Un trampolín al triunfo

Numerosos deportistas de alto rendimiento en nuestro país lamentablemente no cuentan con una preparación académica sólida que les permita desarrollarse de mejor forma durante y después de su ciclo deportivo.

En muchos casos representa un verdadero conflicto cuando llega el momento de dar fin a su carrera deportiva y emprender una nueva actividad lejos del deporte al que se dedicaron durante gran parte de su vida.

Para el ex titular de la Comisión Nacional del Deporte (CONADE) el profesor Nelson Vargas, esta situación tiene que corregirse: “Queremos deportistas de primer nivel, no sólo en lo deportivo, sino también en lo académico; el deporte y los estudios no tienen porque estar peleados, por el contrario, se complementan y deben ligarse desde una muy temprana edad”.

A decir del profesor, es preocupante que el 90 por ciento de nuestros atletas de alto rendimiento no tengan de forma paralela una carrera universitaria, situación que en otros países se da y les permite ser catalogados como grandes potencias; esto se debe a que sus universidades apoyan permanentemente al atleta, que no sólo se desarrolla en su disciplina sino también en la academia.

“En nuestro país se le hace creer al deportista que no es posible realizar ambas cosas, y es una tremenda equivocación; a los medallistas olímpicos se les maneja la idea de que el gobierno tiene que dar todo, aún después de sus éxitos deportivos y de la finalización de su etapa como profesionales” asegura el también empresario.

Un ejemplo es la medallista olímpica en Atenas 2004, Belem Guerrero, quien actualmente cursa una carrera técnica y al mismo tiempo, realiza sus estudios de preparatoria: “Me dediqué por completo al deporte y al momento de retirarme sentí miedo porque no sabía a qué me iba a dedicar; el no contar con una preparación escolar te da inseguridad, te genera dudas y te cuesta mucho animarte a explorar otros caminos” comenta la ex ciclista.

¿Un deportista de alto rendimiento cuenta con tiempo para el estudio?

“Por supuesto que sí, el atleta cuenta con tiempos de descanso que bien puede aprovechar para estudiar, tal vez sea el 75 por ciento de su tiempo en prepararse para representar al país y un 25 por ciento para la academia; lo importante es que no abandone la cuestión educativa” afirma Nelson Vargas.

Desde el punto de vista del profesor Vargas el atleta debe de ser integral; el contar con un respaldo académico sólido, le genera confianza, determinación, fortaleza, un mejor rendimiento y una enorme seguridad al momento de competir.

Afortunadamente el gobierno está tomando cartas en el asunto y con la creación a lo largo de la república de lugares como el Centro Nacional de Desarrollo de Talentos y Alto Rendimiento (CNAR) en la Ciudad de México, los atletas no sólo se preparan en sus disciplinas deportivas, también tienen la posibilidad de seguir con sus estudios a nivel primaria, secundaria y preparatoria.

Para Nelson Vargas existen dos actores de suma importancia para que el atleta combine la preparación física con la intelectual: el entrenador y los padres de familia; ambos deben de ser los encargados de orientar y crear conciencia en el deportista de que la preparación académica le abrirá nuevos horizontes para que al término de su carrera deportiva pueda desarrollar su profesión y enfrentar de mejor forma los retos que le presente su nueva vida alejado del deporte.

“Hay que cultivar la mente y el cuerpo para poder sobresalir en cualquier actividad que se realice, debemos adoptar lo que en otros países, el que no estudia no puede competir” concluyó.

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