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Emociones al límite del peligro

iStockphoto/ThinkstockLa capacidad de respuesta ante eventos que nos representan un riesgo, es sin duda una herramienta que nos permite si no evitar, sí disminuir el impacto que éstos puedan tener en nuestra vida. La observación, las habilidades físicas y mentales, la facilidad para negociar, y el autocontrol son indispensables.

La psicóloga Mariana Rivera, expresa que “los mecanismos de defensa son una reacción del inconsciente que nos ayuda a mantenernos controlados cuando vivimos un evento que nos produce ansiedad, ya sea a nivel externo, como por ejemplo en el momento en que somos víctimas de un accidente, y a nivel interno, es decir, frente a una infidelidad o la muerte de un ser querido, y que la persona pueda continuar de frente al suceso”.

Existe una amplia gama de respuestas a los sucesos fatídicos, entre ellos están:

Disociación: Es el mecanismo mediante el cual el inconsciente nos hace olvidar enérgicamente eventos o pensamientos que serían dolorosos si se les permitiese acceder a nuestro pensamiento.
Proyección: Los sentimientos o ideas dolorosas son proyectadas hacia otras personas o cosas cercanas, pero ante los cuales te consideras ajeno.
Negación: Es quizá uno de los más comunes y consiste en negar el impacto que determina acción puede tener en nuestra vida o bien, se le atribuye algún beneficio, por ejemplo, cuando sabemos que tenemos kilos de más, pero lejos de aceptarlo lo disculpamos con el argumento de que los ‘gorditos’ son más felices.
Regresión: Se trata de adoptar comportamientos que no corresponden a, momento de vida mental actual. Un ejemplo se presenta especialmente con los niños ante la llegada de un nuevo hermano, que tienden a mojar la cama.
Desplazamiento: El sentimiento conectado a una persona o hecho en particular es separado, sino que además ese sentimiento se une a otra persona o hecho, por ejemplo, cuando tenemos problemas fuera del hogar y ante la impotencia de poder enfrentarlos en el momento, descargamos el enojo en algún integrante de la familia.
Racionalización: Consiste en hacer la sustitución de una razón inaceptable pero real, por otra aceptable. Ejemplo: un estudiante no afronta que no desea estudiar para el examen. Así decide que uno debe relajarse para los exámenes, lo cual justifica que se vaya al cine a ver una película cuando debería estar estudiando.

¿Son realmente benéficos?

Desde el punto de vista de la especialista el hecho de que dispongamos de mecanismos de defensa es vital, pues nos permiten aminorar el impacto de la situación que nos estresa, no obstante, recomienda ser cautelosos y hacer un manejo adecuado de ellos, a fin de evitar que dejemos de darle una solución real a los temores e inseguridades que por lo general traen consigo los acontecimientos que nos perturban e impidamos así que se conviertan en una limitación en nuestro camino.

“Los mecanismos de defensa deben sernos muy útiles en el momento inmediato, pero no debemos hacernos dependientes de ellos. Un ejemplo que puede darnos idea muy clara de cómo podemos hacer uso inteligente de ellos es por ejemplo cuando somos víctimas de un asalto; el comportamiento que tendremos a partir de este evento será de inseguridad, iremos volteando una y otra vez para ver quién camina detrás de nosotros y ante la menor provocación nos giraremos en posición de defensa, aún cuando la persona que nos precede no tenga la mínima intención de dañarnos. Es cierto que de alguna manera estaremos actuando para salvaguardar nuestra integridad, pero si no optamos por tomar otras medidas de precaución que contribuyan a que vayamos recuperando la seguridad, viviremos eternamente con temor”, afirma Mariana Rivera.

La aceptación es indispensable

La existencia de esta respuesta natural del ser humano a las situaciones de peligro es por sí misma algo que siempre debe tener un saldo a favor. “Si aprendemos a solucionar, fortalecemos nuestra autoestima y hacemos uso de las fortalezas que poseemos para reconstruirnos, habremos abonado a nuestro bienestar y seremos capaces de dar siempre un paso adelante, pese a las circunstancias que nos rodeen”, dice la experta.

Así que la próxima vez que se accionen tus mecanismos de defensa, no te quepa duda de que en compensación, tú tendrás que hacer lo que te corresponde y que consiste básicamente en aceptar, solucionar y fortalecer la seguridad que tienes en ti misma.

“La perseverancia es el motor del éxito”

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