Ejercicio en familia

Algunas familias no hacen suficiente ejercicio porque los padres no lo practican ni lo fomentan. En otras, unos miembros tienen mayor aptitud e interés que otros. No se trata de hacer de cada hijo un atleta olímpico, sino de crear un estilo de vida activo del que todos disfruten y se beneficien.

Transforma primero la mente y luego el cuerpo

Es imposible convertirse en un deportista serio sin pasar por una transformación mental. En este proceso, cambiará la forma en que nos contemplamos a nosotros mismos y al ejercicio.

Si considera al ejercicio sólo un medio para llegar a un punto (bajar 5 kilos, endurecer los muslos), es menos probable que logres sostener tus esfuerzos. Pero si disfrutas del ejercicio, desarrollarás una motivación interna para practicarlo. De ahí la importancia de encontrar la actividad más indicada para cada miembro y, de ser posible, una que puedan disfrutar todos juntos.

¿Cómo lograrlo?
Para las personas sedentarias, resulta incomprensible que otros se levanten en la madrugada para hacer ejercicio, o que lo practiquen después de una jornada completa de trabajo. Pero quienes lo hacen aseguran que lo que ganan con el ejercicio es más valioso de lo que sacrifican. Entre los beneficios que mencionan están: mayor energía, mayor lucidez mental, la liberación de estrés y la sensación de haber tenido un día más equilibrado.

Aunque levantarse junto con el sol no es para todos, hay formas de integrar una actividad física a la rutina cotidiana. Incluso hacer ejercicio por intervalos de 10 minutos, varias veces al día, proporciona beneficios.

Motívate

Si está teniendo dificultad para motivar a algún miembro de la familia a ejercitarse (o a tí misma), ayúdale a descubrir qué tipo de actividad disfrutaría más. Estas preguntas serán útiles para determinarlo:
¿Cómo me gusta sentirme cuando hago ejercicio? La respuesta te dirigirá hacia actividades vigorosas o menos intensas, competitivas, extremas, de equipo o individuales.
¿Prefieres hacer ejercicio solo o en grupo? No todos disfrutan de la compañía de un grupo mientras se ejercitan.

Analiza tu pasado
Si en el pasado tu o un miembro de la familia intentaron algún deporte para luego desanimarse, será útil examinar la experiencia para crear una nueva estrategia. Quizá la lejanía del gimnasio haya sido un factor para dejarlo, lo que señala la necesidad de encontrar uno más cercano; quizá haya sido la imposibilidad de llevar a cada niño a un lugar distinto a sus clases, lo que indica que le beneficiaría inscribirse en un club deportivo.

Otro error de los nuevos deportistas es comenzar con programas demasiado intensos, que les llevan a lastimarse o desgastarse rápidamente. Intenta iniciar con metas modestas que puedas lograr, como ejercitarte tres veces durante media hora cada semana.

Pretextos comunes para evitar el ejercicio
No tengo tiempo. Haz del ejercicio su prioridad.
No puedo pagar la membresía de un gimnasio. No es necesario un gimnasio ni equipo especial para elevar el ritmo cardiaco.
No sé cómo comenzar. Además de entrenadores y maestros, existen docenas de libros y videos para ayudarle.

También podría gustarte

Comentarios