Maternidad e incapacidad laboral

Combinar la maternidad con el trabajo es uno de los retos de hoy para las mujeres: Ser multifuncionales y lograr que cada una de las responsabilidades que acogen sean realizadas con sumo cuidado y buenos resultados, es algo que enfrentan cotidianamente, y pese a que su esfuerzo no pasa del todo desapercibido para quienes les rodean, aún deben vencer a otro rival que es el mobbing materno en su fuente de trabajo.

Aunque el concepto no te suene familiar, es posible que sus características sí, un ejemplo es lo que le ocurre a Cecilia, quien trabaja en una agencia de relaciones públicas y es mamá de Katy, una niña de 4 años. Con 6 años de antigüedad en la empresa y de inicio una prometedora carrera, decidió embarazarse, a partir de eso momento todo cambió para ella.

“Empezaron por quitarme cuentas importantes, según ellos porque cuando me fuera de incapacidad, alguien tendría que atender al cliente. A las juntas sólo iba como ‘relleno’, no me tomaban en cuenta; tampoco me consideraban cuando había viajes y lo peor fue cuando regresé del nacimiento de mi hija, las cosas habían cambiado y ahora era la asistente de la persona que se quedó a cargo en mi ausencia. Me respetaron el sueldo, pero no los horarios, además aumentaron mis responsabilidades, si intentaba salirme de la oficina a mi hora me recriminaban y siempre había algo más pendiente y urgente que resolver”, comparte Cecilia.

Mi único delito: ser mamá

El acoso laboral materno contra las mujeres se conoce poco y resulta difícil precisar cuántas víctimas hay en el país. Aunque la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, marca en el ámbito laboral que las descalificaciones al trabajo realizado son actos de violencia igual que las amenazas, la intimidación, las humillaciones, la explotación y todo tipo de discriminación por condiciones de género, este es un problema donde se afecta la autoestima y pocos se atreven a denunciar maltrato, no intentan hacerlo público.
Rita del Carmen Castillo, psicóloga de la Universidad Iberoamericana, afirma que el acoso laboral no sólo cae en lo sexual, “también hay el psicológico, a la mujer suele afectarle cuando se le disminuye la responsabilidad o no pueden acceder a puestos de jerarquía por suponer que no podrá por ser mujer o madre. Suele ser bastante fuerte y poco denunciado, a veces ni siquiera es algo evidente, se puede hacer de manera manipulada y no se reporta como tal, no se conocen las cifras porque hay aspectos de discriminación que no se observaban así”.

Saca tu mejor carta de presentación

Aunado a los cambios que se reflejan en tu vida a partir de la maternidad, el hecho de que te hagan sentir poco valiosa en el campo laborar, puede vulnerar tu seguridad y autoestima, sin embargo, como recomienda la especialista, debes volver a reconocer tus propias fortalezas, y una manera de hacerlo es hablar con tus superiores y les hagas un recuento de tus buenos resultados, también transmitirles con claridad que el hecho de que ahora seas mamá no se traduce en una falta de compromiso con ellos, hazles confiar en tu nueva situación.

Ahora bien cuando esto resulta un paso imposible de realizar, debido a que no hay buena comunicación con tu jefe, lo mejor es que pongas en la balanza si vale la pena continuar en ese empleo o buscar una nueva oportunidad. Son muchas las alteraciones a nivel físico y emocional que causa el acoso laboral, como baja autoestima, estrés, padecimientos gástricos, depresión, entre otros.

Ahora más que nunca debes sentirte segura y plena en todos los sentidos, el proyecto más importante que tienes en tus manos es la vida de tu bebé, esto debe de ser motivo de fuerza e inspiración para encontrar el lugar labor que fortalezca tu plan de familia.

¿Dónde me ayudan?
Antes y aún ya asumido un puesto, no dudes en considerar los siguientes puntos:

  • Hay empresas, principalmente multinacionales, que tienen políticas de no discriminación y buscan la equidad de género en puestos de jerarquía.
  • Muchas áreas de Recursos Humanos están facultadas para investigar denuncias por acoso laboral. Algunas aunque no contemplen específicamente el problema, pueden tener una política general de apoyo al empleado.
  • Revisar el contexto de la empresa en la que se piensa laborar, saber qué ofrecen, revisar sus políticas generales, ver si entre sus prácticas hay algo que resulte agresivo a la persona o disminuya su libertad.
  • Concientizarse del tipo de empresa en la que se piensa trabajar.

Para saber más
Instituto Nacional de las Mujeres
Servicio telefónico gratuito las 24 horas en:
Vida sin violencia: 01 800 911 25 11
Madres y malabaristas
Nora Rodríguez
Editorial Urano

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