Eco chic, moda ecológica

Hace apenas unos años, la conciencia ambiental era terreno exclusivo de los expertos y de algunos grupos e individuos frecuentemente tildados de fanáticos, excéntricos o simplemente hippies. Los estereotipos sociales dictaban que la cultura verde estaba peleada con el buen vivir. No se podía lucir bien, comer decentemente o vestir a la moda, y a la vez tener una conciencia ecológica. Pero en la primera década del nuevo siglo, este concepto ha dado una vuelta. Hoy, vivir en armonía con el medio ambiente no sólo es políticamente correcto, sino que hay infinidad de formas para hacerlo con estilo.

El cambio se debe, por un lado, a una difusión más intensa acerca de los efectos de la actividad humana sobre el medio ambiente. Estos datos nos impiden seguir ignorando el tema o pretender que es tarea de otros arreglarlo. Pero, por otro lado, la incorporación al mercado de excelentes productos de belleza, prendas de vestir y alimentos eco-amistosos, ha hecho que vivir en armonía con el medio ambiente no sólo sea posible, sino altamente deseable.

Eco-moda que acomoda

El mundo de la alta costura está reflejando la preocupación de los diseñadores por la conservación del planeta y haciendo uso al máximo de su legendaria creatividad e inventiva a favor de una moda sustentable. En años recientes, las prendas y accesorios confeccionados con los materiales más insospechados han hecho furor en las pasarelas: bolsas de mano elaboradas con latas de refresco y envases, vestidos de novia de plástico reciclado, cinturones de llantas de hule. A través de sus propuestas, los diseñadores expresan sus principales banderas:

• Reciclaje de materiales originalmente destinados al desecho, dándoles nuevas formas y estilos que los presentan de una manera novedosa y original.

• Utilización de fibras y tintes naturales de bajo impacto ambiental, en cuyo cultivo y elaboración no se emplean químicos, fertilizantes ni pesticidas. La fibra de soya y de piña, las cajas de huevos y las algas marinas son algunos de los materiales con los que la industria de la moda está experimentando.

• Apego a normas de manufactura respetuosas con el medio ambiente. En Australia, considerada hoy en día la capital de la eco-moda, la juventud trendy prefiere las prendas casuales, elaboradas con fibras orgánicas, que se adquieren en las boutiques de algunos de los diseñadores más comprometidos con el proyecto de la moda sustentable. A su vez, los grandes fabricantes incorporan paulatinamente estos materiales a sus colecciones, y de estas prácticas a sus protocolos, demostrando que hoy la ecología está de moda.

Alimentando la tendencia orgánica

En Europa, Estados Unidos y Canadá, los alimentos orgánicos se han salido de su inicial nicho. A los llamados consumidores orgánicos tradicionales (que consideran este tipo de alimentos parte imprescindible de su dieta) se ha unido una población tan variada, que desafía la segmentación común de mercados, provocando un crecimiento exponencial en las ventas de estos productos. Se trata de personas que se preocupan por su salud, alimentación y por el medio ambiente, pero sin considerarse extremistas. Los alimentos orgánicos les han permitido añadir una opción saludable a su mesa, pero sin sacrificar la calidad y sabor que consideran indispensables.

En el mundo de la alta cocina, los grandes chefs han incorporado ingredientes orgánicos a los platillos, con lo que han adquirido un estatus similar a los alimentos gourmet. Afortunadamente, los productos orgánicos ya no son exclusivos de establecimientos especiales. En los supermercados es posible encontrar gran variedad de alimentos orgánicos: desde verduras, hasta leche, café, mermeladas y tés.

Espejito, espejito…

Los productos que embellecen a los humanos no tienen por qué empobrecer la Tierra. Éste podría ser el lema de cada compañía que ha incorporado la visión ecológica al desarrollo de sus cremas y cosméticos. La misión de estas empresas es crear productos comercializables y de alta calidad, pero sin comprometer por ello al medio ambiente. Para hacerlo utilizan recursos renovables e ingredientes sustentables. Con el fin de minimizar la cantidad

de desechos, se utilizan materiales reciclados y el mínimo de material

de empaque.

Los productos se componen en la medida de lo posible de ingredientes naturales. Cuando es necesario utilizar químicos, procuran que se trate de sustancias biodegradables, seguras para el consumidor y el medio ambiente.

Los productos de belleza ecológicos hacen posible vivir en armonía con el medio ambiente.

También podría gustarte

Comentarios