Vivir con asma

El asma es una enfermedad crónica, que puede durar toda la vida, con síntomas que aparecen y desaparecen. Suele comenzar durante la infancia, y aunque a veces remite, puede reincidir en la edad adulta.

Durante un ataque de asma, los tubos bronquiales se inflaman y se llenan de mucosidad, obstruyendo el paso del aire al pulmón. Los ataques pueden ser súbitos y durar desde unos minutos a un día o más.

Los síntomas de un episodio de asma
Ataque ligero a moderado:
• Tos
• Sibilancia (silbidos al respirar)
• Dificultad para respirar y sensación de opresión en el pecho

Ataque severo
Además de los ya mencionados:
• Sensación de ahogo o asfixia
• Respiración rápida e irregular
• Dificultad para hablar debido a la rápida respiración
• Pulso rápido
• Pánico, el cual aumenta los síntomas

Las causas del asma
• Alergenos (que causan alergia) en el aire como polvo, polen, pelo de algunos animales (perros o gatos), gérmenes, hongos, contaminación ambiental y humo del cigarro, entre otros.
• Alergias a ciertos alimentos, como mariscos o cacahuates, y a algunos medicamentos.
• Clima frío o mucha humedad en el ambiente.
• Ejercicio físico intenso.
• Infecciones ocasionadas por virus, especialmente gripes y catarros.
• Cambios emocionales intensos, como alegría, miedo y enojo.
• Ansiedad y estrés.

¿Qué hacer durante un ataque de asma?
• Permanecer en calma y en silencio. Esto facilitará la respiración.
• No acostarse. Es más fácil respirar cuando se está sentado, ligeramente inclinado hacia delante, con los codos sobre una mesa o en una silla pero al revés, es decir, con el respaldo hacia el pecho y los codos sobre el respaldo.
• Utilizar los medicamentos como el médico lo indique. Una buena idea es anotar cada dosis y la hora en que se tomó, para evitar una sobredosis que puede ser peligrosa.
• Estar acompañado por otra persona, para que le ayude a calmarse y llame a una ambulancia si los síntomas empeoran.

¿Cuándo pedir ayuda?
Acude de inmediato a la sala de urgencias de un hospital si se presentan los siguientes síntomas, que indican que hay falta de oxígeno:
• Dificultad para hablar debido a la sofocación.
• Las fosas nasales se dilatan en un esfuerzo por jalar más aire.
• La piel entre las costillas se hunde cada vez que la persona inhala.
• Los labios y las uñas toman un tinte azulado o morado.

El tratamiento
El asma debe ser controlado por un médico. El tratamiento incluye:
• Evitar el contacto con los elementos que producen alergia.
• Utilizar antihistamínicos para prevenir y aliviar los síntomas.
• Emplear broncodilatadores para evitar y detener una crisis de asma. Sirven para relajar los músculos de las vías respiratorias, despejándolas y facilitando la entrada de aire. Pueden ser pastillas o bien productos en aerosol con inhaladores.
• Usar antitusivos o expectorantes de venta libre para controlar la tos, que además ayudan a que se expulsen las secreciones provenientes de los bronquios que obstruyen las vías respiratorias.

Medidas preventivas
• Llevar un registro de los ataques, su frecuencia, su gravedad y lo que se estaba haciendo cuando se desencadenaron, para tratar de saber qué los está provocando y poder evitarlo.
• Dejar de fumar y mantenerse lejos del humo de los cigarrillos.
• Hacer ejercicio regularmente.
• Evitar resfriarse o pescar alguna gripe u otra enfermedad respiratoria.
• Aprender a controlar la respiración a través de algún método alternativo, como el yoga o la meditación.
• Aprender a manejar las situaciones de estrés.

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