Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

Grasas que dañan

Stockbyte/ThinkstockLas grasas (también conocidas como lípidos) viajan normalmente en forma de pequeñísimas gotas dentro del torrente circulatorio sin causar el menor problema. Pero cuando estos diminutos pasajeros son terriblemente numerosos, suelen dar origen de enfermedades graves de muchos órganos y por supuesto, del corazón.
El músculo cardiaco, el cual funciona a diferentes ritmos y con distintas cargas de trabajo durante el día, necesita oxígeno y nutrientes en cantidad importante para llevar a cabo su función. Por ello, el corazón se irriga a sí mismo. Es decir, envía sangre por vasos que salen casi prácticamente de él.

Cómo afectan

Cuando los niveles de lípidos que hay en tu torrente sanguíneo se elevan, se presentan serios estragos. Al principio, el exceso de lípidos empieza a depositarse en la pared de los vasos sanguíneos. Si no haces nada por tratar de disminuir el nivel de grasa, poco a poco, se comienzan a formar aglomeraciones de sustancias y células, para finalmente convertirse en placas de ateroma.

Estas placas paulatinamente obstruyen la circulación de la sangre, lo cual provoca que el músculo cardiaco comience a resentir la falta del aporte de nutrientes y oxígeno que requiere para funcionar bien.

Qué hacer

Después de los cuarenta años, la producción de hormonas disminuye y la acumulación de lípidos, que son la base para formarlas, se hace cada vez más grande. Es decir que como bajan tus niveles hormonales, tu cuerpo necesita menos grasa y deja de quemarla. Esto explica lo difícil que es bajar de peso a partir de ese momento, es básico disminuir la ingesta de lípidos.

Para evitar dañar tu corazón, los expertos recomiendan reducir este tipo de alimentos:

* Manteca
* Tocino
* Mantequilla
* Nata
* Huevo
* Leche
* Hígado de ternera
* Aceite de coco.

También podría gustarte
Comentarios