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No exageres en la autoestima

Hemera/ThinkstockTodos los extremos son malos, aún cuando se trate de aspectos positivos como puede ser el caso de la autoestima, exagerar en la forma en que la cultivamos se convierte en un arma de doble filo que no solamente lastima la percepción que tienes de ti misma sino también al exterior.

Encontrar el equilibrio no es tan sencillo como lo prometen o condicionan por todos lados: si logras tallas menos, utilizas determinado producto, estudias, trabajas o perteneces a tal o cual grupo de elite vas a sentirte diferente y dueña del mundo. Esto es lo que nos hacen pensar que es la autoestima, pero nada más lejano a la realidad.

Dice Nathaniel Branden, padre de este concepto y autor del libro La autoestima de la mujer, Editorial Paidós que: “La autoestima es estar dispuestos a ser conscientes de que somos capaces de ser competentes para enfrentarnos a los desafíos básicos de la vida y de que somos merecedores de felicidad”.
Y agrega que lo anterior se compone de dos ideas principales, por un lado debes de estar convencida de que eres autoeficaz, es decir que tienes la capacidad de pensar, aprender, elegir y tomar decisiones adecuadas; por otro lado habla del autorespeto, que consiste en creer con vehemencia que tienes derecho a ser feliz, que confíes en que los logros, el éxito, la amistad, el respeto, el amor y la satisfacción personal son adecuados para ti.

Cuando el peso y la belleza son el indicador

Descansar tu autoestima en la manera en cómo luces y en la figura no es una novedad, en los años veinte Greta Garbo era todo un icono de la cinematografía, que además de talentosa era espectacularmente hermosa, a los 36 años de edad dejó su carrera y se alejó de la vida pública para recluirse en su hogar; la razón era que no deseaba que el mundo la viera envejecer. Su prioridad era quedar en los anales de la historia del cine como una mujer hermosa, más allá de valorar su capacidad histriónica.

Otro caso no menos famoso fue el de la legendaria Marilyn Monroe que pese a tener todo lo que en teoría desearía una mujer para sentirse plena: amor, belleza, dinero, fama, para ella nunca fue suficiente, porque en el fondo vivía con tantas carencias internas que nada podía hacerla feliz.

¿Las reacciones de ambas actrices respondían a deseos insaciables? No, la realidad es que pese a todo no se sentían valiosas, daban por hecho que lo que hacía que la gente las amara era la armonía física que poseían, más allá de otras cualidades que pudieron haber tenido.

Llegar al punto exacto es posible. Aunque como afirma la psicóloga Mariana Rivera, “esto toma tiempo, requiere de conocerse, de aceptar las fortalezas y las debilidades propias, pero sobre todo, no hay que olvidar que se trata de una experiencia individual que nadie puede regalarnos y que tampoco depende de lo que los otros opinen de una. En casos muy marcados en donde la autoestima se dispara hacia arriba o hacia abajo se necesita del apoyo psicológico, ya que en ambos casos, pese a que algunas actitudes digan lo contrario, lo cierto es que hay inseguridad personal y esto, si no se atiende puede atraer problemas serios en todos los ámbitos de la vida”.

Lo que te hace falta

No podemos fingir que hacernos de una buena autoestima es cosa sencilla, requerirá de un gran esfuerzo de tu parte para romper con ideas erróneas que tienes sobre ti misma y enfocarte a la verdadera esencia de lo que representa amarte y aceptarte desde una perspectiva justa, digna y respetuosa, pero como en otros casos, el primer paso es aceptar que es necesario realizar cambios y estar dispuesta a ello.

El autor Nathaniel Branden afirma que una buena forma de tomarle el pulso a la autoestima es ver el nivel de autoafirmación que posees, ¿qué significa?, “estar dispuesto a defenderse uno mismo, no tener miedo de ser quien soy, tratarme con respeto a mí mismo en mis encuentros con los demás. Significa no fingir que soy otra persona, no desvirtuar mis valores, mis creencias o mis opiniones para ganar la aprobación de los demás”.

El concepto es profundo y no se puede confundir con el hecho de imponer tus pensamientos o de hacer tuya la frase de “así soy ¿y qué?”, de lo que se trata es de tratar de ser mejor persona en todos los sentidos y lograr que todo lo que hagas para lograr tu bienestar y seguridad sea para sumar a tu favor.

“La perseverancia es el motor del éxito”.

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