Practica el valor del NO en tus hijos

Decir NO es una habilidad social. Para conseguir que tu hijo diga No de manera eficaz entre sus amigos, tienes que permitirle que te diga No. En la familia, los hijos deberían expresarse libre y abiertamente acerca de cualquier tema, y se deberían considerar serias sus opiniones, decisiones y negativas.
iStockphoto/ThinkstockLo que se trata de lograr es que chicos y grandes adquieran una habilidad que les permita decir libremente Sí o No a cualquier consigna de acuerdo a sus propios valores.

Es necesario aprender a decir No desde la infancia; pero al mismo tiempo es importante que los hijos obedezcan. Sin embargo, una obediencia ciega hacia los adultos tiene un efecto secundario negativo: el niño crece pensando que son siempre otros los que saben lo que dicen. Para contrarrestar este efecto, es necesario enseñar a los hijos a pensar por su cuenta. El objetivo práctico y definitivo que se persigue con la educación de niños y adolescentes es que aprendan el arte de tomar decisiones para que asuman la responsabilidad de su bienestar. El adolescente y el joven deben comprender que escuchar consejos, sobre todo los de sus padres, es diferente a obedecer órdenes.

El No ante los peligros

Decir No es un arte en la comunicación entre las personas. Muchos chicos y chicas son capaces de decir No porque se sienten bien con lo que tienen, no desean meterse en problemas y pueden resistir la presión porque saben lo que quieren. Otros, tal vez porque no se sienten bien en su situación o viven confundidos, no se atreven, no saben o no quieren decir No, y se arriesgan ante la tentación de algo que se les presenta como atractivo.

El No y los valores
Los valores son los criterios que nos permiten movernos en la vida, porque proponen pautas de pensamiento, de conducta, de valoración de situaciones y de personas. Generalmente la manipulación se logra haciendo que la persona se sienta culpable, tonta e ignorante, para controlarla reduciendo su capacidad de pensar y su derecho de juzgar qué es lo mejor para ella. A la manipulación se oponen la razón y la verdad. Háblale a tus hijos con la verdad y con razones, para que aprendan a tomar decisiones basadas en el razonamiento y no en los sentimientos.

Ableimages/Digital Vision/ThinkstockNo se trata de proclamar el No de manera automática y sin sentido; se trata de que cada uno aprenda a ser coherente con lo que piensa y sepa defenderse cuando la presión del grupo lo acorrala. Saber decir No, es valorar la importancia que tiene el Sí para nosotros mismos, lo que pensamos y sentimos. Ten una conversación con tus hijos acerca de lo importancia de decir No para dirigir sus vidas con libertad. Explícales que la libertad está relacionada con el bien y la responsabilidad, si las decisiones los perjudican es porque han hecho un mal uso de su libertad.

Algunas maneras de decir No
• Decir No sin dar explicaciones
• Ofrecer excusas
• Retirarse e ignorar lo que le ofrecen a uno
• Tomarlo en broma
• Cambiar de tema
• Devolver la propuesta
• Ofrecer alternativas
• Pensar que uno vale más que eso

Algunas frases defensivas

Lo mejor es ensayarlas para tenerlas siempre a la mano. Quienes tratan de inducir al peligro tienen frases probadas que hay que responder con eficacia. Ellos dicen cosas como: “Es divertido, todos lo hacen”, “No va a pasar nada”, “No nos puedes fallar”, “Nadie se va a enterar”. Además, es importante reconocer las señales de riesgo: evitar lugares alejados o solitarios y personas extrañas, observar el tono de voz, las palabras, los gestos y las justificaciones innecesarias que dan. Practica con tus hijos las siguientes respuestas a preguntas y situaciones difíciles:

Pregunta: “¿No te importa ___________, o sí?”
Respuesta: “La verdad, Sí me importa”.
Pregunta: “¿Sabes a lo que me refiero?”
Respuesta: “En realidad, no lo sé”.

Respuesta a una persona que se le ha dicho que sí en el pasado:
“Sé que he aceptado______________ en el pasado, pero eso sólo me ha hecho sentir ansioso/incómodo/preocupado. Por eso ahora es importante para mí decirte que no”.
“No, ya no deseo ______________”. Y se repite la frase cuantas veces sea necesario, sin dar razones ni decir nada más.

Photos.com/Photos.com/ThinkstockRespuesta a quien se le dijo que tal vez:
”Ya lo pensé y mi respuesta es No”. Los expertos aconsejan dar el No de una vez por todas, dicen que es mejor un No rápido que un quizá lento. La próxima vez que se quiera decir quizá, mejor diga: “Si deseas saberlo ahora, la respuesta es No”.

Respuesta a quien se ha evitado porque no se atreve a decirle No:
“Sé que no he estado localizable, pero recibí tu mensaje. Mi respuesta es No, y espero que mi tardanza en responder no te haya causado ningún inconveniente”. Los expertos evitan las evasivas; recomiendan decir No desde antes.

Derecho a decir No
Decir No nunca es fácil, porque en estas circunstancias no funciona el dicho aquel de que “al buen entendedor pocas palabras”. Tomar una buena decisión acerca de algo atractivo que lleva riesgos, requiere fortaleza para poder resistir la tentación. En momentos de presión ayuda pensar en:
¿Cómo reaccionarían mis papás o amigos si saben que cedo ante esto?
¿Qué consecuencias me traerá esto?

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