La obesidad infantil

En cuestiones de salud, la población mundial se enfrenta en nuestros días a dos enemigos: mayor consumo de alimentos calóricos y vida sedentaria; lo que repercute en obesidad y por ende, en enfermedades originadas o relacionadas con el sobrepeso. Además, se ha extendido a sectores ajenos, como los niños, donde las cifras de verdad son alarmantes, por ejemplo: uno de cada cuatro tiene sobrepeso; si un menor es obeso a la edad de 5 años, tiene un 30% de posibilidades de serlo de adulto; estos pequeños tienen 13% más probabilidades de sufrir diabetes y 10 veces más de ser hipertensos a edades tempranas; padecen problemas ortopédicos, pulmonares, cardiacos y de oxigenación del cuerpo; hay chicos que a los 7 años presentan ya el síndrome metabólico (presión alta, resistencia a la insulina, hipercolesterolemia, hipertrigliceridemia, entre otros).

Para darnos una idea de la situación, tan sólo en México, 43% de los niños en edad escolar presentan sobrepeso, según la Encuesta Nacional de Nutrición realizada en 2006. Este mismo análisis refiere que el 40% de la población infantil en general sufre sobrepeso y obesidad.

¿Cómo saber que un niño tiene sobrepeso?
La obesidad es considerada una enfermedad y se caracteriza por la acumulación excesiva de tejido adiposo en el cuerpo, aumento de peso y todas sus consecuencias. Resulta de un desequilibrio entre el consumo y el gasto de energía. Se considera que un niño es obeso cuando su peso sobrepasa el 20% de su peso ideal.
El índice de masa corporal (IMC), medido al menos una vez al año, es una buena manera de diagnosticar el desarrollo de la gordura. Además, tiene la ventaja de contabilizar tanto la altura como el peso del niño, pues hay chicos muy bajitos que en las tablas saldrían con peso elevado y al contrario. Este método contempla la talla y si el peso es adecuado o no para esa estatura, pues diferente a los adultos, la cantidad de grasa en un menor varía fisiológicamente con su crecimiento, por lo tanto, no ayuda medir el contenido de grasa corporal.

Factores que desencadenan la obesidad
• Carga genética.
• Estilo de vida (no desayunar o tener horarios desordenados para hacerlo).
• Sedentarismo (disminución de la actividad física, mayor tiempo frente a la TV y a los videojuegos).
• Mala alimentación (sobrealimentación, exceso de grasas, sal y azúcares, productos industrializados y bebidas azucaradas).
• Problemas metabólicos (síndrome de Cushing, hipotiroidismo, insulinoma, hipogonadismo).
• Problemas hormonales.
• Medicamentos (los ansiolíticos y algunos medicamentos usados para el Déficit de Atención o la hiperactividad en niños, disminuyen el gasto metabólico basal).
• Relación con los padres (falta de límites y claridad).
• Factores sociales (presión social por cumplir estándares de imagen o poca aceptación de su entorno).
• Falta de preparación de alimentos en casa. Poco conocimiento en nutrición de los padres.

Cálculo del Índice de Masa Corporal (IMC):
El IMC es el índice más utilizado para definir la obesidad y es útil en la clasificación del riesgo. Sin embargo, como lo indicábamos antes, este índice no indica el porcentaje de grasa del organismo, así que en caso de salir elevado, lo ideal es complementarse con mediciones de composición corporal.
• Se considera normal un IMC entre 19-25 kgs/mts ².
• Se considera sobrepeso a un IMC > 25 kgs/mts ².
• Se considera obeso a una persona con IMC > 30 kgs/mts ².

Tablas de IMC ideal para niños según la edad: Edad (años) Niño Niña 2 16.4 16.4 3 16 15.7 4 15.7 15.4 5 15.5 15.1 6 15.4 15.2 7 15.5 15.5 8 15.8 15.8 9 16.1 16.3 10 16.3 16.8 11 17.2 17.5 12 17.8 18

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