Porqué no debes automedicarte

Los laboratorios que producen los medicamentos que todos acostumbramos tener en casa saben que no debemos tomarlos por nuestra cuenta. También saben que sus productos no deben combinarse con otros. De hecho, ellos lo advierten claramente en los empaques, el problema es que nadie lee las indicaciones, y si las lee, no las respeta con la idea de que “no pasa nada”. Un caso típico es la aspirina, cuyo ingrediente activo es el ácido acetilsalicílico. Las abuelas la consideran la panacea para cualquier molestia. Lo malo es que cuando el ácido acetilsalicílico se administra en casos de enfermedades virales, como la varicela, provoca una grave enfermedad llamada Síndrome de Reye, que en casos extremos, puede acarrear la muerte.

El médico que trata a un niño con varicela lo sabe y prescribirá un antipirético con paracetamol o cualquier otra sustancia que combata la fiebre. Pero si los padres medican al niño por su cuenta esta inocente acción puede traer serias consecuencias. He aquí algunos de los medicamentos que debe tomar, ya si no bajo supervisión médica, sí con mucha seriedad.

Medicamentos para el sistema digestivo
• Antiácidos: contienen aluminio o magnesio.
Beneficios: aluminio y magnesio.
Los antiácidos que contienen simultáneamente aluminio y magnesio parecen ofrecer lo mejor de ambos elementos: alivio rápido y prolongado con menor riesgo de diarrea o de estreñimiento. Neutralizan los ácidos en el estomago, reduciendo el dolor y el ardor por úlcera.
Riesgos: sin embargo, se ha cuestionado la seguridad a largo plazo de los antiácidos que contienen aluminio. El uso prolongado puede debilitar los huesos porque agotan el fósforo y el calcio del organismo. Ingerir aluminio y el magnesio junto con antibióticos, bloquea del 50% al 90% de la absorción del cuerpo de éstos últimos. Por seguridad: toma antiácidos y antibióticos con 2 a 4 horas de diferencia.

• Remedios para la indigestión:
salicilatos
Beneficios: alivian la pared estomacal.
Riesgos: los salicilatos también se pueden encontrar en las aspirinas; éstos irritan el estómago.
Por seguridad: evita los productos que contengan salicilatos, como el emetrol.
Prueba remedios caseros como: ginger ale.

Laxantes

Beneficios: estimulan tu aparato digestivo para que logre evacuar correctamente. Riesgos: el organismo puede volverse dependiente del medicamento, lo cual significa que, paulatinamente, pierde su capacidad de hacerlo naturalmente. Por seguridad: prueba remedios naturales, como incluir más fibra en tu dieta.

Analgésicos y antiinflamatorios
Los analgésicos de venta sin prescripción médica como la aspirina, el ibuprofeno, el ketoprofeno, el naproxeno y el paracetamol son seguros si se administran durante periodos breves. Todos, excepto el paracetamol, reducen también la inflamación y están catalogados como fármacos antiinflamatorios no esteroideos. Sus etiquetas aconsejan evitar su uso durante más de 7 a 10 días. Se debe consultar al médico si los síntomas empeoran o no desaparecen. Acude al médico antes de administrar ibuprofeno, ketoprofeno o naproxeno a personas con problemas renales o hepáticos, insuficiencia cardiaca o presión arterial alta.

Beneficios: alivian el dolor muscular y de cabeza.
Riesgos: aunque son seguros, evita administrar estos productos, sin supervisión médica, a niños. Por seguridad: los niños y adolescentes con gripe o varicela no deben tomar aspirina porque pueden desarrollar el síndrome de Reye. A pesar de ser poco frecuente, el síndrome de Reye puede tener graves consecuencias que incluyen la muerte.

Paracetamol
Beneficios: el paracetamol presenta pocos efectos adversos en el estómago. Los pacientes que no toleran la aspirina, el ibuprofeno, el ketoprofeno o el naproxeno, toleran con frecuencia el paracetamol. La ausencia de complicaciones en el estómago ha llevado a algunos a creer que el paracetamol carece totalmente de efectos secundarios. Riesgos: si se administra en dosis altas durante periodos prolongados se pueden correr algunos riesgos, como por ejemplo, padecer trastornos renales. Por seguridad: una sobredosis de más de 15 gramos de paracetamol puede producir una lesión hepática irreversible. Dosis menores durante periodos prolongados de tiempo no implican lesiones del hígado graves. Las personas alcohólicas son las que corren mayor riesgo de sufrir afecciones hepáticas causadas por el uso irresponsable (y sin supervisión médica) del paracetamol.

Remedios para los resfriados
Se han identificado más de 100 virus como responsables del resfriado común y todavía no se dispone de un tratamiento curativo. La gente gasta muchísimo dinero cada año tratando de aliviar los síntomas del resfriado y es que, a pesar de ser algo simple, no hay nada más molesto que ir a trabajar con un resfriado.

Los principios activos de los descongestionantes orales incluyen la pseudoefedrina, la fenilpropanolamina y la fenilefrina. Cabe aclarar que la fenilpropanolamina es también el componente principal de muchos otros productos dietéticos que se venden sin prescripción médica. Beneficios: alivian eficazmente los síntomas del resfriado común. Riesgos: pueden incluir nerviosismo, agitación, palpitaciones e insomnio. Dado que estos fármacos se distribuyen por el organismo, constriñen (cierran) otros vasos sanguíneos (no sólo los de las fosas nasales) y es posible que aumenten la presión arterial. Por esta causa, los pacientes hipertensos o los que estén enfermos del corazón sólo deben tomar esta clase de descongestionantes bajo estricto control médico.

Antihistamínicos
Muchos expertos creen que los antihistamínicos no se deben incluir en los remedios contra el resfriado que se venden sin receta. Y es que pueden provocar somnolencia y debilidad, especialmente a las personas sensibles a alguno de sus componentes. Beneficios: combaten la hinchazón, la comezón, el sarpullido y las molestias alérgicas. Riesgos: las personas mayores son particularmente propensas a padecer los efectos secundarios de los antihistamínicos como: visión borrosa, ligeros mareos, boca seca, dificultad para orinar, estreñimiento y confusión. Los niños pueden experimentar ocasionalmente insomnio o hiperactividad. Por seguridad: evita conducir automóviles, manejar equipos pesados y otras actividades que requieren un estado de alerta porque estos productos producen sueño. Si el problema persiste después de varios días, no dudes en acudir a tu médico. Es posible que hayan surgido complicaciones que no estás capacitada para detectar o que el mal esté enmascarando algo serio. Actúa sin tardanza.

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