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Los mitos, un peligro real

La tradición ha hecho que los conocimientos médicos de las abuelas sean transmitidos oralmente a las futuras mamás durante generaciones.

En algunas ocasiones, estas recomendaciones se siguen al pie de la letra sin darse cuenta que ponen en juego su salud, e incluso la de su bebé.

Existen algunos mitos que resultan inofensivos, sin embargo, otros se contraponen con la realidad convirtiéndose en verdaderas amenazas. Conoce de ellos, su veracidad y posibles consecuencias. Recuerda que del dicho al hecho, hay mucho trecho.

Salud

Mito: Los primeros dientes del bebé comienzan a aparecer entre el sexto y el octavo mes de vida, y finalizan cuando el bebé se encuentra entre los 20 o 30 meses.

Realidad: Los odontopediatras comentan que la edad a la que salen los dientes es muy variable. Existen casos de niños que nacen con algún diente (natal) y otros a los que les salen en los primeros 30 días de vida (neonatales). Esto es perfectamente normal.

Mito: Los primeros dientes no tienen caries.

Realidad: Falso, las caries pueden surgir incluso antes de que abandonen el biberón. La higiene bucal comienza desde la cuna.

Mito: Síntomas como la fiebre o mareos en el bebé son provocados por mal de ojo.

Realidad: Falso, lo más frecuente es que estos síntomas los ocasione una infección en el estómago, garganta u oído. Visita a tu pediatra y evita malos entendidos.

Mito: Si el bebé no tiene el apetito que acostumbra es porque está empachado.

Realidad: El empacho es otro de los males míticos. Seguramente estos síntomas son provocados por algún problema estomacal que debe revisar su pediatra.

Mito: Un buche de alcohol soplado en la nuca del niño cuando está desprevenido cura el mal de espanto.

Realidad: El cansancio o alguna infección debe ser la causa real de las pesadillas o los sobresaltos que pueda sufrir tu pequeño mientras duerme. No te alarmes y mejor haz una cita con tu doctor.

Mito: Si tu bebé tiene fiebre debes bañarlo con agua fría o aplicarle alcohol en la piel.

Realidad: Falso, los especialistas comentan que lo único que conseguirás al bañarlo con agua fría es que aumente su temperatura. En algunas ocasiones bajará, pero sólo será momentáneo. Frotarles alcohol en su cuerpo provocará que la piel guarde más calor. Mejor consulta a tu pediatra para que él diagnostique qué provoca la fiebre.

Descanso

Mito: Los bebés deben conciliar el sueño aun cuando haya ruido moderado, como el que llega de una televisión, radio o disco. En caso contrario le será imposible descansar en lugares donde no haya silencio total.

Realidad: Aunque esto puede funcionar, la realidad es que después de cumplir nueve o diez meses los pequeños duermen sin percatarse de los ruidos moderados a su alrededor.

Mito: Los bebés necesitan dormir con almohadas, sábanas o edredones, de lo contrario no podrán descansar correctamente.

Realidad: Lo ideal es tener una temperatura cálida y estable en el cuarto del bebé. Además, los médicos especialistas prohíben que se coloquen almohadas, muñecos de peluche u otros objetos mientras duermen. La razón es que estos artículos aumentan el riesgo de asfixia.

Mito: Los bebés deben dormir bocabajo para que, si vomitan, el alimento no llegue a los pulmones.

Realidad: Falso. Aunque existen posibilidades de que los niños que duermen boca arriba puedan sufrir una bronco-aspiración, los médicos comentan que las probabilidades son mínimas en aquellos menores que no sufren de una condición crítica de salud.

El consejo de la Academia Americana de Pediatría indica que los bebés que duermen bocabajo tienen un riesgo mayor de presentar el Síndrome de Muerte Súbita o de cuna.

Alimentación

Mito: Una mujer embarazada debe comer por dos para atender las necesidades de su bebé.

Realidad: Falso, una mujer en gestación debe alimentarse sanamente con una dieta equilibrada, limitar su consumo de sal y de otros productos que puedan incrementar su peso y poner en peligro su bienestar general.

Mito: Una madre que está amamantando tiene que beber atoles, cerveza y otros productos para producir leche suficiente para su hijo.

Realidad: Falso, lo único que hará es aumentar considerablemente el peso de la mujer.

 

Mito: Una embarazada no se puede quedar con un antojo, pues el niño puede nacer con alguna mancha o con la cara de lo que se le antojó.

Realidad: Esto es absolutamente falso. Lo único cierto en esto es que algunas mujeres comen más o se les despierta el gusto por algunos platillos, pero esto no afectará el físico del bebé.

Alimentación del bebé

Mito: Los recién nacidos deben comer cada cuatro horas, de lo contrario bajarán de peso.

Realidad: No existe un horario establecido: existen niños que comen cada cinco horas, mientras otros necesitan comida cada hora. Todo depende del bebé y de lo satisfecho que quede con cada toma.

Mito: Un recién nacido sano es un bebé gordito.

Realidad: En la actualidad hay un grave problema con la obesidad infantil que se ha disparado en los últimos años, al grado de que uno de cada tres niños la padece. La doctora Laura Marcela Vallejo comenta que es cierto que el sobrepeso infantil se origina por múltiples factores, entre ellos la carga genética, los malos hábitos alimenticios desde la cuna, el alto consumo de alimentos chatarra y la falta de ejercicio desde la temprana edad. Visita al médico para examinar la causa del sobrepeso de tu bebé y atiéndelo a tiempo en caso de que la origine alguna enfermedad.

Mito: Un bebé obeso baja su peso conforme crece.

Realidad: Los estudios indican que si a los seis meses tiene sobrepeso, enfrenta un 14% de probabilidades de convertirse en un niño obeso. Si a los siete años sigue con kilos de más, enfrenta un 40% de peligro de la obesidad, y si en la adolescencia continua con esas características, las posibilidades se incrementan hasta en un 80%. Los genes sí infl uyen, si alguno de los dos padres es obeso la posibilidad de que el hijo sufra por el problema es de 40%, si los dos padres la padecen, el riesgo se dispara al 70%.

 

Primeros pasos

Mito: Los bebés necesitan zapatos con suelas firmes y duras, como los botines, para mantener alineadas las piernas.

Realidad: Lo que requieren es un calzado cómodo, de suela blanda y suave. Los tenis y zapatos anchos son los mejores para los pies de los pequeños. Recuerda que debe proteger el pie, darle confort y seguridad.

Mito: Las andaderas ayudan a que los niños caminen más rápido y ejerciten las piernas.

Realidad: No existen estudios científicos que avalen que los niños que las utilizan tendrán mayores ventajas. Algunos pediatras no las recomiendan porque el riesgo de sufrir accidentes aumenta.

Sexo

Mito: La forma del vientre indica si será niño o niña. Si es redonda y ancha será varón y cuando es ovalada apunta a una nena.

Realidad: Según apuntes médicos, el vientre toma diferentes formas según la constitución física de cada mujer. Si es pequeña y delgadita se verá más puntiagudo que si tuviera una estructura más ancha. Sin embargo, esto no determina el sexo del bebé.

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