El amor está en los detalles

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Si hablamos de amor y mujer como vínculo irrompible, entonces deberemos adentrarnos en ver cómo es que la mujer expresa mejor su amor y cómo es que ella gusta de ser amada.

Grandes expresiones

Amar no es suficiente canta la máxima del filosofo y del poeta… y es verdad. De qué sirve amar si de ese amor se entera poco el ser amado, si ese amor trae matices que violentan, hieren o ignoran a quien se ama. Para decir que se ama a profundidad, hay que aprender a expresar ese amor con tonos que inspiren, con colores que atraigan, con texturas que inviten a la paz, a la plenitud, a la eternidad.

El amor se puede manifestar con rasgos fuertes de pasión, con arrebatos de inspiración, con deseos de ternura, o de fuerza, con la búsqueda de proteger o dominar, con el deseo genuino, al final, de hacer el bien o con la omisión de ignorar. Cuando nuestros métodos y nuestras maneras de expresar aquello que sentimos, fallan, entonces el amor mismo sale dañado y lacerado, queda herido y lesionado.

La amistad y el bienestar



Dentro de las caras más finas del amor, sin duda, está la amistad, y de ella la ternura es el más fino de los matices, y de éste último, nos aventuramos a decir que la manifestación suprema es el detalle. ¿Qué mejor manera de amar y demostrar ese amor que adentrándonos en modos y maneras, en momentos y segundos, en actos y actitudes impregnadas de detalle, de delicadeza, de atención? Si amar es buscar el bien del amado, ¿qué mejor manera de buscar su plenitud que descendiendo a lo sencillo del detalle en cada palabra, en cada instante, en cada frase, en cada soplo que se reviste de eternidad?

Jupiterimages/Brand X Pictures/ThinkstockA todos, principalmente a quienes amamos y a quienes nos sentimos amados, nos gustan los detalles, esas pinceladas que nos hacen sentir únicos, valiosos, especiales. ¡Los detalles, lo sencillo que envuelve lo grande, sublimes expresiones de amor! Amar con detalles es confesar que pienso en el amado, es gritar que quiero hacerle la vida bonita, es cantar que quiero ser parte de la sinfonía de su propia existencia.

Muestras de vida 



Al pasar de los años, en todo amor, en el amor fielmente entregado a los hijos y a los padres, en el amor gratuitamente recibido de los nuestros, en el amor romántico y en el pasional, en el amor a Dios y a la Verdad, en el que se le tiene a los principios y a la vida misma, todos quienes amamos nos dejamos conquistar y desarmar por la fuerza de los detalles, por los sencillos y sublimes detalles que hacen lo ordinario extraordinario y lo cotidiano, virtud.

Una flor, una sonrisa, un comprensivo silencio, una nota, una expresión de gratitud o alegría siempre adornan el amor. Detalles que ante los ojos de los demás son accesorios, pero que ante los ojos del amado son vida, gestos que para quien ama y se siente amado se convierten en oasis y manantial.

Da lo mejor de ti

Mujer, hoy te invito y me invito a sacar lo mejor que traemos dentro de nosotras mismas para amar e insertar nuestra propia vida en una auténtica cultura de detalle. Una cultura que nos invite y a la vez nos exija dar más, dar mejor, una cultura que nos lleve a amar a los nuestros como los nuestros necesitan ser amados, es decir: con ternura, con diligencia, con finura, con todo el corazón.

Mujer, hoy te invito y me invito a mirar de frente a quienes queremos para ver cómo están, cómo se sienten, cómo podemos hacerles saber lo importantes que son para nuestra vida y para la felicidad de nuestra existencia.

Mujer, hoy te invito a revestir tus ideas y plasmar tus sentimientos en flores, chocolates, poemas, velas, aromas, figuras y formas que reflejen tu ideal, que canten tu amor, que transmitan el sentir de tu corazón.

Hoy, ante un mundo consumista que quiere comprar en boutiques y almacenes el precio del amor, te invito a que tú y yo, con detalles demostremos la insondable capacidad que posee el género femenino para amar a la humanidad.

Hacia los demás

Por los tuyos, por los míos, por la misma humanidad, rescatemos la bondad, la ternura, la nobleza, la capacidad de entrega, la fortaleza y la grandeza que como mujeres llevamos dentro y pongámonos al servicio de los demás. Instauremos, en medio de una cultura materialista, hedonista y vacía de sentido, una cultura de atención al otro, de escucha activa, de compromiso fiel, de amor real, de amor palpable, de amor de verdad.

Hoy mujer, tú y yo, con sonrisas, miradas, gratitud y alegría, llenemos de manifestaciones del más puro y genuino amor, el amor de detalles, la vida de quienes nos rodean.

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