Potomanía: adicción al agua

Mucho se ha hablado de los trastornos de alimentación, como la bulimia y la anorexia, pero poco se sabe de los denominados TANE (Trastornos Alimentarios No Especificados), entre los que están la ortorexia (la obsesión por la comida sana), los comedores compulsivos, la pica (consumo persistente y compulsivo de substancias no alimentarias o con poco valor nutritivo, por ejemplo: pagofagia-hielo, geofagia-tierra, tricofagia-pelo, entre otras) y la potomanía: la adicción al agua.

En relación a ésta última, como nos recomiendan beber muchos líquidos para tener una buena salud, en especial para mantener o bajar de peso, de inmediato tomamos más de 1 o 3 litros de agua diariamente.

Esto no tiene nada de raro, pero todo en exceso es malo y se convierte en un peligro severo. Y es que la potomanía consiste en no controlar la cantidad de líquido que ingerimos. Esta obsesión puede ser síntoma de un desequilibrio psiquiátrico, casi siempre asociado con la anorexia nerviosa, el trastorno de personalidad, cuadros delirantes, la vigorexia, la diabetes mellitus, enfermedades renales crónicas y el uso de ciertos medicamentos, entre otros.
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Las consecuencias

Si bien en una persona cuya función renal, cardiaca y de hipófisis se encuentran dentro de los parámetros normales, es muy extraño y poco frecuente que se produzca una hiperhidratación (exceso de hidratación).

Si la potomanía es sostenida, la función de los riñones puede alterarse, se diluye la composición de la sangre, desequilibras los fluidos y electrolitos, baja el porcentaje de sodio en la sangre (hiponatremia), impidiendo el buen desarrollo del cerebro, los músculos, los órganos y el metabolismo, lo que provoca náuseas, dolores de cabeza, calambres musculares, letargia (fatiga en exceso), convulsiones, diuresis, parálisis, coma y hasta muerte.

Cómo descubrirla

Si deseas incontrolablemente beber 4 o más litros de agua al día, sin tener sed y sientes satisfacción al hacerlo… ojo, esto requiere atención del endocrinólogo para descartar cualquier trastorno hormonal u otra enfermedad que afecte al hipotálamo, lugar donde se regula la sed.

¿Tiene tratamiento?

Sí, pero variará de acuerdo con su causa, aunque en general se debe restringir el consumo de líquidos a un litro diario. Inicialmente, algunos casos son tratados con diuréticos para aumentar la excreción de agua por parte de los riñones a fin de evitar la hiponatremia y aumentar el aporte de sodio en poco líquido. Aunque esto sólo ataca al síntoma, no a la causa.

En el caso que haya sido ocasionado por algún medicamento, deberá evaluarse la posibilidad de reemplazo por otro tipo de producto. Si es un trastorno psiquiátrico requerirá medicación y terapia. Y si se debe a otras causas, el tratamiento dependerá del médico especialista y del equipo interdisciplinario (doctores clínicos, psicólogos y nutricionistas).

En conclusión, el consumo de agua debe hacerse de manera responsable y ésta no sustituye la alimentación; por lo tanto, ingerir no más de 3 litros diarios es lo que aconsejan los expertos, aunque si estás expuesta al calor, esta cantidad debe aumentar junto con la temperatura y la transpiración.

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