Invierte en 3 simples pasos

A la mayoría nos cuesta trabajo hacernos a la sana costumbre de ahorrar y el simple hecho de pensar en
poner el dinero en una inversión nos da miedo. Nos persigue la vieja idea de tener el dinero bajo el colchón como el método más seguro, pues así sabemos bien en dónde está o lo tenemos a la mano en caso de una emergencia… Aunque no llegamos a tales extremos, podríamos obtener mayores beneficios de nuestros ahorros si superáramos todas estas inseguridades. Otro error frecuente que tenemos al pensar en inversiones es que requieren de grandes cantidades de dinero para funcionar. Así que me di a la tarea de investigar para mi beneficio y el tuyo la ciencia oculta detrás de las inversiones.

¿Cuál fue la sorpresa? Que éste es un proceso sencillo al que todo el mundo puede acceder, sin importar su nivel de ingresos.

Conoce a los expertos
Los asesores suelen estar en dos tipos de contextos: Los primeros se ubican tanto en las Casas de Bolsa y demás instituciones de inversión (para obtener referencias de las mismas, puedes acudir a la Comisión Nacional Bancaria y de Valores cuya dirección electrónica es www.cnbv.gob.mx).

Hazlo en un dos por tres
Ya estás lista para convertirte en una inversionista, es muy simple:

1. Ahorra. Es necesario tener alguna cantidad reunida ya que sin monto inicial no se pueden obtener ganancias adicionales. Para esto, los consejos de siempre sobre la disciplina se hacen manifiestos: aporta con determinada frecuencia a tu cuenta bancaria y no hagas retiros imprudentes. Este proceso no debe afectar las necesidades básicas de tu vida como la alimentación, el cuidado de la salud o tu vivienda; debe realizarse con ingresos  excedentes.

2. Reunido el monto, acude a la sucursal bancaria con un representante y explícale la meta: invertir tus ahorros durante determinado tiempo. Deberás elegir el término del periodo de tu inversión, es decir, cuánto tiempo deseas que el banco retenga el dinero antes de aportarte alguna ganancia. Los períodos pueden ser de corto, mediano o largo plazo, siendo los de mediano a largo plazo los que más generarán. La opción más recurrida es la de 28 días.

3. Cuando termine el plazo que elegiste, el banco depositará  automáticamente las ganancias directamente a tu cuenta para que puedas comenzar a disponer de ellas. En ese momento tendrás la opción de retirarte o reinvertir.

El dinero no crece en los árboles
Al elegir hacer una inversión, estarás permitiéndole al banco disponer de tu dinero durante determinado periodo y, al final de éste, te dará un beneficio a cambio. Los bancos reconocidos generalmente cuentan con un equipo de expertos con las herramientas y conocimientos financieros necesarios para elegir las acciones que van a adquirir, y tratan de asegurarse que estas empresas tengan el mayor potencial de obtener un resultado positivo. Así, al venderlas, ellos obtienen un precio mayor y te entregan parte de la ganancia. ¿Existe riesgo? Sí, las inversiones no dejan de ser un instrumento especulativo, pero es un riesgo menor que el dejar el dinero bajo su colchón…

También podría gustarte

Comentarios