Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

¡Muévanse!… en pareja

iStockphoto/ThinkstockLa vida moderna ha traído consigo muchos beneficios y comodidades, pero también algunos inconvenientes. Uno de ellos es la adopción de estilos de vida, poco saludables. Ejemplo de ello es que como país, ocupamos el primer puesto a nivel mundial en cuanto a porcentaje de población obesa.

Y es que la falta de actividad física regular, conocida como sedentarismo, ha sido una de las principales causas del deterioro de nuestro estado físico, que no sólo afecta nuestro cuerpo y salud, sino también nuestro equilibrio emocional y en consecuencia, nuestras relaciones.

En los últimos 30 años, el sedentarismo se ha convertido en uno de los mayores problemas de salud pública y un factor constante para el desarrollo de múltiples enfermedades como la diabetes mellitus, la hipertensión arterial sistémica, las enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y algunos tipos de cáncer como el de colon y mama; lamentablemente todas ellas relacionadas con la obesidad y la falta de actividad física, afirma Yvonne García Richaud, presidente de la Fundación InterAmericana del Corazón México.

En compañía es más divertido

Para garantizar el éxito de esta nueva aventura deportiva, lo primero que debes hacer es plantearle tus deseos de hacer ejercicio con él, ponerte de acuerdo sobre sus deportes favoritos (pero no para verlos por TV), qué disciplina les gustaría realizar juntos, dónde la practicarían y fijar las horas en que la llevarán a cabo. Es muy importante que fijen entre ambos su plan e idear la rutina que a los dos les resulte atractiva.

Suena fácil, ¿no? Pero no todo sucede como por arte de magia, no olvides que la constancia es el factor determinante para alcanzar el éxito y no abandonar el ejercicio a las primeras de cambio.

Ponerse en forma no cuesta

Otra cuestión que a menudo nos viene a la cabeza para tomar la decisión de empezar a hacer ejercicio es la cuestión económica: ¿cuánto nos va a costar? Lo económico es sólo un pretexto, afirma Yvonne García Richaud: “No se requiere dinero para realizar actividad física regular; siempre es posible hacerlo al aire libre, por ejemplo: en el parque más cercano. Y es que el simple hecho de salir a caminar a la calle o al parque ya nos trae beneficios para la salud, y para ello no se requiere gastar una fortuna porque es totalmente gratis. Estudios clínicos indican que se pueden obtener beneficios sustanciales para la salud con mínimo 30 minutos diarios de actividad física con intensidad moderada”. Esto es: caminar rápido, bailar, correr, andar en bicicleta o practicar algún otro deporte con tu pareja si así lo eligen.


Antes de empezar a sudar

El dinero no es pretexto, pero seguramente habrá otras excusas que te harán desistir de tu intención. Aquí tienes un manual para combatir la desidia:

1. “No tenemos tiempo”. Es una de las excusas más utilizadas y una de las menos válidas. ¡Querer es poder! Existen infinidad de actividades que pueden realizarse sin invertir todo el día. La clave es planear y cumplir: caminen 40 minutos y mientras tanto, platiquen de cómo les fue en la escuela, el trabajo o de sus planes futuros.

2. “Estamos cansados”.
Si su estilo de vida es bastante movidito, entonces opten por hacer algo más relajado como salir a dar la vuelta en bicicleta o practiquen algo más relajante como el tai chi o el yoga. En ambas disciplinas pueden aprender a controlar la energía a través de la respiración sin mucho ajetreo de por medio.

3. “Sin esfuerzo, por favor”. Tampoco es necesario martirizarse mientras se ejercitan. Realizar estiramientos o un leve trote puede ser el ejercicio perfecto para ustedes y una estupenda terapia antiestrés.

4. “Nos aburrimos enseguida”. Bueno, existen tantos deportes como gustos: futbol, voleibol, frontón, basquetbol u otras opciones poco convencionales como, por ejemplo: el parkour (conocido como el arte del desplazamiento
• www.parkour.com). Por variedad no hay razones de no ejercitarse.

5. “¿Y la fuerza de voluntad?”.
Bueno, pues tienes a tu lado el mejor incentivo: tu amor. Comprométanse a cumplir con su rutina y a alcanzar sus objetivos, “tú lo jalas y él te jala”.

También podría gustarte
Comentarios