Lo más in: SPA de uñas


Ahora que se han descubierto las bondades de estos “templos de la belleza”, se ha encontrado una manera de detener el tiempo, lucir un rostro y un cuerpo más joven. Pero pocas veces se toman en cuenta las manos, que nos ayudan a expresarnos y a ser más elocuentes, son las que denotan la edad y las que envejecen más rápido que ninguna otra parte de nuestro cuerpo, según los expertos.

¿La razón? Son incansables, nos ayudan a realizar las actividades cotidianas, las exponemos al sol, al frío, al uso de detergentes, sustancias químicas, lavados frecuentes, etc. Todo esto repercute no solo en la salud de las manos, sino también en la de las uñas, que realmente enferman al no prestarles atención; se vuelven frágiles y pareciera que se marchitan, declinando su juventud a partir de los 35 años.

Manicure vs SPA

Manicure: durante mucho tiempo, lo que hacíamos para conservar las uñas arregladas era ir a la estética a que nos hicieran manicure: cortaban la cutícula, limaban las uñas, aplicaban el esmalte y en algunos casos, nos daban un  ligero masaje en las manos.

SPA: si se puede evitar el corte de la cutícula es mejor, ésta sirve como barrera protectora para la zona de crecimiento del lecho ungueal. Pero como la costumbre indica que si se corta es mejor, esta acción se realiza sin empujarla con fuerza para no lastimar la zona de crecimiento.
Posteriormente se analizan las uñas para saber qué productos usar y tenerlas sanas y hermosas. En el SPA, cada fórmula es rica en vitaminas, proteínas, extractos naturales, complejos activos que restauran y acondicionan; están compuestas por endurecedores y protectores para tenerlas más sanas y largas. Se sugieren sesiones cada semana y en cada una de ellas, se alternan los tratamientos. Algunas veces será un exfoliante para eliminar las células muertas; otras, calor con guantes de algodón, felpa, bolsas de plástico, crema para la piel y gel para la cutícula, ambos hidratantes.
Posteriormente, se hace el manicure como ya se conoce. Al finalizar, se aplican los productos de acuerdo con la necesidad de las uñas.

Menú a elegir

Para las uñas naturales: aplicación de formulas ricas en proteínas, extractos naturales y complejos activos que restauran, acondicionan y dan protección extra para fortalecerlas y ayudar a que crezcan sanas.
La cutícula:
tratamiento con vitaminas y proteínas medicadas para revitalizarla, endurecerla; evitar su aspecto áspero y que salgan eso pellejitos o “padrastros”, ocasionados por la deshidratación existente.
Para unas manos de seda: exfoliante y aplicación de fórmulas que ayuda a que las manos se vean más jóvenes en unas cuantas semanas.
SPA Manicure: consiste en dar un delicioso masaje relajante a las manos y a los antebrazos.
SPA Pedicure: aplicación de aceite Tea Tree, con multivitaminas que suavizan y humectan la piel de los pies.
Uñas artificiales:
se utilizan para ocultar o reparar uñas rotas o dañadas, mejorar su aspecto y evitar el hábito de comérselas. Su uso no debe ser muy constante, ya que a la larga pueden producir hongos y otras enfermedades.

Señales de alerta

Las uñas no siempre se ven rosaditas, brillantes y llenas de vida. Envejecen por la poca atención que se les presta, la mala alimentación o porque reflejan algún malestar de nuestro organismo. Las situaciones más comunes son:

Amarillas: se piensa que esto se debe a que siempre están pintadas y el esmalte no las deja respirar. Esto es posible, pero si su color realmente es amarillo, indica que el hígado no está funcionando bien. También se puede ocasionar por el contacto del tabaco y una mala alimentación.

Estrías:
se identifican como canaladuras o surcos, pueden ser en sentido horizontal, por la falta de zinc; o vertical, por la falta de hierro. La causa puede ser una alimentación pobre en vitaminas A y B y proteínas; o por un manicure inadecuado, algún golpe o presión fuerte en el área del nacimiento.

Manchas blancas: aparecen en la parte inferior y poco a poco se van desplazando hacia la punta, a medida que la uña va creciendo. Normalmente, aparecen durante la infancia. Su presencia se debe a la falta de vitaminas, proteínas, hierro, zinc y calcio; los golpes sobre ellas o un mal corte de cutícula. En algunas personas, prevalecen por el uso constante de papel y productos de limpieza.

Frágiles: las uñas se rompen con mucha facilidad o se abren en la punta –se descaman-. Su apariencia es muy delgada, se rompen o se desgastan (sin razón aparente, se ven como chuecas de la punta). Esto se debe a falta de vitaminas A y B, proteínas y calcio; por enfermedades de la tiroides, reumáticas, circulatorias o anemia. El contacto con agua en forma constante hace que se partan en capas.

Hundidas: esta característica se observa en el centro, algunos las conocen como “uñas en forma de cuchara”. Este problema también se debe a una alimentación deficiente en vitaminas o a la presencia de anemia. Otra causa de su aparición son los golpes de la base en la misma uña.

Sin crecimiento: regularmente, sucede cuando una persona nerviosa las muerde en forma constante, con lo que se impide su crecimiento. Pero también puede ser falta de vitaminas. Para lograr que empiecen a crecer, se recomienda el uso de formulas que las estimulen y les brinden una apariencia fuerte y saludable.

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