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Mitos y realidades del cuidado del cabello

 

iStockphoto/Thinkstock

Mito. El cabello se acostumbra a un shampoo y esto provoca que no haga efecto, o es malo para la salud del cabello. Por eso hay que cambiarlo constantemente.
Realidad. Al contrario, si no lo dejas actuar, no lograrás el efecto que deseas. Con un poco de fidelidad a tu shampoo, tendrás mejores resultados.

Mito. Realmente no hay diferencias sustanciales entre diversos shampoos y acondicionadores.
Realidad. Aunque tengan los mismos ingredientes, las fórmulas y los procesos son distintos. Cada uno tiene su magia y encanto para tu cabello.

Mito. El acondicionador hace que se caiga el cabello.
Realidad. El cabello se cae por naturaleza. Le haces más daño a tu cabello al no usar acondicionador, por eso, conviértelo en tu mejor aliado de cuidado.

Mito: No existen shampoos que engrosen el cabello.
Realidad: A pesar de que los resultados son temporales, existen shampoos que pueden cambiar la textura del cabello. Por ejemplo, los que existen para engrosar el cabello o darles volumen.

Mito. El cabello se rompe y se cae, también se despega.
Realidad. Debido a su ciclo natural de vida, siempre vas a tener cabello que se cae y hebras nuevas. Tranquila… no te vas a quedar calva, esto es completamente normal.

Mito. Enjuagarse con agua fría hace que el cabello brille más.
Realidad. El agua fría no da ningún beneficio a tu cabello. El poro no se cierra ni se abre con la temperatura del agua, a menos que sea una temperatura extrema. Así que ¡sin sacrificios ni sufrimientos a la hora del baño!

Mito. Si te arrancas una cana, te salen 7 más.
Realidad. Las canas salen porque ya no se produce más melanina y esta situación es 100% genética. Ni modo, tarde o temprano aparecerán, afortunadamente ahora contamos con muchas opciones para “disfrazar” este problemita de la naturaleza.

Mito. Para tener un cabello hermoso, es necesario raparlo.
Realidad. El cabello es el mismo por dentro de la cabeza que por fuera. No hay ninguna necesidad de adoptar el look de Sinead O’Connor, mejor, dedícate al cuidado del cabello.

Mito. Dejar los productos por más tiempo ayuda a que funcionen mejor.
Realidad. Esto sólo aplica para los tratamientos intensivos y no para los de uso diario. Es básico que leas las instrucciones de uso para estos casos y no que te creas una científica que todo lo sabe.

Mito. El pelo crecerá más grueso y más rápidamente, si se corta con frecuencia.
Realidad. El cabello es una proteína muerta, así que no importa si lo cortas o no. El cabello no posee un mecanismo de retroalimentación, es decir, los folículos capilares no saben lo que está sucediendo en las puntas. El cabello corto crece con la misma velocidad que el largo, y el delgado no puede hacerse más grueso a través de un corte de pelo.

Mito. La caspa es ocasionada por un cuero cabelludo seco.
Realidad. La seborrea, el tipo más común de caspa, aparece en un cuero cabelludo graso. Y es ocasionado por una estimulación excesiva de la glándula sebácea. Este problema se da frecuentemente en adolescentes y adultos de piel grasa.

Mito. Para el cuidado del cabello, el cabello delgado no debe cepillarse con frecuencia.
Realidad. El cabello delgado resiste el cepillado de la misma forma que el grueso. El cabello que se cae durante este procedimiento se encuentra en su última fase, con o sin cepillado, de todas formas se caería.

Mito. Los tintes vegetales son completamente naturales.
Realidad. Si estos tintes cubren las canas en un 30% o aclaran el cabello en esta proporción, no cabe duda que contienen químicos. El único natural es la henna egipcia y, el resultado en este tipo de tinte vegetal puro, es un tono de rojo que se ve bastante artificial. Además de que tiñe no sólo el cabello, sino que al cuero cabelludo también.

Mito. No se debe teñir el pelo durante el embarazo.
Realidad. No existen datos que comprueben que el feto se pueda ver afectado por un tinte de cabello. Sin embargo, por si acaso muchos ginecólogos recomiendan esperar hasta el final del primer trimestre de embarazo para teñírselo. Otros expertos opinan que si no se es alérgica al tinte, no existe ningún riesgo para el feto.

4 tipos de daño

1. Químico: ocasionado por tintes y permanentes.
2. Mecánico: se refiere al peinado y al secado.
3. Térmico: producido por las temperaturas altas de aparatos como las planchas.
4. Solar: provocado por los rayos UV.

El cabello dañado es opaco, seco y no tiene cuerpo. Si quieres lograr un cabello sano, es necesario cuidarlo a diario, para que se vea brillante y fuerte. Pórtate bien con tu pelo y consiéntelo para que se vea hermoso.

 

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