La magia de las afirmaciones

La experiencia inspira. Mantengo la idea de que estando alerta se es capaz de añadir información, consejos y resultados casi de cualquier cosa; que en cada momento y en cada faceta de la cotidianeidad, hasta los eventos impensados y aparentemente ajenos, nos aportan.

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Algunos lo llaman conocimiento multidisciplinario, por ejemplo, lo que un médico puede agregarle a la tarea de un ingeniero; yo lo llamo coincidir, lo mismo en circunstancias y hechos que con opciones que la vida nos presenta.

Atrae lo similar

Hace unos días, con mis nietos, disfrutando de caricaturas viejas en la TV llamó mi atención aquella historia de “Tribilín”, en donde se muestran diferentes personajes haciéndose acompañar de sus mascotas, de sus perros.

Los autores y dibujantes de esa pieza, que para mí es esencial, ponen el acento en el detalle de que cada uno de los animales tiene un parecido físico con su amo: el tipo rudo con un bóxer, la mujer afrancesada y su french poodle con moñitos; este hecho también se da en la realidad.

Las relaciones de mucho tiempo, de pareja, de amistad, producen el mismo efecto; los individuos terminan por asemejarse, incluso en la apariencia. Algunos matrimonios de muchos años llegan a derivar en rasgos que podrían incluso sugerir hasta relaciones consanguíneas.

En mi forma de pensar el campo magnético que somos, a diferencia del imán, atrae lo similar, difícilmente lo opuesto. En este orden de ideas atraemos del universo simplemente lo que le demandamos; lo que pensamos y lo que decimos.

5 principios

La magia de las afirmaciones se materializa cuando ella ocurre, lo cual es improbable si nos mantenemos con nuestras creencias limitantes y con el bagaje negativo que se nos ha impuesto.
Hay cinco principios absolutamente necesarios para moldear y hacer posible lo que deseamos, esos sueños que parecen lejanos:

1.    Tener claros nuestros deseos.
2.    Practicar el arte de permitir.
3.    Tenerlos siempre a la vista, afirmando su presencia constantemente.
4.    Recordar que la paciencia infinita trae resultados inmediatos.
5.    Reconocer metas intermedias y objetivos finales.

Jupiterimages/Comstock/ThinkstockPiensa en grande

La Ley de Atracción funciona y existe como lo hace la de la Gravedad. Los decretos, el saber elegirlos y el focalizarse en ellos, la energía que de nosotros emana, el poder que ello implica, son tal vez el primero de los secretos.

Decidir qué es lo que se desea parece una tarea simple cuando es compleja; comúnmente está llena de nuestros errores al crear soluciones que en vez de empoderarnos, tienden a limitarnos; piensa en grande, en todo, profesional, económica o emocionalmente; todo puede suceder y de hecho se da, cuando en verdad lo deseas y trabajas en ello.

La mayoría de las veces, al poner algo en nuestra razón y por ende en nuestra acción, carecemos de conciencia de las reacciones que de ello se derivan y de la energía que en eso se manifiesta.
Nuestra mente es propicia a elegir una ruta, la más cercana posible y la que menos dificultad tenga en encontrarse. Tener cuidado con lo que se dice, con lo que se piensa y con lo que se pide, es vital.

No casual, sino causal

Son muchos los ejemplos donde asuntos desagradables tienen lugar; es improbable que percibamos que eso fue exactamente lo que pedimos, aun si es de forma inconsciente.

“Nada es casual, todo es causal” es una de mis frases preferidas; lo positivo y lo negativo son resultado de nuestros actos en vez de “casualidades”.

Observa tus pensamientos convertirse en tus palabras, a tus palabras convertirse en tus acciones; a tus acciones convertirse en hábitos; los hábitos en tu carácter; y tu carácter en tu destino. Lo repito constantemente, hago mía esta máxima, innegablemente lo reiteran los hechos, independientemente del signo: positivo o negativo.

Los pensamientos atraen a ti lo que deseas, permite que la Ley de Atracción se ponga en acción a tu favor; alcanzar un objetivo requiere de su existencia, del trabajo y de concentración para lograrlo.
Somos sensibles a los efectos de la energía, disciplinar nuestro pensamiento es fundamental para dirigir nuestro ser hacia lo que verdaderamente deseamos.

