar los dientes sería relajarse, quizá necesites un protector bucal. Pide a tu dentista que te haga uno a tu medida: al menos morderás plástico y no esmalte.

Cuida tus encías
Cuando están sanas, tus encías deben lucir un tono rosado y cubrir cierta área de los dientes; con el paso del tiempo, tienden a retraerse. Para prevenirlo, no uses un cepillo de dientes demasiado duro ni lo frotes con mucha fuerza. Si tus encías se irritan e inflaman se debe a que la placa dental crece: no pospongas tus citas para limpieza con el dentista.
Existen tratamientos para reemplazar o disimular una encía retraída, pero la mejor técnica es la prevención. ¡Empieza desde ahora!

Ten buenos hábitos
Para tener una sonrisa hermosa es necesario tener buenos hábitos. Usa tus dientes para masticar y nada más. No los uses para cortarte las uñas, abrir botellas, empaques de plástico o nueces, ¡te sorprendería saber cuántas personas lo hacen cuando están solas! Tampoco chupes limones, pues desgastan el esmalte de tus dientes, y procura terminar todas tus comidas bebiendo un vaso con agua que elimine los residuos, en especial de azúcar. Para mejorar tu aliento, prefiere los aerosoles a las mentas o caramelos, pero si no tienes opción procura no colocarlos siempre en el mismo lugar.

¿Y si el daño ya está hecho?
¿Se desgastaron tus dientes superiores delanteros? ¿Se te rompió alguno? En éstas y muchas otras situaciones, tu dentista siempre podrá darte la mejor alternativa.
Si tus dientes ya no son tan blancos como antes, el primer tratamiento suele ser el blanqueamiento. La meta es buscar un color apropiado para tu edad que combine con el tono de tu piel, no un blanco intenso que resultará poco natural. Pero si el blanqueamiento no es suficiente, puedes pedir un recubrimiento dental; a diferencia de los dientes naturales, están hechos de porcelana o cerámica que no puede volver a mancharse.
Es importante que antes de iniciar cualquier tratamiento, determines de qué forma tus dientes se dañaron. Si no controlas esos malos hábitos, será cuestión de tiempo para que regreses a la silla del dentista.

También podría gustarte
Comentarios