El top 10 financiero

1. Involúcrate.
Mantente informada del estado de las finanzas familiares y de los negocios, aun cuando tu pareja los maneje. Entérate del monto de los ingresos y egresos, de las cuentas bancarias
e inversiones activas y de los planes para enfrentar gastos futuros. Ofrécete para investigar si hay mejores opciones de seguros, inversiones y cuentas bancarias. Revisa a conciencia los estados de cuenta que se reciben, esta simple acción es sumamente instructiva.

2. Elabora un presupuesto básico.
Éste es quizá el paso más difícil, pero el principal, para comprender el estado de las finanzas personales o familiares, así como para tomar decisiones administrativas bien fundamentadas. Contemplar los números en blanco y negro es un ejercicio “de aterrizaje”, que te permite ver “hacia dónde se va” el dinero y darle otro cauce, si te parece posible y necesario. Si tienes excedentes, puedes destinar cierto porcentaje al ahorro, a fondos de inversión o a viajes y compras, sin sentirte culpable (sabes que te lo puedes permitir).

3. Pierde el miedo a invertir.
Las inversiones no son terreno exclusivo de los magnates financieros. Eso es un mito. Asesórate, determina tu nivel de tolerancia al riesgo y elige una inversión acorde. Los expertos recomiendan combinar inversiones con distintos niveles de riesgo, para equilibrar las probabilidades. Puedes empezar poco a poco: retira una pequeña cantidad de tus cuentas a plazo fijo e inviértela. Haz esto hasta que te sientas cómoda con la posibilidad de invertir cantidades mayores.

4. Compra una casa.
Explora la posibilidad de adquirir una propiedad. Una casa propia es la mejor inversión que una mujer puede hacer para su futuro. Habla con un asesor de financiamiento inmobiliario, para que te oriente acerca de las opciones crediticias y los costos involucrados en el proceso. Haz del ahorro para un enganche y los trámites, tu principal meta financiera.

5. No hagas a un lado tu seguridad.
Las mujeres estamos programadas para cuidar, pero solemos olvidar cuidarnos. Ahorrar para la educación de los hijos (casarlos o apoyarlos en un negocio) es importante, pero no lo hagas a expensas de tu futuro. No existen préstamos o becas para el retiro, pero sí hay opciones para financiar un negocio o la educación superior.

6. Gasta… inteligentemente.
El ahorro no está peleado con el buen vivir. Si eres disciplinada, podrás seguir dándote esos lujitos que adoras, sin sacrificar tus metas financieras. Sólo evita la fuga innecesaria de recursos:
• Paga puntualmente tarjetas de crédito, colegiaturas, servicios, impuestos y prediales, para evitar recargos, intereses y multas.
• Pide facturas en rubros deducibles para tu giro o negocio.
• Analiza tus recibos de teléfono y celulares para determinar si tienes el plan que más te conviene. Haz lo mismo con los seguros.
• Atiende a tiempo las reparaciones necesarias en tu hogar y auto, así como en tu salud; después puede salir más caro.

7. Planea para emergencias.
Siempre es mejor prevenir que enfrentar una crisis. Los expertos recomiendan apartar la cantidad necesaria para cubrir todos los gastos familiares por 6 meses en una cuenta flexible que te permita retirar fondos en cualquier momento. Sin un sistema de contingencia, una situación desafortunada –viudez, pérdida del empleo propio o de la pareja, emergencia de salud– muchas personas caen en un endeudamiento difícil de superar.

8. Asesórate.
Existen innumerables recursos de información financiera accesibles en Internet y en las bibliotecas. Acércate a los asesores financieros personales o de instituciones bancarias de confianza para apoyarte en la creación de un plan que considere tus metas, necesidades y personalidad.

9. Ahorra para tu futuro.
Para obtener un estimado del monto que debes reunir, apóyate en la calculadora de CONSAR (www.consar.gob.mx). Si no estás ahorrando lo suficiente, considera cambiar de Afore, hacer aportaciones mensuales a una cuenta de ahorro o buscar inversiones a largo plazo.

10. Utiliza las tarjetas con sensatez.
Para acumular puntos, firma todas tus compras y salda el total del mes antes de la fecha de vencimiento. Cuando financies gastos mayores, elige las tarjetas con tasas de interés más bajas. Las compras a plazos sin intereses son ideales, pero considera si puedes agregar este gasto fijo a los ya existentes.

También podría gustarte

Comentarios