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Iluminar la casa

Iluminar es mucho más que elegir unas lámparas. Se estima que un buen proyecto de iluminación resuelve el 80% de la decoración. Por lo anterior, ten en cuenta todos los factores que interaccionan con la iluminación: orientación, altura del techo, color de las paredes y luz natural.

Estudia tus necesidades

Suele ser el electricista que realiza la instalación quien te aconsejará sobre el número de lámparas necesarias en cada espacio y su ubicación. También te ayudará a decidir la situación de los contactos y apagadores. En caso de las reformas integrales, una buena opción es encargar, a un experto, el estudio de iluminación.

Factores a tener en cuenta

La cantidad de luz natural, los metros de la estancia, su orientación y la altura de los techos son aspectos que debes valorar cuando planificas la iluminación. El color de las paredes y los usos que tenga cada espacio también son importantes.

Calcula la cantidad de luz

A nivel técnico la medida de la luz es el lux, aunque a nivel práctico los requerimientos de iluminación de las áreas suelen expresarse en vatios, que es una unidad de potencia. En términos generales se estima que una buena iluminación ronda los 20 w/m2, calculados con focos incandescentes.

Distintos tipos de luz

En toda casa conviven tres tipos de luz distinta: la general, la ambiental y la puntual. La primera ofrece una iluminación homogénea y difusa a la vez, sin dejar ninguna zona en penumbra.
La ambiental, por su lado, es la que delimita zonas y crea atmósferas; y la puntual es la más intensa y directa, se usa para leer o destacar elementos.

Calidad y color de la luz

Los focos incandescentes o de tugsteno proporcionan una luz cálida o amarilla, mientras que la de focos fluorescentes es más fría y ligeramente azulada.
En cuanto a los halógenos, su luz es más nítida y brillante y además, homogénea. Ten en cuenta que los focos tradicionales “dan calor”.

Focos de bajo consumo

Los focos energéticamente eficientes pueden ser halógenos, fluorescentes o leds (1 y 2 w) y, aunque resultan algo más caros, pueden consumir un 80% menos y durar 15 veces más que los tradicionales. Un foco de 100 w equivale a uno de bajo consumo de 22 w. Estos sustituirán a los incandescentes próximamente.

Delimitar espacios

La arquitectura contemporánea, apuesta por espacios comunicados y exige una planificación extra a nivel iluminación. Lo mejor es establecer una luz general, definir las distintas zonas con luz ambiental, a través de lámparas de mesa y focos incandescentes.

Sistemas más eficientes

Los dimmers o reguladores de intensidad te ayudan a controlar la cantidad de luz y, con ello, también el consumo. De fácil instalación, los dimmers suelen usarse para focos incandescentes, en cambio, es poco habitual halógenos y de bajo consumo. En zonas de paso instala lámparas con sensor de movimiento.

Piensa en la decoración

Debes tener muy clara la ubicación de los muebles al planificar la iluminación. Así podrás asegurar que las piezas importantes no quedan en penumbra y evitas que los apagadores queden tapados.

La elección de las lámparas

Deben aunar practicidad y estética y adecuarse a su uso. Los spots empotrados son idóneos en espacios diáfanos, pero precisan de un falso plafón si no se planificaron desde un principio. Las lámparas colgantes ofrecen la mejor luz para comer, las de pie (100 w) se usan para zonas de lectura y las tipo flexo (50 w) son perfectas para mesas de trabajo.

Crear efectos con la luz

Podemos utilizar la luz para modificar la percepción del espacio y crear, a la vez, determinados efectos muy útiles en la decoración. Así, una luz dirigida hacia arriba, proporciona altura visual y, con ello, sensación de amplitud. Mientras que si se orienta hacia los costados, se expande y resalta la forma y la textura de las superficies.

Estancia, todas las opciones

El área más vivida de la casa debe lograr equilibrio entre luz general, con focos halógenos y lámparas colgantes; ambiental, a cargo de lámparas de pie; y puntual, con focos direccionados. Se estima que una habitación de 18 m2 requiere unos 400 w. Si usas focos de bajo consumo, necesitarás menos vatios y, además, el consumo será inferior.

Cocina, trabajo bien iluminado

Es en donde la luz permanece encendida más horas. Por ello, para la iluminación general opta por tubos fluorescentes, no dan calor y gastan poco (necesitarás uno por cada 3 m2). Utiliza focos empotrados para iluminar la zona de trabajo y una lámpara colgante en el desayunador. Puedes iluminar la despensa con focos orientables y los interiores con leds.

Baño, luz natural y segura

El tocador es la zona que más dudas plantea a la hora de iluminar el baño. Lo idóneo es que la luz llegue desde ambos lados del espejo para evitar sombras, ya sea a través de arbotantes o por medio de tubos fluorescentes. En cuanto a la general, los focos halógenos empotrados (50 w) dan una luz natural. Para la zona de regadera, elígelos con alto nivel de seguridad.

Favorecer el descanso

En la recámara, planifica una iluminación que invite al descanso. Lo mejor es evitar una luz central, ya que puede ser muy molesta. Ilumina por zonas. En los burós opta por lámparas de mesa o arbotantes con pantallas pequeñas y focos halógenos o incandescentes. Puedes iluminar la cabecera con luces indirectas de poca intensidad.

Zonas de paso bien iluminadas

En pasillos se necesita luz general abundante y sin sombras. Coloca halógenos empotrados a 10 o 20 cm de las paredes y el pasillo se verá más ancho. Si tienes muebles, puedes colocar alguna lámpara de mesa. Emplea un apagador de escalera, así podrás encender y apagar la luz desde ambos extremos del pasillo.

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