Meditación tibetana

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Top Photo Group/ThinkstockPracticar la meditación tibetana te permite tener mayor comprensión de las situaciones que ocurren a tu alrededor, aliviar tensiones y mejorar tu ánimo, porque te despoja de la negatividad acumulada en el día.

La meditación tibetana tiene más de 1400 años, es una fuente inagotable para el logro de la paz mental.

Por esta razón es que peleamos ante esa realidad, esto es la base de las perturbaciones mentales y tus aflicciones emocionales o “kleshas”. Por medio de la meditación, desharás los nudos de tu corazón y superarás las emociones negativas. Puedes practicarla al amanecer, antes de acostarte o cuando finalices tu jornada de trabajo.

Los 6 pasos

1. Motivación: debes meditar sin presión, conociendo los beneficios para que tengas la confianza de practicarla.

2. Calidad: lo que importa no es la cantidad de tiempo que le dediques, sino la calidad. Es como dormir, que a veces descansas con una siesta de 20 minutos y a veces amaneces cansada después de haber dormido toda la noche.

3. Compromiso: resulta mejor hacerlo durante poco tiempo y con motivación, puedes hacerlo 5 o 10 minutos, pero que sean efectivos.

4. Lugar: escoge un sitio tranquilo donde te sientas cómoda y no existan factores de distracción. Puede ser un espacio de tu casa, ambientado con incienso, velas, flores o pinturas
espirituales. De preferencia, puedes estar en un espacio natural con árboles, sonido de agua y vista al cielo. Todo esto predispone a la mente de una forma positiva y te motiva a meditar.

5. Postura: lo primero que debes hacer es relajar tu musculatura para que puedas abrir tus canales de energía,  para que puedas llegar a un estado máximo de relajación y contacto con tu interior.Puedes meditar sentada sobre una silla o acostada boca arriba con los brazos relajados a lo largo de los costados, las palmas de las manos mirando hacia arriba y los ojos cerrados. La posición ideal es la “flor de loto”.

6. Respiración: no solamente es una función biológica para vivir, también puede elevar la calidad de vida y controlar a través de ella tus emociones.

Prepárate a disfrutarla

Una vez que hayas elegido tu postura, debes mantenerte con los ojos cerrados, respirar tranquilamente, con naturalidad y serenidad, concéntrate en la respiración. Puedes imaginar que al introducir aire a tus pulmones, se introduce a tu cuerpo una luz purificadora. Al respirar, imagina que esta luz extrae del cuerpo toda la negatividad acumulada. Después de 5 respiraciones puedes relajar poco a poco todas las partes de tu cuerpo, partiendo de la cabeza y terminando en los pies.

Para respirar bien debes sentirte cómoda, eliminar los ruidos externos y hacer una revisión de lo que hiciste bueno y malo durante el día. Tu mente no debe quedar en blanco, debes inhalar y exhalar por la nariz, luego exhalar por la boca y después retener un poco de aire antes de exhalar. Éstos son los puntos básicos si estás iniciándote en esta práctica para que purifiques tu mente y te cargues de energía positiva.

Las técnicas

En la tradición budista tibetana, existen dos técnicas para la meditación en las que es necesario un relajamiento del cuerpo y descanso de pensamientos.

1. Shamatha (paz o armonía): es la meditación de la estabilidad mental y se utiliza para el desarrollo de la atención y el relajamiento de la mente.

2. Vipassana (visión cabal): es la meditación analítica para cambiar actitudes destructivas por positivas, a través de un proceso de razonamiento o de interiorización.

Ejercicio “el globo de luz”

Top Photo Group/ThinkstockImagina que a unos centímetros de tu cabeza hay un globo de luz blanca. Imagina que comienza a girar en el sentido de las agujas del reloj y que envuelve poco a poco tu cuerpo, desde la cabeza hasta los dedos de los pies, su luz es radiante, purificadora, clara y libera tensiones.

Puedes visualizar mentalmente que la negatividad, las impurezas y las tensiones son atraídas hacia el suelo y salen por los dedos de los pies. Presta atención a las tonalidades que presentan esas sustancias inútiles saliendo de tu cuerpo. Observa cómo la sustancia que es inútil es reabsorbida por la tierra, la cual puede ser reciclada o transformada.

Abre lentamente los ojos, mueve brazos y piernas poco a poco, toma conciencia del lugar donde estás. Puedes dedicar algunos minutos a transcribir las sensaciones que has experimentado a lo largo de la meditación y si lo has hecho en grupo, podrás intercambiar puntos de vista y sentimientos.

¡Carga la pila!

Con la meditación te estás cargando de energía para tratar con los demás, te preparas para tratar con el mundo y saber mejor cómo manejarlo. La meditación tibetana te permite ver tus diferentes actitudes de apego, rechazo e indiferencia ante distintas personas. Te permite familiarizarte con esas situaciones y pensar en la mejor manera de hacerles frente. Al saber cómo afrontar tales situaciones, tu mente se relaja y elimina entonces la ansiedad y el nerviosismo.

Meditar implica estar alerta, no es solamente cerrar los ojos y olvidarte de todo, es estar en completa conciencia y atención: un proceso de aprendizaje donde te sinceras contigo misma para aprender de ti.

Siéntete feliz y relajada

Luego de practicar la meditación constante, te darás cuenta de que la necesitas, porque es una desconexión con el mundo y la entrada a un plano espiritual mucho más sereno y lo mejor es que sólo bastan unos minutos para mejorar tu día.

Recuerda que cuando comiences a meditar no debes preocuparte en las dificultades, sino más bien concentrarte en los beneficios que recibirás. Si practicas con constancia, paciencia y mentalidad positiva, lograrás que tu mente aprenda a escuchar todos los secretos que esta técnica brinda.

Si deseas profundizar en esta fascinante técnica, puedes adquirir una infinidad de manuales o informarte de esta disciplina en un centro de yoga o terapias alternativas de forma individual o en grupo.

Más información:

Meditación. Consejos para los Principiantes de Bokar Rinpoche. Ediciones Dharma.

www.loselingmexico.org

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