Piel bronceada y radiante

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iStockphoto/Thinkstock

La piel está capacitada para defenderse de la radiación ultravioleta, sin embargo, la daña lentamente produciendo cambios evidentes. 
Para los expertos como el Doctor Enrique García, reconocido dermatólogo y actual Presidente 
de la Fundación Mexicana para la Dermatología, la exposición intencional a los rayos del sol o en las camas de bronceado, provoca el mismo daño. Los cambios en nuestra piel son las manchas, las arrugas y la laxitud, sin hablar de otras complicaciones como el cáncer.

Conoce tu fototipo
Los daños son acumulativos desde nuestro nacimiento, y son los mismos independientemente del color natural de la piel de la persona, o lo que conocemos como fototipo, que es la capacidad para asimilar la radiación solar, subdividida en:
Fototipo I, personas de piel muy pálida, generalmente pelirrojas; es una piel que se quema, apenas se broncea y suele sufrir reacciones fotoalérgicas al exponerse de forma prolongada a luz solar directa.
Fototipo II, personas de piel blanca, sensible y delicada; generalmente, de cabello rubio o claro. Al igual que el fototipo I, apenas se broncean y sufren reacciones fotoalérgicas en caso de exposición prolongada al sol.
Fototipo III, es el más común de todos; son personas de cabello castaño y piel de color intermedio que enrojece primero y se broncea después de la exposición al sol.
Fototipo IV, personas de cabello oscuro y de piel morena que se broncea con rapidez al exponerse directamente al sol.

Para enfrentar el sol
En conclusión del dermatólogo Enrique García, no hay un bronceado sano: “Debemos extremar precauciones para cuidar nuestra piel, sin importar el fototipo al que pertenezcamos o el filtro solar que usamos diariamente”. Las recomendaciones para cuidarte en estas vacaciones de verano son:
• Reforzar la protección de la piel ingiriendo Imedeen y/o antioxidantes como la vitamina C y E, el licopeno y coenzimas.
• Tomar una ducha con agua dulce. Las gotas de agua de mar actúan como pequeñas lupas y pueden provocar quemaduras importantes en la piel.
• Hacer un peeling corporal. Las cremas exfoliantes de cuerpo retiran de la superficie de la piel las células muertas y el bronceado dura por más tiempo.
• Aplicar filtros solares (SPF) mayores a 30, aun por debajo de la ropa y del traje de baño, media hora antes de la exposición al sol; repetir cada tres horas.
• No exponerse al sol entre las 11 y las 15 horas, y nunca confiarse en los días nublados.
• Hidratar la piel e incrementar el consumo de cítricos y vegetales.
• Usar todos los días productos Imedeen, una alternativa en la producción de colágeno y elastina en los que te puedes apoyar si deseas tomar el sol, ya sea en la playa o en la ciudad.

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