La vida sobre ruedas

Tener un auto propio tiene muchos significados dependiendo de la edad que uno tenga. A los 18 un carro representa el sueño de la independencia; no importa el modelo, lo que importa es que lo lleva a uno (y a todos sus amigos).

A los 25 años de edad el coche simboliza la capacidad de auto-suficiencia; es la primer compra significativa que uno realiza con el sudor de la frente. A los 30, el carro se convierte en el icono de la unión familiar; debe ser práctico y llevarlos a todos con seguridad. Después de los 40 el auto puede tener diferentes significados… ya sea demostrarle al mundo que aún se ve bien en un deportivo o bien, que uno puede darse el lujo de tener un carro costoso como recompensa
de los años de arduo trabajo. Sin embargo, a cualquier edad, todos sabemos que un auto representa una inversión significativa.

Y… ¿Cuáles son las opciones?
Lo primero que debes saber es que liquidar el costo total de un vehículo en un solo pago es un método que pocos mortales pueden darse el lujo de elegir, aunque tiene la ventaja de no generar intereses. La vida cotidiana trae consigo muchos gastos y generalmente resulta complicado reunir un monto como el que se requiere para adquirir un carro nuevo en el momento en el que nos gustaría o es necesario. Sin embargo, a nuestro alrededor pareciera que todas las personas están de estreno…

¿Cómo lo hacen?
En realidad es más sencillo de lo que parece; aunque debes tomarte el tiempo de informarte para tomar una decisión que no te descapitalice y se apegue a tus intereses.

Autofinanciamiento vs crédito
Existen dos figuras financieras a través de las cuales puedes adquirir un auto. Distinguir entre estos dos conceptos resulta fundamental para evitar malos entendidos.

• Crédito automotriz: es un tipo de préstamo otorgado específicamente para la compra de un vehículo por parte de una agencia de autos o una institución bancaria. La cantidad debe cubrirse al término de un determinado período de tiempo a través del pago de mensualidades con o sin intereses, dependiendo de la promoción que esté vigente al momento de firmar el acuerdo.

• Autofinanciamiento: es un acuerdo entre varias personas, frecuentemente con una institución de por medio, comprometidas en depositar mensualidades fijas a una cuenta común. El monto ahorrado entre todos se entrega a uno de los integrantes por medio de un sorteo cada determinado lapso de tiempo. Dicha persona podrá hacer uso de la cantidad para adquirir lo que prefiera. Funciona de manera similar a lo que se conoce como una tanda pero en mayor escala.

La diferencia: un autofinanciamiento depende de un sorteo para que obtengas el vehículo; esto puede ocurrir muy pronto pero también corres el riesgo de tener que esperar bastante tiempo.

¿Qué se necesita para adquirir un crédito?
Además de los documentos para que te identifiques y demuestres tu domicilio, también será necesario comprobar tus ingresos mensuales y contar con un historial de crédito positivo. Una institución financiera prudente no te permitirá adquirir un compromiso cuyas mensualidades sobrepasen el 30% de tus entradas para no mermar tu forma de vida y así garantizar que puedas cubrir los pagos.

Obten más por menos
• Al pedir informes sobre un crédito, solicita el desglose total de los pagos mes por mes de manera impresa, para que los puedas estudiar con calma. Éste debe incluir todos los gastos que deberás cubrir, además de las mensualidades como serían: las comisiones, seguros e impuestos. Frecuentemente, un crédito suena muy atractivo porque no se mencionan estos “extras” y cuando se manifiestan en el estado de cuenta, te sientes defraudada y tu economía se sale de balance

• Tómate el tiempo para comparar; cuando el auto está ahí frente a ti, resulta hipnótico, lo cual provoca que sea casi imposible frenar una compra impulsiva. Fíjate el propósito de considerar al menos tres opciones de créditos. Al hacer esto, notarás que algunos se apegan más a tus posibilidades e intereses que otros.

• Escoge un plazo que no sobrepase los tres años: al transcurrir menos tiempo, pagarás menos intereses. Por lo general, adquirir un crédito implica proporcionar un enganche, es decir, un pago inicial que afianzará el compromiso pero, a la vez, reducirá las cantidades mensuales que se deben cubrir. Procura asignar la mayor cantidad posible (30-50%) para esa cuota y así lograrás que tus pagos mensuales sean menores.

• Procura que tus cuotas mensuales no superen el 30% de tu ingreso para no alterar tu economía diaria.

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