Polos opuestos ¡y felices! en pareja

Todo lo opuesto nos atrae y en el caso de las parejas, resulta muy común. Aunque a veces, la incompatibilidad hace que las relaciones no funcionen, hay una teoría de que el amor funciona haciendo posible lo imposible.

Los opuestos más comunes

• Ahorradores vs despilfarradores. Es necesario que desde un principio establezcan las prioridades. Incluso se recomienda hacer una lista de los gastos indispensables y eliminar en pareja los gastos inútiles que conducen al despilfarro. Así evitarán estrés, enojos… y hasta la ruptura.

• Deportistas vs sedentarios. Lo mejor es el equilibrio: una vez al mes lo podrías acompañar a ejercitarse o bien, él quedarse en casa contigo si eres sedentaria. Otra solución es mostrarle a la pareja las ventajas de vivir saludablemente: al hacer ejercicio se activa mente, cuerpo y alma.

• Vegetarianos vs carnívoros.
Si él es vegetariano no quiere decir que tú lo tengas que ser toda la vida, podrá haber ocasiones en que lo acompañes, pero sí hacerle ver que como a ti sí te gusta la carne, incluirás en la lista de súper este alimento animal. Hay parejas que finalmente terminan siendo vegetarianos o los dos carnívoros.

• Religiosos vs ateos. No compartir la misma religión puede desatar conflictos. La solución: que él o ella se conviertan en la religión de su preferencia. Esto es una manifestación también del amor, la clave está en aprender a ceder.

• Derechistas vs izquierdistas.
Así como en la religión, tener ideas políticas opuestas puede impedir uniones. Si logran hablar de sus tendencias políticas con respeto, la relación puede ser duradera.Hemera/Thinkstock

• Moderados vs sexosos. El deseo sexual debe asemejarse en pareja, porque siempre el que desea más relaciones sexuales termina insatisfecho y busca placer por otro lado. Es importante que tengan desde un principio una buena comunicación en este sentido, para que no haya decepciones. Si quieres entrar al juego de este tipo de opuesto, no queda más que aprender a ceder.

• Descendencia vs no hijos. Es evidente que si uno de los dos desea tener hijos y el otro no, se planteará un conflicto, ya que no se puede obligar a quien no quiere a ser padre o madre. Desde el noviazgo debe quedar claro este punto, de lo contrario están perdiendo el tiempo, es difícil que cambie uno de los dos en este sentido tan delicado.

• Escala de valores incompatible. Si los valores son muy diferentes, se producirán frustraciones constantes y conflictos considerables. Esto ocurre si uno de los dos le da mayor relevancia a la familia, al trabajo, la tolerancia, la generosidad, etc.

En terapia

Pueden apostar por la terapia de pareja para que con ayuda profesional puedan poner en orden sus ideas y aprendan a ceder. En cuanto a los patrones de personalidad, la pareja debe tener claro que aquí no se trata de cambiarla, ya que esto es imposible, lo que lograrán será solamente aprender a tolerar el comportamiento que irrita de la pareja.
Estos cambios no son fáciles de lograr, pero tampoco imposibles. Con el transcurso de las sesiones, cada uno aprenderá a dominar su carácter y temperamento para lograr que el ambiente de la relación sea más sano.
Tomen en cuenta que el diálogo periódico sirve como una renovación del entorno de pareja en los momentos en que se comparten cosas en común. La fórmula para el éxito en estas relaciones es que aprovechen estas diferencias.

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