Piel bronceada vs quemada

Por: Alhelí Barreiro

¡Qué linda se ve la piel bronceada! A todas nos fascina lucir unos brazos y piernas color canela, en vez de un tono pálido y lechoso. Sin embargo, hasta para una actividad tan rica como broncearse hay que tomar algunas precauciones. De no hacerlo, tu piel podría quedar quemada, adolorida y manchada. Lee los siguientes tips que te asegurarán no sólo un bronceado perfecto, sino también saludable. ¡A divertirse se ha dicho!

Previo al sol
Lo ideal es llevar dos trajes de baño, para que los turnes y permitas que se sequen en su totalidad antes de volverlos a usar. De preferencia deben tener el mismo corte (halter, strapless, con tiras cruzadas, etc.) para que no regreses con marcas de bronceado distintas.
Exfolia suavemente tu piel antes de salir de viaje. Esto eliminará las células muertas y ayudará a que tu piel bronceada dure más tiempo. Hay varios productos en el mercado, así que compra uno especial para tu cuerpo y otro para tu cara, ya que actúan de manera diferente.
Por supuesto que tienes que depilarte, y nada mejor que eliminar esos molestos pelitos una semana antes de salir a la playa. La razón: dejarás descansar tu piel antes de exponerla al sol, al mar y al cloro del agua de la alberca. De preferencia hazlo con cera o con la máquina: evitarás las irritaciones causadas por el rastrillo y te durará más.
Tu cabello también estará expuesto a los rayos del sol. Procura despuntarlo algunos días antes de salir para eliminar la orzuela, y aplicarte una mascarilla hidratante si está reseco. No lo tiñas (y menos aún lo decolores) antes de irte: no sólo lo dejarás frágil, sino que el mar y el sol pueden cambiarle su tonalidad. Mejor hazlo cuando regreses.

Horario
Si eres de las que se levanta tarde y se asolea tan pronto termina el desayuno, ¡no lo hagas! El mejor horario para asolearte es entre las ocho y las diez de la mañana, y después de las cuatro de la tarde. Al medio día los rayos solares llegan directo a la Tierra y son más agresivos con la piel. Si te bronceas en ese horario, ¡seguramente te quemarás!

Bloqueador
Lo has escuchado miles de veces, pero es cierto: tienes que aplicarte bloqueador todo el tiempo. Busca un bloqueador (no bronceador) con un SPF mayor a 40. Actualmente se ofrecen tantos que encontrarás el que se adapte a tus necesidades: en aerosol, en crema, para pieles sensibles, para el rostro, con repelente a los insectos y hasta de colores. Lo importante es que lo apliques constantemente y de manera uniforme.

¡Muévete!

¡Úntate tu bronceador y sal a divertirte! Sí, se antoja estar tirada esperando a que el sol  te dore para tener una piel bronceada, pero para obtener una piel bronceada pareja, participa en las actividades que se llevan a cabo junto a la alberca, juega voleibol playero, nada o camina sobre la arena. Además, será una excelente oportunidad para ampliar tu círculo de amistades y conocer gente interesante.

Relájate

No estás yendo a la escuela, no hay tareas ni exámenes, en teoría no debería haber estrés… Entonces, ¿por qué te preocupas tanto por una piel bronceada? Claro que es genial verte bronceada, pero que ése no sea el único objetivo de tus vacaciones. Diviértete, conoce gente, escucha música frente al mar, pásala bien… Verás cómo regresas a casa con una saludable piel bronceada y, mejor aún ¡con miles de aventuras que contarle a tus amigas!

 

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