Un portal realizado por y para mujeres con temas de moda, belleza, sexualidad, pareja, embarazo, hogar, trivias, consejos y mucho más

Se aman, pero ¿se entienden?

“Parece que no me escucha o que hablo en chino, hace dos semanas me hizo lo mismo”, comenta Lizeth, quien lleva siete años de matrimonio con Alejandro, y agrega: “Estuvimos los dos esperándonos en distintas puertas del centro comercial durante una hora, hasta que le marqué por teléfono para preguntarle dónde estaba y todavía, después de todo, me contestó enojado: ¿dónde quedamos? Nunca aceptó que él estaba en el lugar equivocado”.
La comunicación en una pareja no necesariamente se mejora con el paso de los años, ya que no depende de cuánto tiempo llevan juntos el hecho de que sean eficientes al momento de hablar o de llegar a acuerdos, sean éstos triviales o de mucha importancia. Los malos entendidos pueden deberse a varias razones y pueden volverse la piedra en el zapato si no se pone atención a ellos.
María Magdalena Egozcue-Romero, autora del libro Primeros auxilios psicológicos, de Editorial Paidós afirma que una pareja feliz sabe que para resolver cualquier conflicto es fundamental una comunicación adecuada y eficaz, y explica que los errores más comunes con los que se enfrentan son aquellos que se relacionan con los sentimientos, pensamientos, experiencias, familia y cultura en la que se fue criado.

Tres pies al gato
¿Se puede llevar la cuenta a través del tiempo, de cuántas veces ha ocurrido alguna situación? Por difícil que pudiera parecer, hay personas que tienen la habilidad de llevar por años un récord exacto de fechas y detalles sobre cada una de las razones de sus peleas, así como de cada palabra dicha. “Las parejas suelen discutir con frecuencia acerca de lo que alguna vez se dijeron en el pasado. En ocasiones, hay más preocupación por lo que sucedió hace un par de años que por lo que ocurre actualmente”, enfatiza la autora del libro, y aconseja concentrarse y buscar una solución en el presente.
Quizás, en la medida en que se dejen a un lado el enojo o la ira al momento de hablar se puedan construir mejores puentes de comunicación. Alejandro comenta que Lizeth siempre hace alusión a problemas que han tenido en el pasado, situación que lo tiene cansado y apunta: “Pareciera que no deja pasar alguna oportunidad para hacerme sentir mal, ya que dice una y otra vez las cosas que según ella no salieron bien porque no la escuché. Después de discutir, pasa horas sin hablarme y eso es horrible”.
Kathy Freston, autora del libro Tu alma gemela de Editorial Urano, afirma que se comunica también con el tono de voz, los gestos y otros signos del lenguaje corporal y hace énfasis en que si no se busca la ocasión para hablar y sólo se transmiten las quejas de manera indirecta, las posibilidades de que se produzcan malentendidos aumenta de forma exponencial. “En cambio, cuando dejamos lo que estamos haciendo y nos sentamos a hablar, enviamos un claro mensaje: Nuestra relación es prioridad para mí. Creo que si nos esforzamos, podremos encontrar un puntos en común”.
Si hay reproches, burla o simplemente una mirada de enojo mientras se habla, es probable que la posibilidad de llegar a un acuerdo desaparezca, así como el hecho que ambos no sólo entiendan, también hagan empatía con las necesidades y problemas que exponen. Es muy importante dedicarle el tiempo suficiente para expresar a la pareja aquello que se piensa y se siente, así como, escuchar con cuidado y respeto.
Un primer paso muy importante para mejorar la comunicación es tener la voluntad de querer hacerlo. María Magdalena Egozcué brinda algunos consejos para lograrlo:
•Hablar siempre de sí mismo, de lo que siente y piensa; no quiera leer la mente del otro.
• Ser breve y preciso en sus mensajes.
• Demostrar que está escuchando con atención.
• No emitir opiniones mientras esté escuchando, tampoco hacer gestos.
• Sólo una persona debe de hablar a la vez.

Alejandro reconoce que hay veces que no le pone la suficiente atención a Lizeth por estar jugando con el teléfono celular, y ella acepta que a veces no es clara cuando hablan y comenta: “Es cierto que hay algo de culpa de ambos en que estemos discutiendo 80 veces lo mismo, creo que los dos necesitamos poner de nuestra parte para arreglar esto” y finaliza -mientras ambos sonríen- “Hay veces que sí he bromeado diciéndole algo a Alex que no tiene ni pies ni cabeza, para ver qué me responde, porque sé que no está atento y cuando se da cuenta, no le queda más que reír”.
Hay que evitar que la falta de interés o dedicación haga que cuando una pareja hable sobre algo trascendente para ambos o simplemente, algo cotidiano como es lo que les pasó en el día, ponga distancia entre ellos y haga que la relación que tienen se lastime por los malos entendidos que se acumulan a través del tiempo. El amor necesita de muchos cuidados para mantenerse fuerte y si dos seres lo comparten, sería absurdo pensar que no buscarán que el otro sienta el cariño no sólo por la forma en que se miran, también, por la manera en que se hablan.

También podría gustarte
Comentarios