¿En dónde festejamos?

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Una parte ya tradicional de las fiestas navideñas es definir el lugar de celebración: Tanto tú como tu pareja desearán pasar tiempo con sus respectivas familias o con otros seres queridos, sin embargo, aunque la lógica indicaría que lo mejor es realizar una gran reunión en la que todos ellos estén incluidos, en la vida práctica difícilmente ocurre.
Esta situación que virtualmente no debería convertirse en un problema, toma otro cariz cuando se trata de definir la idea de la Navidad que deseamos transmitir a los hijos, y justamente en este punto debemos abrirle la puerta al análisis y al diálogo para lograr que la decisión que tomemos les comunique exactamente la idea que tenemos sobre estas fechas.

Y la fiesta comenzó…
En nuestro país es de lo más común que estas fechas especiales se celebren en la casa paterna, debido a que es cuando se logra concentrar a la mayoría de los miembros de clan. Cuando iniciamos la vida en pareja la situación cambia un tanto, por lo que es momento de crear las nuevas costumbres con la que deberán crecer los hijos al tiempo que les proporcionamos un sentido de identidad.
La manera en que se convivirá con la familia extensa en celebraciones especiales como en este caso, debieran pactarse desde que inicia la vida en pareja para evitar mal entendidos o herir los sentimientos de ustedes o de terceras personas. No obstante, cuando no se ha llegado a la paternidad con el tema resuelto, este es un buen momento para intentarlo.
Como parte del concepto de brindarle a tu hijo elementos que lo identifiquen con su hogar, es recomendable que por lo menos parte del festejo lo vivan en el interior de la familia que ahora ustedes conforman, aquí algunas opciones:

  •     Si piensan cenar en casa de los abuelos o amigos, procuren hacer una comida especial sólo para ustedes en la que festejen la Navidad por adelantado.
  •     Háganse el propósito de encontrar un espacio para entregarse sus regalos y refrendar su pacto de unión familiar.
  •     Inventen una tradición a seguir por ustedes: Puede ser reunirse para poner juntos el árbol, hacer un intercambio de regalos diseñados por cada uno.
  •     Si practican alguna religión, únanse a la celebración.
  •     Un día antes o después de la Noche Buena pueden organizar una reunión con la familia extensa de ambos y algunos amigos. Es un buen momento para integrarse.
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¿Qué debemos considerar?
Si la idea es salir de casa, toma en cuenta que quizá tu bebé necesite descansar temprano aún cuando se trate de una fiesta. Por lo general los niños requieren de no romper sus rutinas para sentirse cómodos, razón por la que es aconsejable considerar en la pañalera efectos personales como su pijama, pañales suficientes, una chamarra, un suéter y una muda de ropa que le resulte cómoda. También contempla una cobija gruesa por si desea dormirse.
Los platillos que visten la mesa durante las fiestas decembrinas, resultan un manjar para todos los adultos más no necesariamente para los niños, así que te recomendamos llevar los alimentos que generalmente consume por la noche, independientemente de que se pueda sentir atraído a probar alguno de los que estén dispuestos para la cena.
En este sentido hay que tener presente la importancia de mantenerte cerca de él para supervisar lo que consume, así como también aconséjale que antes de comer algo te pregunte, de esta manera podrás llevar un control apropiado. La misma sugerencia aplica con respecto a tu pareja; pónganse de acuerdo para intercambiar información sobre el alimento que le proporcionan, con el fin de proteger su bienestar.
Por último, no dejes pasar la oportunidad que te ofrece la Navidad, de enseñar a tu hijo lo valioso de la convivencia en familia y la trascendencia que tendrá en su desarrollo vivir las tradiciones, pues al paso del tiempo, éstas llenarán de buenos momentos su memoria.

 

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