Haz un plan

Estar alerta al arribo de nuestros objetivos implica tener un plan para conseguirlo. Definir estos y sus metas intermedias es eficaz para darnos cuenta que alternativas y rutas distintas son posibles. Llevar a cabo esta tarea es medular para reconocer a qué nos enfrentamos, su potencial y el cómo superarlos.

Tener conciencia de lo necesario, de todo lo que tenemos que procurarnos, mantiene la vitalidad y hace posible la consecución del plan.

Tener a la vista la meta implica actuar como si ella estuviese ya presente, como si tomase carta de identidad en este momento.

Visualiza tus deseos

Utilizar el poder que nos es intrínseco sin subestimar nuestros pensamientos o nuestra voluntad, probará irrefutablemente que podemos llegar al lugar que queramos. Imágenes claras de la presencia de nuestros deseos posibilitan el reemplazo de las imágenes negativas por pensamientos poderosos y positivos.Jupiterimages/Comstock/Thinkstock

El secreto parte de visualizar lo deseado y utilizar siempre afirmaciones. Decirlas en voz alta, cambiar nuestra forma de pensar, hacer a un lado al saboteador que llevamos dentro.

Es una tarea esencial apartarnos de la lógica fallida, de la cadena que siempre nos avisa del próximo fracaso, el que se da sólo porque lo demandamos.

La paciencia y la perseverancia son dones, son cualidades que todos tenemos y que la mayoría de las veces olvidamos; generalmente están en desuso. Cultivarlas es tarea de vida, es una obligación.

Impide que la ley del mínimo esfuerzo y la dispersión dominen tu carácter y tus decisiones.

La importancia del tiempo en los hechos está totalmente relacionada con sacudirnos las ansiedades y las prisas.

Generalmente entorpecemos la energía del universo por la vía del razonamiento negativo. Atraemos lo que pensamos, casi siempre lo contrario a lo que deseamos; esto último lo queremos de inmediato.

Cambia la rutina

La Ley de Atracción exige condiciones específicas tales como el esmero, la conciencia y el pensamiento positivo, entre otras.

El reconocimiento de las metas intermedias y de los objetivos finales comienza por ponerse a la par de ellos.

Cuando persistimos en mantenernos encerrados en nuestras creencias limitantes, es difícil alcanzar el éxito.

La visualización fomenta nuestro pensamiento positivo. Diferenciar lo imaginado de lo real es partir de un principio de realidad en el que procuremos todo lo que nos es viable.
Intentar cambiar la rutina de nuestra vida surBrand X Pictures/Thinkstockge del modificar las imágenes contrarias que han estado presentes durante mucho tiempo.

Somos capaces de conocer a través de los sentidos, pero también de nuestros pensamientos; algunos lo llamamos magia, elemento imprescindible para que ello suceda.

Agradece cada experiencia

Las imágenes negativas limitan, impiden observar el vasto panorama y llegar a resultados favorables.

Sólo a través del convencimiento de que somos capaces de realizar nuestros sueños se transforman el tiempo y nuestro destino.
“La vida es sueño”, decía de la Barca; “Un Sueño te da Vida”, decreto todos los días. La vida es sencilla y divertida, un reto que permite dibujar su camino y seguir su juego.

Agradece por cada reto nuevo, porque te ayudará a edificar tu fuerza y tu carácter, añadirá experiencia y sensaciones que te serán útiles en el viaje de tu destino.

Frases célebres, personajes que nos dejan su obra y grandes afirmaciones que siempre nos enriquecen y empoderan al pensarlas, analizarlas y hacerlas nuestras. Aprendemos de todo, las ideas afines se juntan independientemente del entorno en el que se hayan dado.

“Amarse a sí mismo es el comienzo de una aventura que dura toda la vida”, dijo Oscar Wilde; “La felicidad de un pueblo descansa en la independencia individual de su gente”, dijo José Martí. Tu felicidad es importante para ti y los tuyos, para tu ciudad, para tu país, para tu continente; para la humanidad, para el mundo y para el universo; ganas tú y ganamos todos; a nadie le quitas nada y a todos nos sumas.

En el amor como en los sueños… ¡todo es posible!

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