Sol, mar… ¡y tu cabello!

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iStockphoto/Thinkstock

Las vacaciones de verano suelen ser la mejor época de todo el año, excepto para tu cabello y muy en especial si vas a la playa. Piénsalo: la cálida brisa veraniega suele estar acompañada por arena, calor y cloro. La combinación puede provocar frizz y resequedad en el mejor de los casos, y cabello roto en el peor.
La gran ventaja es que tú puedes evitarlo con algunos cuidados básicos. Sigue estos consejos ¡y tu cabello también podrá disfrutar del verano!

No más frizz
El tipo de cuidado que tu cabello necesita depende de su estructura. Por eso, no todos los cabellos reaccionan igual ante el mismo clima. El cabello seco es el más vulnerable al calor y a la playa; el cabello fino tiende a lucir aplastado.
Lleva a tu viaje un acondicionador que proteja tu cabello del clima que encontrará. Si tu cabello es seco o grueso, busca un acondicionador humectante y enjuágalo después de aplicarlo. En cambio, si tu cabello es fino y tiende a aplastarse, prefiere un acondicionador que no tengas que retirar. Así evitarás el frizz. En el segundo caso, compleméntalo con productos que te den volumen.
Aprovecha tu viaje para darle vacaciones a tu secadora, plancha alaciadora y rizador. Si peinas tu cabello con calor en un clima como el de la playa, se maltratará y hasta podría romperse. Permite que tu cabello se seque al natural y si vas a plancharlo, hazlo únicamente por la noche.
Por último, si tu cabello tiene algún tratamiento químico (como tinte o permanente), será mucho más vulnerable. Huméctalo a profundidad desde días antes de salir de viaje y continúa haciéndolo una vez que te encuentres en tu destino.

Tips para la playa
Si puedes, consigue productos para el cabello con protector solar. Si no los encuentras, aplícate bloqueador para piel, tanto en el cabello como en la piel que está debajo de él. Sólo recuerda enjuagarlo perfectamente cuando lo laves para que no queden rastros. Por supuesto, esto no incluye el típico bronceador de aceite que te venden en la playa. Usarlo podría quemar tu cabello. 
En contraste, una buena opción para cuidar tu cabello son las mascarillas protectoras. Busca la más adecuada para tu tipo de cabello, aplícala antes de exponerte al sol y después de nadar o mojarte la cabeza.

Moja tu cabello perfectamente antes de nadar: cuando el cabello está húmedo, absorbe menos cloro y sal. 
Repite este paso después de sumergirte. Si quieres proteger tu cabello, sobre todo si hay mucha brisa, sujétatelo: eso sí, cuida que no te quede ni muy tenso ni muy apretado. Y por ningún motivo permitas 
que te hagan las famosas trencitas: presionarán tanto tu cabello que lo dejarán muy frágil y si no se rompe 
(como es común), sí se resecará innecesariamente.

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