Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

Las prodigiosas algas

Cuando disfrutas de un delicioso rollo de sushi, en realidad estás haciendo una comida completa. Tienes carbohidratos en el arroz, proteínas en el pescado, calcio en el queso, vitaminas y minerales en los vegetales. Pero sobre todo, tienes todo lo que tu cuerpo necesita en esa humilde alga verde llamada Nori (o Porphyra, su nombre científico), que se prensa para formar las delgadas hojas que envuelven a ese suculento platillo japonés que además, como es bajo en grasas, ¡no engorda!

Nori es una digna representante de su especie, pero no es la única alga de utilidad para el ser humano. Situadas en la base misma de la cadena alimenticia, las algas pueden ser microscópicas o medir hasta cincuenta metros de longitud, como las kelps, que extienden sus prolongados y vegetales cuerpos a lo largo de las líneas costeras.

Un repertorio completo en vitaminas y minerales

Por sorprendente que parezca, se sabe que toda su superficie es nutritiva, y por ello el organismo puede absorber todos sus nutrientes. El menú de vitaminas y minerales contenido en las algas es verdaderamente impresionante. En este banquete natural, hay ácidos grasos esenciales; lecitina y los esteroles necesarios, como el colesterol y ergosterol, que son convertidos en el cuerpo en vitamina D cuando tomamos el sol. Además, contienen todas las vitaminas en variadas proporciones, en particular, la vitamina B12, cuya carencia puede conducir a la anemia perniciosa. Todas las algas contienen vitamina A, B y C en grandes cantidades (el alga Porphyra especialmente). El alga kombu tiene tres veces más vitaminas del complejo B que la leche y los granos, rivalizando con las carnes rojas. En las algas encontramos también cantidades importantes de vitamina E y vitamina K, considerada como la vitamina anti-hemorrágica, ya que favorece la coagulación de la sangre.

De hecho, algunas algas marinas son verdaderas fábricas de vitaminas. La Porphyra tiene diez veces más vitamina A que los pimientos y 50 veces más que los tomates. Nori y Wakame contienen diez veces más niacina que las espinacas y por lo menos tanta vitamina C como las naranjas; tienen altas concentraciones de vitamina B1, B2, ácido pantoténico y complejo B6. Y el aceite de algas marinas contiene mil veces más vitaminas A y D que el aceite de hígado de bacalao.

Pero no acaba ahí este prodigio. Una comida basada en algas marinas te proporciona todos los minerales que necesitas: cobre, calcio, fósforo, manganeso, sodio, potasio y magnesio, entre otros, sin olvidar el zinc y el aluminio para nutrir la sangre. Son ricas en yodo, por lo que se utilizan para combatir el bocio, y también proporcionan un alto aporte de calcio, indispensable para los huesos y dientes.

Con todo esto, no es de extrañar que muchos médicos occidentales, naturistas o alópatas, estén empezando a recetar algas marinas para ayudar al tratamiento de una amplia gama de trastornos y enfermedades, especialmente las crónicas como la artritis, el reumatismo, la hipertensión arterial y los problemas de la tiroides. Y son casi un tratamiento obligado para la obesidad.

Algas y belleza

Con todo lo que contienen, las algas son también generosas con nuestra belleza. Los jabones y cremas hechos con base en estos vegetales tienen una reputación bien ganada de suavizar y exfoliar la piel, nutrirla y mantenerla siempre fresca y luminosa, mientras que el shampoo de algas es lo mejor para mantener el cabello saludable y brillante.

No en vano son muchos los spas, estéticas y clínicas de descanso que incluyen las mascarillas faciales y corporales de algas en sus tratamientos como parte de la talasoterapia, es decir, la terapia con agua de mar que, según sabemos desde los tiempos de nuestras abuelas, obra maravillas por la salud.

El alga Espirulina
Quizás la más famosa de entre las algas conocidas, la Espirulina, que se toma en forma de cápsulas, polvo o tabletas, es un alimento excepcional y un estupendo complemento dietético. Como todas sus hermanas, la Espirulina contiene lo necesario para el funcionamiento de nuestro organismo, ya que proporciona energía, favorece el desarrollo muscular, es nutritiva y fácil de digerir, es antioxidante (y por lo tanto ayuda a frenar el envejecimiento), es antimicrobiana, regenera la piel, es excelente para las personas mayores con alguna enfermedad degenerativa como el reumatismo o la artritis, y ayuda también al crecimiento de los niños y a elevar su rendimiento escolar y deportivo, entre otras muchas propiedades. ¿Tanta bondad en una cápsula? Bueno, siempre hemos sabido que la madre naturaleza es realmente generosa.

Allá en el Oriente
Las bondades de las algas marinas fueron reveladas 3,000 años antes de nuestra era por el sabio chino Shen Nung, un famoso médico que publicó todo un tratado sobre estas prodigiosas representantes del reino vegetal, y del reino marino. Toda esta información maravillosa, que suena a nuevo descubrimiento, en realidad es un secreto a voces de milenaria historia. China y Japón han incluido a las algas en su dieta desde siempre. Además de ser abundantes y suculentas, son sencillas de cultivar, cosa que se está haciendo ya a gran escala en muchas partes del mundo.

También podría gustarte
Comentarios