Ser empresaria independiente: un camino a la autorrealización

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Te voy a compartir una parte de mi vida, cuando logré la consolidación de mi propia empresa con el mejor capital que una empresaria pueda tener para “ser diferente”. Empecé hace 29 años, trabajando en Grupo Financiero Inbursa: 7 desempeñé el puesto de Capturista, posteriormente fui Secretaria y terminé como Jefa Administrativa. A raíz de un accidente que tuvo mi hija tuve que renunciar a mi carrera en Inbursa como empleada administrativa.

Estaba acostumbrada a ganar dinero y en poco tiempo decidí integrarme a la Fuerza de Ventas como Asesora Financiera, para comercializar diferentes productos de banco, seguros y AFORES. Mi inicio no fue nada fácil, mi esposo me reclamaba que no estuviera en casa con mi hija, que perdía el tiempo. Sinceramente, nunca me vi en Ventas, pero cuestionar esa realidad me hizo descubrir muchas de mis virtudes, la vida te da muchas sorpresas, sobre todo cuando buscas estar en el momento y en el lugar adecuado.

El primer paso

Cuando estaba totalmente deprimida, un amigo me preguntó a qué me dedicaba, al platicarle me dijo:

“¿Y qué esperas para cotizar mis autos?”. Después le coticé sus seguros y otros productos, luego me mandó con sus familiares y conocidos, así di el primer gran paso. Posteriormente, me convertí en Promotora, lo que significa ser una Empresaria Independiente que tiene a su cargo una red de Asesores Financieros dedicados a la venta de Productos Financieros, como yo en algún momento lo fui. Cuando empecé mi carrera como empresaria, la gente ya confiaba en mí, el proceso requirió de mucha creatividad, disciplina, perseverancia y nunca dejar de luchar; el coraje de no dejarse caer, pensar en grande, soñar y no conformarse con lo que se tiene… ¡ésa es la fórmula del éxito!

Una gran experiencia

Hoy en día disfruto de mi independencia económica, no estoy atada a un trabajo, soy dueña de mi tiempo y del negocio que permite poder ofrecerle a los hijos las carreras profesionales que ellos quieran, vivir en una casa en mejores condiciones, traer los autos que anhelas, viajar a los lugares de tu elección, etc. Hoy soy tremendamente feliz y eso no lo cambio por nada. Saber que puedo ayudar a las personas a darse cuenta de lo que son capaces de hacer a través de mi experiencia es muy grato para mí. Mi mensaje es que confíen en sí mismas, que no se detengan ante nada, que no lo piensen, ¡que lo hagan ya! Vale muchísimo la pena, no se limiten, confíen en Dios, todo se puede si se hace correctamente. Los valores juegan el papel más importante: ser justas, honestas y leales a nosotras mismas; hay que amar lo que hacemos, solo así lograremos ser felices y exitosas.

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