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Para un adiós feliz

Comstock/Comstock ImagesThinkstockLa muerte es algo definitivo que nos acompaña desde el mismo momento de nuestro nacimiento, pero que, sin embargo, tratamos de eludir por un miedo infundado hacia lo desconocido.
Hasta ahora, nadie nos había enseñado cómo enfrentar estos difíciles momentos. Por motivos culturales, vivimos en una sociedad que niega a la muerte. Siempre la hemos visto como algo malo que nos acecha, algo a lo que debemos temer, a lo mejor por ese mismo temor hacemos mofa de ella, caricaturizándola y riéndonos de ella.
Pero en realidad, en todo eso se encierra un dejo de miedo, temor e incertidumbre. Una nueva filosofía

La Dra. Elisabeth Kübler-Ross es la mujer que ha transformado la manera en cómo el mundo moderno piensa acerca de la muerte y la agonía. Ella, a través de sus publicaciones, ha brindado confort y entendimiento a miles de personas moribundas y a quienes las rodean.
Psiquiatra de profesión, se dedicó a trabajar con enfermos terminales de todas las edades. Recopiló todas las vivencias y situaciones que en muchos de los casos eran repetitivas y las plasmó en su obra, a través de la cual nos da las herramientas necesarias para entender la muerte, su proceso y cómo ayudar a los enfermos, a los moribundos y a sus familiares.
En su obra nos va guiando de tal manera que entendemos y cambiamos el proceso de la vida y la no-vida, para transformarla en un remanso, en un oasis al que todos vamos a llegar.
Para entender este proceso, la Dra. Kübler-Ross lo clasifica en 5 etapas (que se pueden dar en diferente orden): la negación, el enojo o la ira; el convenio, el pacto o la culpabilidad; la depresión y la aceptación.

El Yoga, un gran camino

En el transcurrir de este proceso, otra herramienta que ayuda enormemente a las personas involucradas es la práctica del Yoga, porque ésta permite mantener la cordura, la sensatez y el equilibrio emocional. En los asanas o las posiciones de Yoga aprendemos a poner nuestra atención en el aquí y en el ahora. A través de la respiración se logra sacar fuerza del centro de nosotros mismos para mantener nuestro cuerpo en una posición difícil.
No se puede desaparecer la pérdida, ni retroceder el tiempo, pero sí podemos transformarnos nosotros mismos frente a esta situación.

4 pasos de transición

1. El sufrimiento
Según Buda, la vida es sufrimiento y no es nada difícil darnos cuenta de que la vida puede ser dura.
El dolor se da en el aquí y en el ahora, mientras que el sufrimiento se da en el continuo revivir del dolor.
Cuando nos encontramos en la etapa de la negación, hacemos cosas que aumentan más nuestro sufrimiento y nos convencemos a nosotros mismos de que no vamos a superar esta crisis. Con la ayuda de la meditación y con asanas que incluyen sesiones de respiración, se puede lograr mitigar el dolor y hacer más desahogado el proceso del mismo.
Por medio de las respiraciones del Yoga, podemos aprender a modular la respiración, la pena y los pensamientos obsesivos.
La respiración es el puente entre la conciencia y la inconsciencia. El dolor se ubica en la inconsciencia.

2. El duelo
Las personas que han vivido una pérdida han experimentado la agresión que su cuerpo físico sufre. Se pierde el apetito, no se puede dormir, sus músculos se ponen tensos, se siente como traer un cuchillo en el corazón.
Con la práctica del Yoga es posible sobreponerse al dolor y no huir de él:
• Se integra la pena a nuestro cuerpo y se observan las emociones.
• Se hace uso de la respiración, del pranayama, promoviendo la claridad mental y la calma.
• A través de masajes se desbloquean los puntos de tensión. “Lo que no se expresa, reprime”. La mente puede mentir, el cuerpo no.

3. La aceptación

Otra herramienta eficaz es la aceptación. Para llegar a ella es necesario entender el concepto de los apegos, para la cual el Yoga usa el Vairagya o el no apego. El hecho de sentir que algo nos pertenece va en contra de uno de los principios del Yoga: “Todo cambia y todo eventualmente termina”.
Se debe pensar y aceptar que cuando una persona muere, ha terminado su trabajo en esta vida.

4. La liberación
Nuestra cultura nos hace más difícil aceptar la muerte. Sin embargo, no podemos negarla. Toda vida tiene una línea; algunas líneas son largas y otras cortas y cada alma tiene su camino. Tenemos que entender que la muerte no es algo terrible y oscuro, sino por el contrario, es sólo una transición, es la liberación de la oruga para convertirse en una linda mariposa.

Si vivimos plenamente cada día de nuestra vida, no tenemos nada que temer.

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