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Los masajes en casa son todo un placer

Los masajes han sido considerados como una gran terapia desde hace miles de años, ya que son una forma de manipulación sistematizada de los tejidos blandos para relajarlos. Su meta principal es ayudar a que el cuerpo se cure por sí mismo, mejorar la salud y el bienestar del cuerpo, aplicando cierta presión o vibración en los tejidos, incluyendo los músculos, los ligamentos y los tendones. Se pueden realizar de una manera profesional, pero también en casa, con tu pareja, y hasta para ti misma lo puedes hacer.

El poder del tacto

Los masajes se han practicado en muchas culturas por una simple razón: el tacto es un sanador poderoso.
Hoy más que nunca, el estrés y el ritmo de vida acelerado cobran factura a nuestros cuerpos, relaciones y la alegría de vivir. Por eso, las caricias son absolutamente necesarias, ya sea estructuradas como un masaje o sólo como un sutil roce, pues el contacto piel a piel beneficia el cuerpo, la mente e incluso, el espíritu.
Diversas investigaciones demuestran que los masajes pueden ayudar a reducir la ansiedad, estabilizar la respiración y la presión, disminuir la tensión que causa dolores de cabeza, favorecer la producción de endorfinas y mantenernos alertas en el trabajo. Más allá de todo esto, alivian el dolor, brindan placer y son una excelente manera de expresar amor.

Una sencilla herramienta

No necesitas ser terapista para dar un masaje, puedes usar técnicas sencillas de tacto para reconfortar a tu pareja y a ti misma. En muchos sentidos, el masaje es como la música, una vez que aprendes las notas y los acordes básicos, puedes escribir una canción. Algo similar sucede con los masajes, generalmente, tus manos son lo único que necesitas para empezar. Puede ser tan simple como frotar tus pies durante 5 minutos o envolverte en un lento y sensual masaje de cuerpo completo.

Crea el ambiente

En ocasiones, necesitarás sábanas, almohadas, toallas, aceites, lociones o cremas que te ayuden a disfrutar más del masaje.
La aromaterapia (el uso de fragancias con aceites esenciales destilados de plantas) contribuye a generar un mood especial y puede complementar la experiencia del masaje. Sin embargo, no es recomendable aplicar estos aceites directamente sobre la piel, lo mejor es diluirlos en otro aceite; debes estar pendiente de las posibles alergias a estas esencias. El ambiente debe ser de paz, tranquilidad y confort. Enciende velas, utiliza aceites aromáticos y una música de relax para crear un santuario alejado del estrés del mundo exterior.

Tips para recibir un masaje

La posición del masajeado depende del área a masajear. Para un masaje de  espalda, la persona debe estar boca abajo con las manos a los costados.
• Disfrutar al máximo el momento.
• Estar lo más relajada posible.
• Se recomienda tomar mucha agua después del masaje.
• También es importante considerar la frecuencia, ya que se sugiere recibir los masajes con regularidad.

Beneficios irresistibles

• Relaja los músculos.
• Mejora la circulación.
• Elimina toxinas y células muertas.
• Estimula el flujo de la sangre.
• Revitaliza el rostro.
• Alivia el estrés.
• Lleva oxígeno fresco a los tejidos.
• Mejora el sueño.
• Favorece las funciones de los sistemas digestivo, linfático, circulatorio y respiratorio.
• Calma dolores y espasmos.
• Es ideal para relajarte después de hacer ejercicio.

Tips para dar un masaje

• Tener las uñas limpias y cortas.
• No traer joyas (tampoco el masajeado).
• De preferencia, estar en silencio, sin platicar.
• Crear un ambiente adecuado, con temperatura cálida.
• Usar ropa cómoda.
• Tener a la mano toallas calientes.
• No se debe dar masajes a una persona que acaba de comer.

3 elementos armónicos

1. Movimiento. El masaje debe tener un balance y usar el propio peso en la presión, mas no la fuerza, para no lastimar los huesos.
2. Ritmo. En forma lenta y con cadencia. Repetir la técnica varias veces.
3. Respiración. Es esencial hacerlo lenta, relajada y rítmicamente.
Se recomienda sincronizar la respiración del masajeador y del masajeado para lograr mejores resultados, así como coordinarla con los movimientos.

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