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Hijos: mamá tiene cáncer

Cuando a la madre se le diagnostica cáncer, los miembros de la familia pueden experimentar un gran miedo ante lo desconocido, porque de manera equivocada pensamos en esta enfermedad como sinónimo de muerte. Sin embargo, esto no es así ya que la detección oportuna, así como la atención médica son grandes aliados para su cura.

La ayuda de la familia es muy importante para que el paciente afronte la situación que está viviendo. “Hay que entender que en el momento que una persona recibe un diagnóstico así, se desencadena una crisis que afecta no sólo a quien padece la enfermedad, sino a todos los que los rodean. Por lo tanto, emociones como enojo, miedo, impotencia, tristeza, entre otras, son comunes y diría que hasta necesarias para que se empiecen a movilizar los propios recursos internos que la mayoría de las personas tenemos y que no conocemos hasta que la vida nos enfrenta a situaciones desestabilizadoras”, afirma Gina Tarditi, psicóloga y consejera de la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer.

Cabe resaltar que el modo en el que se resuelva la situación puede hacer la gran diferencia en como la paciente vive emocionalmente su padecimiento, a este respecto la especialista afirma que: “Una buena actitud puede ayudar a enfrentarlo de una forma más adaptativa. Es importante subrayar que esto no significa estar siempre sonriendo, no quejarse, no lamentarse. Por el contrario, se debe ser capaz de reconocer que la enfermedad ha provocado un gran desequilibrio en la propia vida y en la del resto de la familia, así como aceptar que provoca temor, enojo, tristeza, es de gran alivio, y esto se logra acercándose a un especialista”.

Para Gina Tarditi, “la mejor forma de apoyar a un ser querido que está enfrentando una batalla contra el cáncer es acompañarlo en el sentido más amplio de la palabra: aceptarlo incondicionalmente, sin juicios, sin presiones. Escucharlo de manera empática; es decir, tratando de ponerse en su lugar y desde ahí entender sus porqués y sus cómos”, puntualiza.

La especialista recomienda que los padres hablen con sus hijos sobre la situación que están viviendo y pide tomar en cuenta los siguientes puntos:

·    La edad determina qué tanto pueden comprender sobre la enfermedad. No es lo mismo hablar con un niño de 2 o 4 años, que con uno de 8 o 10, que ya tienen el mismo concepto de enfermedad que los adultos.
·    Es importante responder sus dudas tan clara y sencillamente como sea posible. No dar más información de la solicitada, pero tampoco menos.
·    Los niños pueden estar muy preocupados en un momento dado y luego parecer que se les olvida en el juego. Así que se debe estar alerta a nuevas o repetitivas inquietudes.
·    Aunque sean muy pequeños se les debe participar de lo que sucede en casa. Es muy importante que sepan que no son responsables por la enfermedad de mamá y de que mucho pueden ayudar dando besos, caricias y, de acuerdo a la edad, en algunas otras tareas.
·    Estar pendientes de cualquier cambio de conducta -como mojar las sábanas, cuando ya no sucedía- o aislarse, comer demasiado o no comer.
·    Que sepan que siempre pueden acudir con sus dudas y que se les hablará con la verdad.

Compartir la lucha contra la enfermedad con cada uno de los integrantes de la familia, brinda la fortaleza necesaria para seguir adelante y mirar el futuro con la certeza que, si la esperanza se alimenta de amor, hay el suficiente en todos para salir adelante.

Más información:
Infocáncer. Tel: 01800 2262371.
Red Contra el Cáncer: www.redcontraelcancer.org.mx

 

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