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Trastornos de la mama

La gran mayoría de las mujeres sufren de una dosis elevada de angustia, miedo y ansiedad al detectar alguna anormalidad en sus glándulas mamarias. Inmediatamente se echa a andar un complejo sistema mental, que invariablemente termina en el pensamiento de estar a punto de morir. A partir de este momento, por lo general sólo existen dos rutas posibles: la primera consiste en hacer como que no pasa nada y pronto desaparecerá el problema. En nuestra sociedad, la enfermedad, cualquiera que ésta sea, se asocia a castigos divinos casi siempre derivados de mal comportamiento.

En raros casos esto sucede, lo cual genera aún más ansiedad en la mujer. La segunda ruta consiste en acudir con algún médico que pueda definir la naturaleza del problema. Desafortunadamente ésta es la ruta menos utilizada porque invariablemente se acompaña del pensamiento: “Seguro el médico me detectará algo, de lo cual no me quiero enterar. Definitivamente esto es muy grave y voy a perder mi seno. No quiero perder mi feminidad”. En algunos casos, esto hace que se postergue la consulta médica.

Buenas noticias
La gran mayoría de los padecimientos de la mama son benignos, es decir, no tienen absolutamente nada que ver con cáncer, por lo que lo más sano y recomendable es adoptar la segunda ruta: ir a un médico calificado para determinar la naturaleza de la enfermedad y ponerle remedio.

Enfermedades más comunes de los senos
Infecciones mamarias. Son, quizá, de los problemas más frecuentes, ya sea en mujeres que se encuentren lactando o no. Esto se debe a bacterias que por lo general ingresan por el pezón hacia el interior de la glándula. Los síntomas más comunes son dolor, aumento de volumen, enrojecimiento de la piel, aumento de la temperatura local y/o sistémica. Su prevención y tratamiento es con base en la administración de antibióticos y rara vez llegan a complicarse. Cuando la infección es muy importante se llegan a formar abscesos.

• Ginecomastia.
Se define como crecimiento anormal de la glándula mamaria y afecta principalmente a hombres. En algunos casos es imperceptible, pero en otros el desarrollo es muy importante. Muchas veces el origen de esta enfermedad es incierto y su tratamiento casi siempre es quitar la glándula afectada con cirugía, generalmente por motivos estéticos.

• Quistes. Se encuentran frecuentemente en mujeres en edad fértil. Su contenido es completamente líquido y se pueden tocar como “bolitas” muy redondeadas, móviles y en ocasiones dolorosas. No hay evidencia de que los quistes aislados evolucionen a cáncer.

• Fibroadenomas. Son tumores sólidos, benignos, muy bien delimitados, por lo general dolorosos y móviles. El riesgo de padecer un cáncer secundario es muy bajo.En algunos casos es aconsejable retirarlos por medios quirúrgicos.

• Papiloma. Se caracteriza por ser un pequeño tumor benigno en el interior de un conducto mamario. Rara vez da síntomas.
Hiperplasia atípica. Es un crecimiento anormal del tejido mamario que si bien es benigno, conlleva un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama posteriormente.

El cáncer de mama
Es la más temida de las enfermedades de la mama. Se caracteriza por el desarrollo anormal de las células que componen el tejido mamario, que en un principio invade localmente y que tiene la capacidad de viajar por los vasos linfáticos e implantarse en tejidos distantes. Puede afectar a mujeres (99%) y hombres (1%). Existen factores de riesgo bien definidos, como la exposición a hormonas (estrógenos) por periodos muy prolongados, familiares en primera línea que hayan padecido la enfermedad (madres, hermanas e hijas), trastornos genéticos, dieta, etc. Sin embargo, en la gran mayoría de las pacientes no hay factores de riesgo demostrables, por lo que cualquier persona es vulnerable. En nuestro país ocupa el segundo lugar en frecuencia de enfermedades malignas en la mujer.

¿Quién debe hacerse la mastografía?
Este estudio deben realizárselo mujeres con alto riesgo,no importando la edad, y toda mujer a partir de los 35 años, anualmente. La revisión médica debe ser efectuada por un especialista (un médico con estudios de oncología), ya que es la persona que más sabe de estos problemas. En caso de detectar cualquier anomalía en alguno de los pasos anteriores, se debe proceder a los métodos diagnósticos que serán aconsejados por el médico.

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