Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

Hipertensión: enemigo del corazón

iStockphoto/ThinkstockLa hipertensión es, sin duda, el enemigo más temible que debemos enfrentar para que el corazón se mantenga sano y sin contratiempos. Basta decir que en el mundo, la primera causa de cardiopatía (enfermedad del corazón) es el aumento de la presión arterial.

A qué de debe

Imagina que debes empujar un objeto a través de una puerta, deberás hacer un gran esfuerzo porque además la puerta se estrecha, y será necesario que ejerzas mucha presión; lo cual hace que el mismo esfuerzo se multiplique de forma considerable.
Esto es, de forma esquemática, lo que la hipertensión arterial produce: una necesidad de mucho más trabajo del normal para llevar a cabo la función de bombeo.

Daños al corazón

Como es lógico suponer, para dicho trabajo nuestro corazón tendrá que tomar una forma física diferente. Para empezar, crece para aumentar la masa que empuja, pero eso es sólo el principio; después la sobrecarga lo fatiga y entonces se extiende, dilatándose sin fuerza, como todo músculo vencido que ha perdido su poder.

Cuando un corazón aumenta de volumen, la delicada red que lleva el impulso eléctrico y lo hace latir de forma rítmica y armónica, comienza a fallar, ya que ahora la misma carga de electricidad tendrá que viajar a mayor distancia.

Esto produce problemas como dobles palpitaciones (extra-sístoles) o pérdida del control de la frecuencia (arritmia).

No exageramos cuando decimos que se trata de un mal terrible que se debe combatir a toda costa cuando se presenta ya que no sólo daña nuestro corazón, sino a muchos otros órganos vitales como los riñones y las retinas, entre otros.

Hemera/ThinkstockTus latidos tranquilos

La presión sanguínea varía de una persona a otra, incluso es una en las piernas y otra en los brazos. Por eso, la presión ha de medirse en una de las grandes arterias del brazo.

La revisión periódica de la presión arterial no es sólo para personas de edad avanzada, obesas o que experimentan cotidianamente muchos momentos de estrés.

Después de los treinta años de edad, es indispensable revisar periódicamente que la presión arterial se mantenga en cifras normales.

Si después de esta revisión, la persona se da cuenta que hay variaciones en sus latidos, hay que acudir al médico para que la controle.

También podría gustarte
Comentarios